Tipos de celulitis

Es momento de hablar de un problema que nos concierte a todos por igual, la celulitis. Sí, las mujeres somos más propensas, hasta el 80% de nosotras tenemos celulitis, pero también los hombres la padecen, así que es un inconveniente bastante generalizado. Actualmente, en el mercado existe un sinfín de productos y técnicas que prometen eliminar por completo la molesta piel de naranja, pero ¿esto será cierto?…

Efectivamente, la celulitis ha sido objeto de diversos estudios científicos que buscan las mejores alternativas y técnicas para solucionar este problema que tanto afecta a nuestra estética, pero para encontrar el tratamiento más adecuado es fundamental determinar qué tipo de celulitis estas padeciendo, ya que existe más de uno, sigue leyendo y averigua cuál de ellos estás sufriendo y como puedes combatirlo.

Tipos de celulitis

¿Qué es la celulitis?

La mayoría sabe, o cree saber cómo luce la celulitis, pero lo cierto es que muchos desconocen qué es realmente la conocida piel de naranja. Su nombre científico es lipodistrofia ginecoide y es una alteración cosmética que afecta a la piel, pero no te confundas, que se considere como un problema estético no significa que no pueda a llegar a ser perjudicial para la salud, tanto que en los casos más graves puede ameritar hospitalización, de ahí que sea tan importante saber qué tipo de celulitis padeces.

En su mayoría, la celulitis es una distorsión en la estructura del tejido conectivo, que es el tejido orgánico encargado de sostener e integrar la estructura orgánica de la piel. La celulitis afecta, principalmente al tejido adiposo, que es donde se ubica y acumulan los lípidos en su citoplasma (los adipocitos). Cuando existen alteraciones por varios factores, tanto internos como externos, la grasa se concentra y permanece en el tejido adiposo afectando su estructura, también afecta en conjunto al sistema circulatorio de la zona, ocasionando inflamación del área.

Ok, note queremos confundir con tanta información teórica, hablemos un poco más sencillo, cuando en la capa media de nuestra piel, llamada dermis, ocurre una mayor concentración de grasas, el tejido se atrofia y cambia su apariencia, como consecuencia se crea una textura irregular con la apariencia de pequeños “hoyuelos” que tanto nos recuerda la cáscara de una naranja, de ahí ese nombre.

La palabra “grasa” parece tener un papel protagónico en este asunto y es así, el exceso de grasa es la principal responsable, pero debemos hacer un inciso, nuestro cuerpo necesita la grasa para un correcto funcionamiento. Un cuerpo sano, sobre todo el de una mujer, necesita tener como mínimo un índice de grasa de 16% aunque el gran porcentaje de la población femenina lo tiene en un 20-25% porcentaje que aún se considera normal. El problema surge cuando abusamos de las grasas, sobre todo de las grasas malas, esto te lo explicaremos más adelante.

Tipo de celulitis y cómo tratarlos

Tipo de celulitis y cómo tratarlos

Bien, ya sabemos qué es y cómo se desarrolla la celulitis, ahora necesitamos saber que no solo existe un tipo, sino varios. Aunque hay que destacar en que todos los tipos de celulitis se presenta una alteración de la estructura en los septos fibrosos, la manera de abordad el problema puede variar, por lo que resulta muy importante conocerlas, ya que esta información te puede conducir a un buen diagnóstico y con ello al tratamiento más adecuado, estos son los tipos de celulitis y sus mejores tratamientos.

Celulitis blanda

Esta sería la más común y la menos problemática, se caracteriza por un aspecto flácido, gelatinoso y muy visible. En este tipo de celulitis coinciden dos elementos: el primero, el exceso de grasa localizada; el segundo, la pérdida de tono muscular que ocasiona flacidez. Se presenta con más regularidad en mujeres entre 30 a 40 años, ya que a partir de los treinta nuestro cuerpo produce menos colágeno y nuestro metabolismo se vuelve un poco más lento, sí, es cuando empezamos a envejecer.

¿Por qué se produce?

La celulitis flácida se origina por malos hábitos alimenticios y un estilo de vida sedentario. Nuestro cuerpo no está diseñado para permanecer tanto tiempo en reposo, por lo que pasar muchas horas sentada y no tener una rutina de ejercicio adecuada te conducirá a la celulitis.  Este es el tipo más común de las mujeres y la razón es fisiológica, el cuerpo femenino es más propenso a retener y almacenar las grasas que consume, tenemos un metabolismo un poco más lento y nos cuesta quemar la grasa de forma más efectiva (vaya mezcla fatal).

