Piel atópica en niños síntomas, causas y tratamiento

Aunque existen una gran cantidad de enfermedades, tanto físicas como patológicas, que pueden afectar a cualquier ser humano, muchas pueden ser tratadas por medios fuera de la medicina común, en especial esas que afectan directamente a nuestra piel, ocasionadas por factores diversos, externos o internos de nuestro organismo, que no tienen mayores consecuencias en el cuerpo aparte de todos los síntomas visibles y molestos que podemos apreciar en este órgano.

Piel atópica en niños síntomas, causas y tratamiento

Tal es el caso de la llamada piel atópica, abreviada como DA debido a que son las siglas del nombre como la conocemos en el campo de la medicina, dermatitis atópica, aunque se le suele presentar como un trastorno cosmético. Por ello, muchas de las cremas y ungüentos tópicos, utilizados por los pacientes que lo padecen, son estudiados y desarrollados por especialistas en el campo de la medicina estética, aunque ampliamente orientados hacia la salud más que la belleza.

Sin embargo, cuando son los niños quienes contraen el padecimiento, por ser los más propensos y vulnerables hacia este tipo concreto de dermatitis, la cosa cambia un poco, ya que debe intervenir la rama médica especializada en el cuidado infantil, conocida como pediatría. Por ello, aunque no es extraño encontrar pequeños con las marcas típicas de esta enfermedad, debido a lo común de su padecimiento durante la infancia, es importante conocer todas sus características.

Si quieres conocer otros métodos para tratar esta enfermedad, puedes encontrarlos en Los tratamientos más eficaces para la dermatitis atópica

Qué es la piel atópica

¿Qué es la piel atópica?

Lo primero que el ser humano debe hacer cuando se enfrenta a un elemento desconocido, es comenzar por sus detalles y descripción más básica, para así ir conociendo poco a poco el problema al que se enfrenta, con el fin de profundizar en el. Esto no es diferente en el caso de los asuntos de la salud y la medicina, en especial cuando se trata de la de los menores de la casa, pues son quienes merecen ser cuidados y protegidos a consciencia.

Aun así, este punto se puede tratar de forma más general, ya que la piel atópica puede surgir tanto en los niños como en los adultos, con síntomas y patogenias muy parecidas, por lo que saber sobre el asunto es una ventaja para cuidar de toda la familia. Como mencionamos al principio, este trastorno es más conocido como DA, siendo las siglas de dermatitis atópica, un tipo de eccema muy específico, que está ligado de manera objetiva a los problemas de la alergia en la piel.

Se trata de un trastorno externo, que puede aparecer desde los primeros meses de vida, reconociéndose por las marcas, irritación, hinchazón, erupciones, supuración de líquidos, congestión de los poros y, en casos más avanzados, una grave comezón difícil de aliviar. Cuando la evolución es evidente, el paciente tiende a sufrir, en especial si se trata de un menor de edad, de fiebre del heno y la aparición de nuevas alergias alimentarias de manera espontánea.

Estas no son las únicas diferencias entre este tipo de dermatitis y otro, cosa importante a tener en cuenta pues, como entra en la categoría de los eccemas, muchos tienden a confundirse entre las variantes de trastornos de la piel. Se caracteriza por sus manchas, de color oscuro, entre el púrpura y el marrón, que aparecen junto a las erupciones en zonas específicas donde ha progresado el enrojecimiento, debido a exacerbaciones o a rascarse de forma continua.

Además, la DA nunca aparece en toda la piel, a diferencia de las ronchas, marcas y costras causadas por otras patologías, sino en puntos específicos del tejido, como los brazos, piernas, espalda, el rostro o las juntas de las articulaciones, entre otros lugares del cuerpo. Sin embargo, su evolución no controlada puede causar la progresión de las áreas afectadas, que se extienden hasta unirse unas con otras, haciendo que parezca que esta ha surgido en todo el tejido superficial.

