toallitas

Quiero empezar este artículo hablando de todos esos momentos que pasamos frente al espejo intentando cuidar de nuestra piel, con cientos de productos diferentes y técnicas correspondientes.

¿Cuántas veces habéis visto una persona anunciando un producto en la televisión o incluso en las tan famosas redes sociales y habéis deseado con todas vuestras fuerzas tener el aspecto de piel que tenía esa persona?

Todos pensamos de manera impulsiva que el modo de conseguir un rostro saludable y con un aspecto radiante es usando cientos de cosméticos que vemos anunciados, pero sin embargo el quid es mucho más simple.

Os diré que la base de todo y la famosa regla de oro de la belleza natural reside en el momento de desmaquillar y limpiar el rostro, si esto no lo hacemos bien, ningún proceso valdrá para nada. Si por el contrario ese paso lo realizamos de manera correcta y poniendo todo nuestro esmero, obtendremos un cutis esplendido y lleno de vida.

Hoy vengo a hablaros sobre uno de los productos desmaquillantes más olvidados pero que sin embargo resiste a tantos años, las esponjas desmaquillantes.

Pero antes de comenzar me gustaría dejaros por aquí, por si os interesa un producto similar y más común, las mejores toallitas del mercado: Mejores toallitas desmaquillantes.

Esponjas desmaquillantes

La esponja desmaquillante

Como su propio nombre indica, cuando nos referimos a la esponja desmaquillante, estamos hablando de un producto que desempeña la función de desmaquillar la piel.

Lo que hace posible la realización de la retirada del maquillaje y la suciedad es su maravillosa formulación, a base de fibras que al tocar la piel atrapan y retiran todo lo que va encontrando a su paso.

La realidad es que las fibras que la forman pueden tener muchos orígenes y ser de muchas formas diferentes, entre otras están, las de origen completamente natural o artificial, sin yo deciros nada ya os haréis una idea de cual de ellas es más recomendada.

Sin lugar a dudas, las esponjas con las fibras de origen natural son las más recomendadas incluso por los más expertos en estos campos, todo debido a que son mucho más suaves con la piel y por lo tanto respetan mucho más la salud natural del rostro, sin llegar a hacer daño en ningún momento.

Ahora os preguntaréis, ¿cómo puede una esponja ocupar todo un artículo, si ni siquiera tienen tanto auge?

La realidad es que hoy en día, debido a la aparición de cientos de productos más, las esponjas desmaquillantes han perdido esa fama que tuvieron en sus inicios pero aún así hay muchas personas que siguen usándolas y que además destacan mucho su efectividad y su trato con la piel.

Podríamos decir que su función es parecida a la de los discos de algodón pero con la gran diferencia de que las esponjas no son de usar y tirar, es decir que tienen varios usos antes de ser desechadas.

Además son geniales no solo para retirar el maquillaje sino que también atrapan todas las impurezas que se han acumulado en el rostro y de con la misma efectividad las retiran hacía el exterior del rostro.

Esponjas para todo el mundo

Con este producto nos podemos olvidar de eso de «este producto no sirve para mi piel», porque van a poder usarlas todas las personas sin la incertidumbre de que sean dañinas o perjudiciales para su tipo de dermis.

Aunque también os tengo que decir que las esponjas naturales son las más adecuadas para cualquier tipo de piel gracias a que son realmente suaves, si por el contrario hablamos de las artificiales debemos estar más informados, ya que en algún caso puede que sean más rígidas de lo normal y sea aconsejable dependiendo del tipo de piel, usar una un poco más suave.

Lo que si debe importarnos realmente es el desmaquillante que vayamos a poner sobre nuestra esponja, este debe ser acorde a nuestra piel y por lo tanto debemos fijarnos muy bien en su formulación para asegurarnos de que sea adecuado.

¿Cuántos tipos de esponjas podemos encontrar?

Ahora que ya sabemos que las esponjas son una buena opción para nuestra piel y que además no debemos preocuparnos en exceso por lo de nuestro tipo de piel, vamos a hablar de los tipos de esponjas que podemos encontrar en el momento de elegir una para nosotros.

La realidad es que tipos de esponjas hay varios, cada uno de ellos con sus diferentes peculiaridades, formas de usarlas y formulaciones, pero todas con un mismo fin.

Voy a hablaros de las esponjas más comunes, las que vais a encontrar en cualquier tienda donde vayáis a buscarlas, aunque existen muchas más.