Los cambios bruscos y continuos de peso también son causantes de este tipo de celulitis, ya que la dermis sufre significativos cambios, se estira y encoje (tal como si fuera una banda elástica) y en el proceso pierde su capacidad de regresar a su estado natural. Cuando a esto se le suma que mientras más edad tenemos, más difícil es perder la grasa acumulada, pues resulta muy sencillo que ese excedente de grasa se aloje permanentemente en el tejido adiposo y nos dé ese aspecto poco uniforme y “fofo”.

Las hormonas también juegan un papel muy importante en el desarrollo de este tipo de celulitis, cuando nuestras hormonas se alteran puede producirse una mayor cantidad de estrógeno generando otras complicaciones, entre ellas las celulitis. Este es un tipo de hormona femenina, por eso somos tan propensas, y a lo largo de nuestras vidas podemos atravesar por desajustes de esta hormona, como: La pubertad, el embarazo y la menopausia.

La celulitis blanda se puede presentar básicamente en cualquier zona donde haya piel, pero al parecer prefiere esas zonas que a las mujeres tanto nos gusta y asociamos más con nuestra feminidad, como: los glúteos, las caderas y el abdomen (por eso la odiamos tanto durante el verano, el usar nuestro bikini favorito resulta angustioso).

Puedes determinar que tienes este tipo de celulitis si al mirarte en el espejo, con algo de contra luz, ves irregularidades en las zonas ya mencionadas, también puedes apretar un poco la zona y ver cómo se forman esos molestos hoyos, o simplemente verte en un espejo al caminar si al andar notas como la piel se mueve como gelatina allí tienes mayor celulitis.

Tratamientos

Si la mala alimentación y la falta de ejercicio la ocasiona, es de suponerse que para combatirla y eliminarla debemos mejorar ambos aspectos. Realiza cambios positivos en tu alimentación, aléjate de los alimentos dañinos e incluye los que te favorecerán, realiza ejercicio por lo menos treinta minutos al día, hay ejercicios especializados, pero cualquier actividad física te conducirá a buenos resultados, estas son nuestras recomendaciones.

Alimentación

Como te comentamos anteriormente, las grasas forman un aspecto muy importante en la salud de nuestro cuerpo, pero eso no quiere decir que todas las grasas sean buenas, hay unas que necesitas y otras que debes evitar a toda costa.

  • Grasas pardas: Son las que debemos tener en nuestro cuerpo para así quemar calorías, necesitamos grasas buenas para eliminar grasa mala (a que no lo sabías). Podemos mantener un buen nivel de este tipo de grasa en nuestro cuerpo y la encontramos en alimentos como el aguacate, los frutos secos, el pescado, las semillas de girasol, la soja. También nos veremos favorecidas si incluimos en nuestra dieta alimentos altos en potasio, como el cambur y alimentos altos en proteínas (para el desarrollo de masa muscular), como las lentejas y otras legumbres.
  • Grasa blanca: Esta no es una grasa tan buena y vaya que nos ha acompañado a lo largo de nuestra evolución como especie. Este tipo de grasas debemos mantenerla vigilada, porque también son necesarias, son las encargadas de acumularse para almacenar energía (si, nuestras reservas naturales), así que es un elemento indispensable para la supervivencia de la especie. El problema surge cuando se salen de control y almacenamos mucha más grasa de la que necesitamos, ocasionando el sobrepeso. Para mantener a raya este tipo de grasa debes evitar el consumo excesivo de frituras, azucares, alimentos procesados, bollería industrial, café y harinas refinadas.

Ejercicios

El ejercicio es tan necesario para nuestro cuerpo como la alimentación. Si hacemos ejercicio nuestras células se mantienen oxigenadas, tendrás excelente índice de masa muscular y no solo te sentirás mejor y más activa, sino que tu piel envejecerá más lento luciendo así una mejor apariencia. No te estamos sugiriendo que es obligatorio ir al gimnasio, sino que mantengas a tu cuerpo en movimiento, vamos ¡muévete! Son muchos los ejercicios que puedes hacer, tanto para atacar la celulitis general, como la localizada, estos son que te recomendamos:

  • Camina: Caminar es sencillo y totalmente gratis, créate el hábito de caminar por lo menos una hora al día. Puedes incluir este fácil ejercicio en cualquier aspecto de tu vida, en vez de ir en carro a realizar las compras, camina hasta tu supermercado más cercano. Saca a pasear a tu mascota, sube las escaleras en vez de usar el ascensor. Puede sonar cambios irrelevantes, pero ni te imaginas lo beneficioso que es caminar, todo tu cuerpo y tus músculos se verán involucrados, además de ser de bajo impacto y no maltratar las articulaciones.
  • Baila: Si eres de las que piensas que esas rutinas con pesas y repeticiones son aburridas, la mejor opción para ti es bailar. Una sesión de baile activará tu cuerpo y te hará sudar, es una forma muy divertida de hacer cardio y en el proceso quemarás grasa y tu piel se tornará más firme. Puedes inscribirte en clases de baile grupales, o poner música y bailar en la comodidad de tu sala.
  • Pesas y repeticiones: Muchas mujeres le tenemos miedo a esta combinación, tenemos la falsa creencia de que si realizamos ejercicios con pesas nuestro cuerpo cambiará y desarrollaremos músculos, viéndonos masculinas. Esto es completamente falso, realmente desarrollar masa muscular no es sencillo y mucho menos para nosotras las mujeres, necesitarías mucho peso, muchas repeticiones y una dieta especial para lograr eso. Por el contrario, una rutina acorde a tus necesidades te ayudará a eliminar la grasa localizada y a mejorar tu tono muscular, tendrás una piel más firme y saludable, esto disminuirá la celulitis casi en su totalidad.
  • Sentadillas: Este es un excelente ejercicio si quieres atacar la celulitis de tus piernas y glúteos, es el ejercicio más recomendado para mejorar la apariencia de estas zonas. Puedes realizarlas con peso muerto o con mancuernas para mayor efectividad, inclúyelas en tu rutina de ejercicio con 20 series de 4 repeticiones por lo menos 3 veces a la semana, tus glúteos de acero sin celulitis te lo agradecerán.
  • Natación: Si tienes dificultades para realizar ejercicios de acto impacto, como una lesión en tus rodillas, puedes intentar con la natación. Aunque no lo creas este es uno de los ejercicios más completos, todo tu cuerpo está involucrado y el flujo sanguíneo aumenta considerablemente. Lo más importante, es que ninguna de tus articulaciones sufrirá al realizarlo, por lo que no sentirás dolor.

Otros complementos

Ya te comentamos los dos factores que debes mejorar para combatir y eliminar la molesta piel de naranja, pero hay otros sencillos cambios que puedes incluir para ver aún mejores resultados y estos son los más destacados:

  • Masajes: Realizar masajes con una buena crema hidratante o simplemente con un aceite natural, como: el de coco, ricino, rosa de mosqueta, aguacate, etc. No solo ayudará a que tu piel esté más hidratada, mejorando su elasticidad y resistencia, sino además, mejorará tu circulación. Incluye en tu rutina diaria una sesión de masajes firmes y con movimientos circulares, con que lo hagas por unos cinco minutos será suficiente.
  • Suplementos en capsulas: Si estás embarazada, o ya tienes más de 30 años a tu cuerpo le vendría bien un poco de ayuda extra. Hay excelentes capsulas de colágeno o de rosa mosqueta, estos te ayudarán a tu producción natural de colágeno, y este es uno de los principales elementos para tener una dermis sana y con mayor elasticidad.
  • Evita el consumo de alcohol y el cigarro: Entre la interminable lista de efectos adversos que produce en tu salud el usos y abuso de esas dos sustancias, se le incluye el desarrollo de celulitis. Ambos harán que tu piel enferme y se vea más envejecida, la nicotina se acumula en tus vasos sanguíneos y los obstruye, ocasionando una mala circulación. También marchitará tus células, perderás elasticidad en tu piel y se verá más opaca y llena de manchas y celulitis.

Celulitis dura

Celulitis dura

También se le conoce como celulitis compacta, ya que no tiene nada que ver con la flacidez de la piel y sin duda esta puede ser más molesta que la anterior, por varias razones. La primera, es que puede surgir a cualquier edad, desde la adolescencia. La segunda, que este tipo de celulitis puede desarrollarse incluso si eres delgado y tienes una contextura corporal definida, definitivamente es un problema.

Este tipo de celulitis puede surgir incluso si haces ejercicios de forma regular y tiene mucho que ver con nuestra genética y los desarreglos hormonales. Tiene un aspecto endurecido y en ocasiones puede presentarse el enrojecimiento de la zona, puede causar un poco de dolor sobre todo si se aprieta o pellizca y es más común en las caderas, muslos, pantorrillas y la parte interna de las rodillas.