Síntomas de su padecimiento

Síntomas de su padecimiento

Aunque ya mencionamos muy por encima los síntomas, visibles, molestos y antiestéticos, que corresponden a la patogenia de la DA, debemos tener en cuenta que estamos hablando de una enfermedad extremadamente difícil de curar, que debe ser tratada de manera sistemática. Esto suele significar, que cada síntoma debe ser aliviado de forma independiente, pues es muy común que, por temporadas y de forma esporádica, aparezcan algunos y otros no.

Con esto, queremos dar a entender que, aunque un niño pueda padecer del surgimiento de marcas enrojecidos, con mucha comezón e hinchazón leve, es posible que se trate de un brote de este tipo de dermatitis y no solo una reacción alérgica, por lo que no debemos descuidarnos por el hecho de que, al no ver el resto de las consecuencias de la aparición o la exacerbación de otros síntomas, aun es posible que nos estemos enfrentando a este eccema.

Brotes, sarpullidos y erupciones

Se trata de la consecuencia más común de la DA, ya que las diferentes marcas comienzan a aparecer desde el principio del padecimiento, además que suelen verse cada vez que, después de aliviar y controlar el trastorno, nuestro pequeño sufre una recaída. Como ya lo mencionamos, es fácil de reconocer, aunque puede verse de distintas formas y con variadas coloraciones, por lo que también es sencillo de confundir y subestimar.

Las erupciones comienzan a verse en zonas específicas de la piel, donde la interacción de los componentes del órgano, a nivel celular y molecular, comienzan a verse alteradas por los cambios proteicos ocasionados por el eccema, así como la subida de los niveles de estrógeno y las alteraciones de las barreras que protegen el tejido. Se presentan como manchas rojizas, con pequeños puntos o granos, descamación y sarpullidos localizados.

Comezón o picor continuo

Sin duda alguna, aunque las erupciones y brotes capilares puedan verse mal, incluso describirse como poco estéticos, los niños no suelen prestarles tanta atención como a la comezón molesta que se da en las mismas zonas del cuerpo donde se ven dichos brotes, ya que se trata de una sensación de picor bastante fuerte, con intensidades variantes que pueden, para describirlo de manera sencilla, agudizar a ciertas horas, sobre todo en la noche, mientras no se siente en otras.

Los especialistas en la salud y cuidado de la piel, advierten que se debe controlar este síntoma de forma concentrada, ya que los menores no suelen darse cuenta que, al rascarse para aliviar la comezón, causan que la piel se irrite y las alteraciones internas se extiendan, expandiendo así la porción de piel afectada. Se asocia también con la falta de sueño y el insomnio, por la sensación de picor, que aumenta al anochecer, suele causar gran incomodidad al intentar dormir.

Si tienes problemas para aliviar este síntoma, es probable que desees conocer aquí algunos Consejos para calmar el picor en la piel atópica

Irritación tópica

La irritación muchas veces no es un síntoma directo de las enfermedades tópicas, a menos que la progresión de estas ocasione el agrietamiento del tejido superficial, afectando así las capas más externas de la piel y ocasionando la exposición de las que se encuentran a niveles más profundos. Esto crea una vulnerabilidad en las terminaciones nerviosas más delicadas, lo que se traduce en la pequeña pero molestia sensación de ardor, al igual que la sensibilidad al tacto.

Esto solo ocurre cuando no se utilizan los medios, sean médicos o naturales, para controlar este agrietamiento tópico y mantener la forma estructural de la piel. Sin embargo, cuando el órgano se encuentra debilitado debido a las alteraciones de las barreras epidérmica o inmunológica, como en el caso de las zonas afectadas por DA, cualquier interacción externa puede llevar a la irritación; es por esto que debemos evitar que los niños y niñas se rasquen al sentir comezón.

Supuración de líquido

Una de las consecuencias más comunes de los sarpullidos y erupciones, así como la ruptura estructural de la Red tópica, es la aparición de diminutos espacios en la piel, descritos como la dilatación de los poros que se encuentran en este tejido. Esto no solo permite el ingreso de agentes externos, como suciedad e impurezas, sino que afecta la correcta retención de la humedad a nivel dérmico.