Esponja redonda

Cuando vayáis a la tienda en busca de vuestras esponjas, esta es la primera que vais a encontrar, es la más habitual y la de mayor uso. Su forma redonda facilita su uso, ya que podemos agarrarla mejor y así nos facilita mucho el proceso, llegando incluso a las zonas donde las planas no pueden entrar. Ahora bien, dentro de las esponjas redondas podemos encontrar las naturales y las artificiales, vamos a hablar un poco sobre ellas

  • Esponja natural

Como ya hemos hablado y como además imaginaréis por lógica, estas son las más recomendadas, incluso por los más expertos. A simple vista y a primer tacto, se trata de esponjas mucho más suaves y además son realmente respetuosas con la piel, respetando en todo momento el pH natural y sin alterar el estado de ésta. Las más famosas son las esponjas marinas naturales, un producto de alta calidad y muy aconsejado, aunque también podemos ver hoy en día otras como por ejemplo la famosa esponja konjac, un producto que tiene un gran auge y que es realmente maravillosa, os hablo de ella un poco más abajo.

  • Esponja artificial

Estas son las primeras que vemos cuando llegamos a cualquier tienda o supermercado, suelen venir más de una y el precio es incluso un poco más bajo, se presentan en forma redonda como ya hemos visto antes y de colores diferentes. Estas suelen ser mucho más rígidas, duras y ásperas, aunque no son dañinas para la piel no se comportan de igual manera que las naturales, por lo tanto para las pieles más sensibles se recomienda el uso de la anterior, así no tendrá que preocuparse por posibles daños. Eso sí, las esponjas artificiales tienen un nivel de vida un poco más prolongado que las anteriores.

Estos son los dos tipos más comunes dentro de las más usadas, las dos son fáciles de encontrar y las dos tienen sus beneficios, por lo tanto la elección es vuestra, aunque cabe reiterar que se recomienda el uso de las esponjas de origen natural.

Ahora os voy a hablar de una esponja peculiar y con un reciente auge, la esponja konjac, no os perdáis nada sobre ella.

Tipos de esponjas

Esponja konjac

Como os he dicho, la esponja konjac es hoy en día una de las más famosas de todo el mercado de este producto, aunque las otras llevan quizás más tiempo en el mundo de la cosmética, esta ha llegado arrasando literalmente.

Su nombre se lo debe a la planta de donde se extrae, tiene origen en los países Asiáticos. Lugar cuna de los productos cosméticos, como sabréis los asiáticos son los líderes en el mundo de la belleza, allí es donde aparecen los mejores productos y las técnicas más revolucionarias.

Lo que la hace realmente diferente es que no solo se trata de un producto para retirar el maquillaje sino que además también realizará la función de exfoliar y limpiar la piel más en profundidad que cualquiera de las anteriores.

A pesar de ser una esponja maravillosa para exfoliar el rostro se queda muy lejos de aquellas texturas rígidas, ásperas y duras que te arañan la piel, por el contrario es suave, de las más suaves y livianas del mercado. Por lo que podemos hacer una exfoliación diaria sin problemas de dañar la piel.

Además es ideal para las personas con la piel más sensible, ya que no causará irritaciones ni tratará de manera brusca a estas dermis tan delicadas, por lo tanto podemos decir que estamos frente a una de las esponjas más respetuosas con la piel, además de efectiva en cuando a sus funciones.

Gracias a su textura ultra suave, está recomendado su uso en la zona del contorno de los ojos, por lo que nos beneficia doblemente, que un producto sea apto para su uso en el rostro y además en los ojos, es algo maravilloso.

Podemos usarla para desmaquillar, vertiendo unas gotas de nuestro desmaquillante, o también para realizar una limpieza profunda de la dermis o incluso para exfoliar nuestra piel.

Para usarla lo ideal es dejarla unos quince minutos antes metida en agua, y acto seguido cuando ya esté completamente dilatada verter los productos y empezar a disfrutar de ella.

Esto es todo sobre la maravillosa esponja Konjac, como veis se trata de un producto único y maravilloso, ahora comprenderéis que está en pleno auge porque se lo ha ganado a pulso.

¿Qué diferencia a esta esponja de las demás?

Para finalizar con nuestra querida (y seguramente favorita) esponja Konjac, vamos a ver que es lo que la hace diferente del resto de esponjas del mercado.