¿Por qué se produce?

Este tipo de celulitis se produce por el cambio topográfico de la piel, la acumulación de grasa y toxinas en los tejidos conectivos fibrosos y en los vasos sanguíneos. Se presenta en capas más profundas de la dermis por lo que su eliminación es más compleja. En este caso la acumulación de grasa no sería superficial, sino más profunda, al entrelazarse con el tejido fibroso se hace más dura y compacta. Puede llegar a ser más visible si el paciente tiene la capa de la epidermis más delgada y no se hidrata de la manera adecuada, es reconocible por los nódulos o bultos que se forman en la parte media de la dermis alterando su apariencia y su tacto.

Tratamiento

Al ser grasa menos superficial que la celulitis blanda, no es suficiente tener una buena alimentación e incluir rutinas de ejercicios. Esto se debe a que no tiene una relación directa con el aumento de peso, muchos atletas y bailarinas profesionales cuyos cuerpos están en perfecta forma pueden padecer de este tipo de celulitis. Por lo que se recomienda tratamientos más especializados como los que te mencionaremos a continuación:

Carboxiterapia

Esta es una técnica excelente y poco invasivo, se recomienda cuando el grado de celulitis fibrosa es leve o moderada. Consiste en aplicar en zonas específicas pequeñas cantidades de un gas de dióxido de carbono, sí, es el mismo elemento que expulsamos de nuestro cuerpo al respirar. Se usa especialmente para combatir la flacidez y eliminar los depósitos de grasa localizados, eso la hace una técnica increíble para tratar la celulitis fibrosa.

Su propósito es dilatar los vasos sanguíneos para reestablecer la microcirculación, ayudando a tu cuerpo a segregar serotoninas, histaminas y catecolamina, mejorando así el flujo sanguíneo, también se presenta el efecto lipolítico que combate la celulitis y su futura reaparición.

Su procedimiento es sencillo, solo se introduce una pequeña aguja por vía subcutánea y se administra el gas, que a su vez es controlado por una máquina que mide la cantidad y la velocidad con la que el gas entra en tu cuerpo. Solo tarda unos diez minutos tratar cada zona y una vez finalizado el proceso el especialista realizará pequeños masajes para asegurarse que el gas llegue a todas las partes deseadas.

No tiene mayores efectos secundarios, pero algunos pacientes pueden desarrollar hematomas donde se realizó el procedimiento, los cuales desaparecerán a los pocos días. Dependerá de que tan grave sea tu caso, pero normalmente se necesitan entre cinco y diez sesiones.

Ozonoterapia

Recomendado para pacientes cuya celulitis oscile entre el grado II y III, en líneas generales es parecido al carboxiterapia, pues también consiste en la inserción de un gas, pero en este caso se trata de gas ozono. Es un elemento presente en nuestra atmósfera, pero también es empleado para diversos tratamientos médicos, entre ellos eliminar o mejorar la apariencia de la celulitis fibrosa.

Tiene varios efectos positivos cuando ingresa tanto al tejido cutáneo como en el torrente sanguíneo, la ozonoterapia estimula la degradación lípida y elimina los ácidos grasos ubicados en los adipocitos. Al ser un oxigenante, mejora la microcirculación y mejora la oxigenación de los glóbulos rojos y la hemoglobina. Uno de los mejores efectos, cuyos resultados seguirán presentándose a largo plazo (si se toma las medidas preventivas adecuadas), es que ayuda a transformar la grasa de adipocitos en hidrófilos, siendo así más sencillos de metabolizar.

El gas se suministra por medio de micro inyecciones localizadas y dependiendo del grado, será necesario entre 5 a 10 sesiones, pero se aconseja combinar con otra técnica si el caso de celulitis es severo. Cada una de las sesiones tiene una duración aproximada de 15 a 30 minutos, es poco invasiva y no requiere de recuperación, pero si se recomienda abstenerse de tomar sol mínimo por los próximos 3 días luego del tratamiento.

Ondas de choque o Shockwave therapy

Definitivamente este puede sonar un poco más intimidante y francamente es un poco más complejo que los anteriores, por eso se reserva en casos más graves, cuando la celulitis fibrosa produce malestares o inclusive dolor. Consiste en aplicar en las zonas afectadas ondas acústicas que proporcionan energía por presión, estas ondas llegarán hasta las capas más profundas de la piel, teniendo así resultados más efectivos y duraderos.