Como sabemos, algunas células de la piel almacenan agua para mantener la hidratación, pero también puede ocurrir la aparición de otros líquidos orgánicos entre sus capas, como consecuencia de trastornos y afecciones de la dermis. Estos líquidos, extraños o no para el organismo, brotan de los poros dilatados, dando como resultado lo que llamamos como supuración de líquido.

Inflamación tópica

Este síntoma, por suerte, es difícil de encontrar en pacientes de edad reducida, ya que la estructura de la piel, mucho más elástica y tonificada, permite un mejor control de su estructura. Sin embargo, debido a la progresión de la DA, es posible que los niños padezcan de inflamación, ya que la piel tiende a abultarse como consecuencia de este trastorno, lo que puede resultar peligroso y hasta doloroso, si no se trata como es debido.

Liquenificación

Por último, un término quizá más desconocido, la liquenificación se describe como una retención de líquidos incorrecta, debido a la aparición de estos entre las capas de la piel como consecuencia del intento del sistema inmunológico para combatir aquellos agentes eccematosos que contaminan el cuerpo. Sin embargo, al contrario que con la supuración de líquidos, estos no alcanzan a brotar y liberarse.

Puede deberse a la obstrucción de los poros, causada por la presencia de impurezas que obstaculizan la salida del líquido, así como al hecho de que el cuerpo produce más de lo que puede liberar, dando como resultado la aparición de ambos síntomas. Si no se controla, es posible notar alteraciones visibles de la piel, de manera temporal, como la inflamación, la textura áspera y la sensación gomosa al aplicar presión en la zona afectada.

Principales causas de este problema

Principales causas de este problema

Como dicen, nada viene por sí mismo, tal como vemos en el caso de las enfermedades, pues el estudio exhaustivo de estas, por parte de los especialistas a lo largo de los años, ha conseguido demostrar que siempre existe un detonante, un factor que propicia el surgimiento o causa el que una persona contraiga dicho problema. Sin embargo, en muchas ocasiones es algo imposible de prever o evitar, como veremos con algunos de los causantes de la DA.

Esto se debe a que dichos factores con inherentes de nuestro organismo, o sea que, básicamente están escritos en el código genético, o la información biológica con la que nace cada persona. Sin embargo, este es solo un caso entre muchos otros que, de manera totalmente contraria, pueden ser evitados o reducidos con el conocimiento previo. No solo se trata de conocer las causas que mencionamos a continuación, sino las reacciones de nuestro cuerpo ante ellas.

La influencia de los factores externos en el organismo

Ya sea por las características de su composición, o por las reacciones de nuestro cuerpo a causa de la interacción, existen factores del mundo exterior, que no tienen nada que ver con nuestro organismo, que han sido clasificados como causantes de diferentes tipos de enfermedades; entre ellas, las que se relacionan directamente con la piel, como en el caso de la dermatitis atópica.

Un ejemplo claro sería el polen de algunas flores, que contiene elementos químicos adversos a nuestra piel, otros serían las telas ásperas y rasposas, algunos materiales químicos, ácidos, aleaciones y metales como el níquel y diversos elementos en el polvo del ambiente. En el caso de otros seres vivos, nos topamos con los ácaros, unos pequeños insectos que suelen tomar como hábitat los colchones, almohadas, cobijas, sábanas, cubrecamas y edredones.

Los cambios del metabolismo

Entre tantos elementos que propician la dermatitis, este es el único que se presenta solo en los menores de edad, especialmente los más pequeños, ya que su metabolismo se encuentra en plena adaptación a todo lo que puede producir dichos cambios. Esto no significa que, por el hecho de crecer, nos hacemos propensos a contraer este trastorno, sin embargo, algunas alteraciones intensas puedes crear las distinciones orgánicas ideales para la DA.