Al hablar del proceso de uso, es decir, del momento de usarla para desmaquillar o limpiar la piel no encontramos ninguna diferencia, se hace exactamente igual.

Lo que si es cierto es que una vez que finalizamos con la limpieza, dejamos la esponja guardada y con el paso del tiempo se va secando, quedando la esponja Konjac al secarse dura como una piedra, rígida y áspera. Aspectos que desaparecen en cuando la metemos de nuevo bajo el chorro de agua.

Por lo tanto es muy importante que tengáis claro y que no se os olvide que esta esponja adopta ese estado cuando se seca, pero que no indica que sea el momento de tirarla o de que se haya estropeado, ya que tan solo debemos volverla a humedecer para que vuelva a ser blanda y suave.

Eso sí, su vida es más corta que la de las esponjas artificiales, como ya os he dicho en otra ocasión, por el mero hecho de ser naturales se degradan antes, pero su trato hacía nuestra piel es tan espléndido que vale la pena apostar por ella.

Pasos para usar de forma correcta la esponja desmaquillante

Como hablamos al principio del artículo, maquillarnos es algo maravilloso porque nos sentimos más guapos y atractivos e irradiamos luz y energía, pero sin lugar a dudas la cuestión de tener una piel preciosa no reside en la cantidad de productos que ponemos en nuestra piel, sino que se encuentra en el proceso de limpieza y desmaquillaje.

Si nosotros tenemos un rostro lleno de productos cosméticos y sin limpiarlo de forma correcta volvemos a poner más productos lo único que estamos consiguiendo es taponar todos los poros y dejar a la piel sin poder transpirar, por lo que los resultados será un rostro de lo más apagado y descuidado.

Por esto mismo he querido hablaros sobre las esponjas desmaquillantes y a la misma vez, voy a explicaros de forma detallada los pasos que hay que seguir para que el proceso de uso sea satisfactorio.

  • Paso uno: Mojar la esponja 

Cuando abrimos el paquete donde viene nuestra esponja, su estado es de lo más duro y áspero, pero sin dudarlo debemos meterla bajo el grifo para poder pasarla por el rostro de manera suave. Vamos a notar como cambia su estado rápidamente y esta se volverá blanda y suave, como cualquier otra esponja normal.

  • Paso dos: Verter el desmaquillante

Antes de meter la esponja bajo el agua, ya tendremos preparado nuestro querido desmaquillante (el más adecuado para nuestro tipo de piel), entonces cuando ya tengamos la esponja en estado suave y blandito, es el momento de verter unas gotas (las que vayamos a necesitar) en nuestra esponja, tened en cuenta que la esponja es genial para conservar el producto, por lo que con unas gotas será suficiente.

  • Paso tres: Empieza a desmaquillar

Cuando ya tenemos los dos pasos anteriores listos, y tenemos la esponja con su desmaquillante en nuestra mano es el momento de posarla sobre el rostro e ir haciendo movimientos circulares por todo el cutis e ir arrastrando toda la suciedad y maquillaje que haya en él.  Aprovechad este momento para hacer un masaje facial, con movimientos lentos y que beneficien la circulación de nuestro rostro. Aclararemos la esponja tantas veces como sea necesario, pero no paséis nunca la esponja sucia de nuevo por el rostro, recordad que siempre debe estar limpia.

  • Cuarto paso: Finalizamos la limpieza

Siempre que terminemos un proceso de limpieza o desmaquillaje facial, la piel (por muy cuidadosos y respetuosos que hayamos sido) queda un poco expuesta a ciertos factores que pueden dañarla, además de quedar un poco más sensible por eso mismo. Es por esta razón por la cual siempre se aconseja usar un tónico para culminar el proceso, de esta manera estaremos recomponiendo el estado de la piel y consiguiendo dejar en la dermis una sensación de confort y nutrición.

  • Paso imprescindible: limpiar la esponja

Por supuesto esto es algo que no se nos debe olvidar nunca, si no lo hacemos, la esponja quedará llena de restos de suciedad y maquillaje y cuando la volvamos a usar lo único que haremos será contaminar nuestro rostro, por lo tanto siempre que terminemos que desmaquillar o limpiar el rostro debemos dejarla completamente limpia. Para ello tan solo necesitamos agua y jabón, una vez que lo hayamos hecho la guardamos en un lugar seguro y seco.

Como este es un proceso muy importante, os hablaré de él más detenidamente a continuación, veréis lo sencillo que es pero importante a la misma vez.