Se introduce en las zonas más problemáticas un gel conductor y se aplica energía cinética por aire comprimido. Este tipo de energía no compromete las otras estructuras del tejido cutáneo, pero si relaja el tejido y estimula la microcirculación. Beneficiará las fibras de colágeno y elastina, proporcionándole así mayor firmeza y elasticidad a la piel.

Los resultados de este tratamiento son tan favorecedores porque provoca tres efectos: Primero, mejora la neovasculización y con ello el crecimiento de nuevos capilares, aumenta la oxigenación en sangre mejorando el flujo sanguíneo. Segundo, promueve la producción de colágeno lo que regenera la tensión elástica de tu dermis. Tercero, mejora y fortalece tu sistema linfático, como también el trasporte de metabolitos, incrementando la acción de regeneración de tejidos.

Celulitis edematosa

Celulitis edematosa

Este tipo de celulitis afortunadamente es uno de los menos frecuentes. Posee características muy precisas, lo cual hace que su diagnóstico sea fácil de obtener. De los tres tipos mencionados hasta ahora, este resulta el más difícil de combatir porque el sistema circulatorio está muy comprometido. Se caracteriza por la inflamación y el enrojecimiento de las zonas afectadas, puede llegarse a presentar un cuadro tan de inflamación tan agudo que puede disminuir la movilidad normal del paciente.

Es más común en jóvenes, pero las personas mayores de 60 años son también propensas. El área más recurrente son las extremidades inferiores aumentando su tamaño considerablemente, hasta perder la forma natural de las piernas. El paciente puede sentir dolor al tacto o ausencia de sensibilidad, su aspecto es esponjoso y es posible que se desarrollen estrías ocasionadas por la ruptura de las fibras de elastina producto de la hinchazón de la zona y la fragilidad capilar.

¿Por qué se produce?

La celulitis edematosa se produce por serias deficiencias circulatorias y una mayor retención hídrica. Entre los factores de riego para la aparición de este tipo de celulitis destacan los problemas genéticos, aunque malos hábitos alimenticios también se posicionan como un factor relevante. El uso prolongado de ropa ajustada son una de las consecuencias más comunes entre los jóvenes.

Nuestro sistema linfático es una compleja red que se encarga de transportar la linfa, y está conformada por ganglios linfáticos, vasos linfáticos y por supuesto, linfa. Se encarga, principalmente, de mantener en equilibrio el flujo de líquidos de nuestro cuerpo, del drenaje del líquido intersticial, el transporte de grasas y lo más importante, la respuesta inmunitaria (combatir las infecciones, microrganismos o patógenos potenciales).  Cuando el sistema linfático falla, el cuerpo en genera fallará, recordemos que somos en gran parte agua, y uno de los inconvenientes será la aparición de este tipo de celulitis.

Tratamientos

Como ya lo hemos mencionado anteriormente, en todos los tipos de celulitis se presentan por una alteración de la estructura de los septos fibrosos, pero en el caso de la edematosa, el estancamiento circulatorio periférico suele ser más agudo, es por ello que se produce mayor inflamación en las áreas afectadas. Por lo que los tratamientos deben estar más enfocados en atender los factores etiopatogénicos, como los que te mostraremos a continuación.

Masajes

Si, los masajes son una excelente opción para tratar este tipo de celulitis, pero no nos referimos a los que puedas realizarte tú misma (en estos casos podría ser peligroso), sino a los realizados por un profesional, ya que conocen la técnica apropiada para que el masaje ayude a reactivar tu circulación y haya un mayor drenaje linfático. Lo más probable es que necesites varias sesiones, pero es un proceso no invasivo y bastante accesible.

Diuréticos

Esta es una opción muy natural y fácil de incluir en tu rutina diaria, se recomienda si te encuentras en las primeras etapas y aún no se presentan síntomas que puedan alarmarte. Los diuréticos son productos que actúan para minimizar la retención de líquidos, existen varios diuréticos naturales que puedes probar, como: el té verde, el pepino, la piña y el tomate.

Presoterapia

Es un tratamiento cosmético para estimular el drenaje linfático, perfecto para tratar la celulitis. Consiste en aplicar aire por presión en las zonas afectadas, la técnica reactivará la circulación y aliviará los síntomas causados por trastornos venosos (arañas vasculares o piernas cansadas). Para iniciar el tratamiento el especialista te colocará una especie de botas que te cubrirán desde los glúteos hasta las rodillas, luego se sentirás presión por intervalos de forma ascendentes, estimulando una correcta circulación.