En el caso de los niños, es bien sabido que el desarrollo metabólico, al igual que todo el proceso de crecimiento biológico, presenta diversos cambios en el cuerpo, no como los cambios físicos que se relacionan con la pubertad, sino a niveles celulares. Cuando dichos cambios crean situaciones donde el tejido de la piel se vuelve más débil, con fallas en las barreras y los sistemas de protección inmunológicos, es posible que otros causantes de los eccemas actúen de manera más intensa.

Si quieres saber sobre el padecimiento en los más pequeños, te recomendamos Piel atópica en bebés: síntomas, causas y tratamiento

La evolución de las alergias de contacto

Las alergias se describen como reacciones adversas de nuestro organismo, producidas por la liberación de grandes cantidades de histamina, una amina proteica que forma parte de las moléculas del cuerpo de todo ser humano. Esto ocurre cuando el organismo detecta la interacción con algún elemento que es, de acuerdo a la información de nuestro código genético, incompatible con nosotros, por lo que es posible sufrir de alergia a casi cualquier cosa.

Una de estas reacciones puede ser externa, en el caso del contacto con dicho elemento o material, que provoca alteraciones sistemáticas y síntomas en nuestra piel, como erupciones, sarpullido, comezón e hinchazón. Así es, estos síntomas, parecidos a los de la dermatitis atópica pero menos intensos, pueden evolucionar y prolongarse si no se controlan y eliminan, alterando la estructura del tejido y dando paso a la aparición de la DA como trastorno tópico.

Genética hereditaria

Este es el factor o elemento inevitable que hemos mencionado, se trata de la información del código genético, desarrollada en el organismo durante la gestación y plasmada de forma individual en cada persona. Entre las muchas eventualidades que se han descubierto sobre la genética, hoy en día sabemos que hay muchas cualidades que pueden ser heredadas, no solo de padres a hijos, sino de forma prolongada en la descendencia familiar.

Una de estas cualidades, lamentablemente, es la propensión a padecer ciertas enfermedades, como diabetes, leucemia y muchas más, al igual que problemas tópicos como la dermatitis. Por ello, para saber si un niño es propenso a padecer este patógeno y por ende, tomar las medidas y cuidados adecuados, es necesario conocer si algún miembro de su familia ha tenido este trastorno; además, si muchos de sus ancestros lo han sufrido, es más posible que el niño nazca con dicha propensión.

Interacción con elementos ambientales

Además de aquellos factores que causan alergia, otros clasificados como causantes de dermatitis o la propensión del niño o niña a sufrir del trastorno, sea por herencia genética o metabolismo, muchas veces este surge, de forma espontánea, por la interacción con elementos mucho más comunes. Un ejemplo es el clima lluvioso, que mantiene la piel muy húmeda en el exterior.

De la misma forma, los cambios bruscos de temperatura, o el viento que arrastra pollo abrasivo, con materiales y partículas desconocidas, puede causar lesiones que se tornan en este trastorno. De entre estos, el elemento más conocido es la interacción con el agua, pues se conoce que esta, tan común y vital para todos, puede alterar la piel y causar enfermedades cuando se mantiene el cuerpo mojado mucho tiempo; por ello se debe evitar mojarse o bañarse demasiado.

Deficiencia de las barreras de del tejido superficial

Este último factor suele aparecer como consecuencia de diferentes alteraciones, ya sean ocurridas por enfermedades, mala nutrición, alergias, reacciones adversas o elementos externos. Se trata de la disminución en la actividad de las barreras que protegen la piel, tanto la inmunológica como la epidérmica, lo que ocasiona los cambios debido a la debilidad estructural del tejido.

Una vez estas barreras se encuentras, por decirlo de algún como, deficientes o defectuosas, por cualquiera de las causas mencionadas, el tejido superficial se vuelve vulnerable, por lo que otros elementos, como los causantes de DA que mencionamos con anterioridad, tienen un mayor rango de acción contra nuestro cuerpo, ya que las defensas físicas, al igual que las del sistema inmunológico, no pueden combatir la enfermedad.