Uso correcto de la esponja

Pasos para mantener a la esponja en buenas condiciones

Como os acabo de decir en el apartado superior, mantener la esponja limpia y libre de restos de impurezas y maquillaje es fundamental para que podamos seguir usándola con total seguridad y sin dañar el perjudicar la salud de nuestro rostro.

Lo primero que os diré será que las esponjas aunque no son de usar y tirar, tampoco es que sea un producto para toda nuestra vida, su vida útil varía de dos a cuatro meses, siendo estos los momentos de sustituirlas por otras nuevas. Esto es así porque con el paso del tiempo se van degradando y van perdiendo efectividad, además de ir cada vez más (aunque las limpiemos) llenándose de bacterias y otras sustancias que resultan perjudiciales para nuestra piel.

Para que la esponja nos pueda durar cuatro meses en perfecto estado, debemos mantenerla siempre limpia y aunque no es algo difícil, cuidarla cada día. Si lo hacemos así, nos estaremos asegurando de usar al año unas tres esponjas, cada una de ellas con un precio realmente bajo, por lo que es algo realmente económico, pero todo ello si las cuidamos como se merecen.

Ahora bien, vamos a pasar directamente al último paso de los cinco que os hablé en el apartado anterior, ya que es tan importante (y el que más olvidamos) que se merece ser explicado con más extensión. Atentos a los pasos que debemos seguir:

  • Primer paso: Remojar la esponja

Lo primero que haremos justo después de acabar de desmaquillar y limpiar nuestra piel es poner la esponja a remojar, en cualquier envase lleno de agua. Pasados unos minutos, la sacamos, exprimimos y vertemos jabón sobre ella, vamos enjuagando con agua y el jabón hasta que éste vaya arrastrando toda la suciedad que se encuentre en la esponja. Los movimientos para limpiarla bien deberán ser como si estuviésemos haciendo un masaje con nuestros dedos en ella. De esta manera conseguiremos retirar todos los restos que se quedan escondidos en nuestra esponja.

  • Paso dos: aclarar la esponja

Una vez que ya hemos terminado con el jabón y el agua y a simple vista no observamos más restos de maquillaje en ella, vamos a enjugarla y aclararla con agua hasta que se quede completamente libre de suciedad y jabón. No pararemos de aclarar y exprimir hasta que eliminemos hasta el último resto de jabón, para dejarla impoluta.

  • Paso tres: Secar la esponja

Una vez que ya tenemos la esponja como nueva, es momento de dejarla en un buen lugar para que se pueda secar de forma natural, no es necesario que la sequemos nosotros. Lo ideal es dejarla siempre en un lugar limpio, como por ejemplo encima de una toalla seca y pulcra, así cuando la vayamos a coger la próxima vez estará como nueva y lista para volver a ser usada.

Estos son los tres pasos fundamentales para conseguir dejar nuestra esponja siempre lista y preparada para el siguiente uso, tratándola así el estado de nuestra esponja durante sus cuatro meses de vida siempre será óptimo y los resultados serán maravillosos.

¿Qué producto puede sustituir a la esponja desmaquillante?

Productos que pueden sustituir a nuestra querida esponja desmaquillante hay muchos, ya que en el mundo de la cosmética cada día hay cientos de innovaciones, pero muchas personas coinciden y comparan en cómodo uso de la esponja con el de una toallita desmaquillante, por lo que os dejo por aquí todo lo que debéis saber sobre ellas: Toallitas desmaquillantes, ¿son una buena opción?

Además, os adelanto que las toallitas desmaquillantes al igual que las esponjas podéis encontrarlas en cualquier lugar, son productos muy comunes y habituales por lo que no  es difícil encontrarlos, un supermercado que cuenta con una marca muy famosa de cosmética low cost es Mercadona, os dejo por aquí mi experiencia con las toallitas de Mercadona: Mi opinión sobre las toallitas desmaquillantes de Mercadona.

Aunque es cierto que el proceso de uso es parecido, os recomiendo enormemente el uso de las esponjas desmaquillantes, ya que son productos más respetuosos con la piel y con unos resultados más espléndidos.

Sustituir de las esponjas desmaquillantes

Esto ha sido todo sobre el mundo de las maravillosas esponjas desmaquillantes, espero que ahora las veáis con otros ojos y empecéis siempre que queráis a disfrutar de ellas plenamente.