Alimentación

En este caso debemos recurrir nuevamente al tema de la alimentación, este tipo de celulitis también se ve afectada por unos malos hábitos alimenticios, toma en consideración todos los alimentos que debes incluir y los que debes evitar que ya mencionamos con la celulitis blanda. A todos esos consejos añádele uno muy importante, mantener muy a raya tu ingesta de sal ya que te hará retener mayor cantidad de líquidos por su alto contenido en sodio, lo que empeorará la apariencia de este molesto tipo de celulitis.

Asiste con un especialista

Si sientes que la situación se está saliendo de control, que no solo te está afectando emocionalmente, sino que observas como tu rutina diaria se ha visto afectada por la aparición de esta celulitis. Lo más recomendables es que asistas con tu dermatólogo de confianza, él te realizará primero una prueba de tacto para determinar la gravedad de la situación y de considerarlo necesario te hará otros exámenes con la finalidad de determinar cuál es el mejor tratamiento para ti.

Celulitis infecciosa

Celulitis infecciosa

Podría decirse que este sería el caso más delicado, aunque también se le considera un tipo de celulitis sus causas y tratamientos son realmente distintos. Como su nombre lo indica, esta categorización responde a un cuadro de infección que puede ser de moderado a agudo, puede presentarse en cualquier parte del cuerpo a cualquier edad, aunque la población más propensa son los adultos mayores de 50 años.

Es una infección bacteriana alojada en la piel, otorgándole un aspecto enrojecido e inflamado, los pacientes que padecen esta infección notarán aumento de temperatura y mayor sensibilidad en el área. Comúnmente ataca la piel de las piernas, pero también puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo, incluso en el rostro.

¿Por qué se produce?

La infección es producida por agentes externos, cuando a través de un ligero corte o una herida ingresan al tejido agentes bacterianos, los más frecuentes son el estreptococos y estafilococos, normalmente ambas bacterias viven en nuestros intestinos y no causan ninguna complicación en personas saludables. Pero si entra a los tejidos cutáneos y el torrente sanguíneo pueden producir una infección de rápida expansión.

La bacteria puede acceder mediante cualquier herida cutánea donde se haya quebrantado la capa epidérmica, puede ser el caso de un ligero corte, una herida, pie de atleta, dermatitis o la mordedura de un animal. Si los días posteriores a un evento de esta índole observas como la zona se enrojece, se inflama y presentas dolor prolongado, fatiga o fiebre, acude tu centro médico con tu dermatólogo de confianza.

Es necesario llegar al diagnóstico acertado con la realización de exámenes y pruebas de laboratorio, ya que la celulitis infecciosa puede confundirse con otras enfermedades de la piel, como por ejemplo, la dermatitis de estasis, cuyos síntomas también son el enrojecimiento e inflamación de la piel por lo que un hemocultivo puede aclarar cualquier duda.

Tratamientos

Lo más importante en este caso es la prevención, si se produce una herida en tu piel debes lavar muy bien la zona con agua y jabón repitiendo el proceso todos los días hasta que la herida este completamente cicatrizada. Esto puede parecer una acción superflua, pero evitará que las bacterias entren en tu organismo, la mayoría de ellas se eliminan solo al utilizar jabón y agua, también puedes aplicar un ungüento que acelere el proceso de cicatrización.

Si la herida es de mayor tamaño será necesario que uses un vendaje, deberás cambiarlos por lo menos una vez al día (evitando que se moje a lo largo del día). Si la herida es producida por la mordedura de un animal, acude al médico para tomar las medidas apropiadas, recuerda que no todos los animales están al día con sus vacunas.

Si ya presentas los síntomas relacionados con la celulitis infecciosa ve a tu médico, él te recetará antibióticos para combatir la infección y monitoreará el progreso de la misma. Normalmente luego de suministrar antibióticos entre 7 a 14 días (según la recomendación del especialista) la infección cede y desaparecen los síntomas.

Como pudimos ver la celulitis no es una afección tan sencilla, hay muchos tipos y causas, tomar conciencia de nuestros cuerpos nos ayudará a determinar cuando algo no está yendo como debería, mientras más rápido nos percatemos de la aparición de cualquier tipo de celulitis mejor estaremos preparadas para evitar su evolución, erradicar y controlarla será más sencillo. No olvides incluir en tu vida buenos hábitos alimenticios y una rutina de ejercicio diaria, estas siempre serán tus mejores herramientas para tener un cuerpo sano y libre de estrías. Gracias por leernos, esperamos que hayas aprendido y disfrutado con este artículo.