Diferencias en la dermatitis entre niños y adultos

Diferencias en la dermatitis entre niños y adultos

Hay muchos trastornos que, debido a sus características, o afectan tan solo a una población de cierta edad, diferenciando entre adultos y menores de edad, o ataca a todos por igual, con la misma probabilidad, las mismas causas y síntomas idénticos. Tal sería el caso de algunas enfermedades tópicas, que difieren de la DA pues, aunque puede surgir a cualquier edad, se presenta con algunas diferencias sistemáticas.

La primera de todas es la probabilidad de la afección, mucho más común en los más pequeños, pues hasta el 10% de la población de infantes la padecen, convirtiéndola en una de las patologías atópicas más comunes. De manera orgánica, gracias al aumento de las defensas y la resistencia  del sistema inmunológico, el riesgo comienza a disminuir a medida que crecemos, incluso en aquellos que son propensos genéricamente a contraer DA.

Otra clara diferencia es la intensidad de los síntomas, al igual que la progresión de las exacerbación, que van aumentando durante la adolescencia y la llamada “adultez temprana», mientras que disminuyen con el paso de los años. Es por ello que los niños no suelen presentar inflamación crónica o liquenificación tanto ni tan intensamente como los adultos, cuya piel ya ha perdido parte de la elasticidad y firmeza otorgadas por las moléculas de colágeno.

Sin embargo, de acuerdo a muchos especialistas en el tratamiento de la dermatitis o piel atópica, la mayor diferencia entre los pacientes adultos y los niños es la capacidad para reducir y eliminar el patógeno. Lamentablemente, no existe una cura directa para este, por lo que se debe controlar hasta que el cuerpo sana por completo, lo que suele ocurrir en la edad adulta, por lo que es probable que los niños deban padecer la DA durante años, de forma controlada para que no afecte su estilo de vida.

Antes de hablar de los tratamientos, te recomendamos leer el siguiente artículo para entrar en detalles: Remedios para la piel atópica

Medicamentos esenciales para tratar estos eccemas

Medicamentos esenciales para tratar estos eccemas

Aunque se puede recurrir a intervenciones médicas, estas solo se utilizan en caso de evolución o complicaciones, ya que los verdaderos protagonistas en el control del trastorno, así como en la reducción de sus síntomas, son los medicamentos recetados, de acuerdo al nivel de afección, para combatir y aliviar las exacerbaciones. Cada uno tiene una función específica, debido a la inexistencia de un remedio definitivo para la piel atópica.

Aquí es necesario mencionar que, como todo medicamento, cada uno de estos posee distinción entre aquellos que se recetan para su consumo en adultos y en niños, siendo estos últimos los pediátricos. Presentan dosis menos concentradas, que no alteran el delicado metabolismo infantil, así como otros ingredientes y componentes, utilizados en fórmulas diseñadas para combatir cada síntoma sin producir reacciones negativas adversas en los pequeños en desarrollo.

Corticoides tópicos

Estas cremas antinflamatorias especializadas, se han diseñado de forma específica para intervenir en el procesamiento de los antígenos que liberan la citosina  pro inflamatoria, por lo que son perfectos para combatir este síntoma en los niños que padecen DA. Es el principal utilizado para combatir esta enfermedad, con una proteína sintetizada para estos tratamientos.

Emolientes en crema

Uno de los hidratantes tópicos más poderosos y efectivos, las fórmulas emolientes se utilizan para mantener y absorber una cantidad acorde de humedad en las diferentes capas del tejido superficial, reduciendo la supuración y evaporación de líquidos. Suelen tener altos contenidos de grasas, lo que los convierte en eficaces además para la protección de la piel, sobre todo de las zonas más delicadas afectadas por los eccemas.

Antibióticos

Ya sea de uso preventivo o combativo, se utilizan los antibióticos, tanto en crema tópica como en consumo, para mantener alejadas las infecciones tan comunes de las lesiones de la piel debilitada. Se utiliza una fórmula menos concentrada en el caso de no sufrir ninguna infección, con el propósito de prevenir que estas aparezcan, ya que pueden ser el mayor enemigo de los niños y demás pacientes.

Antinflamatorios

A veces los corticoides son demasiado fuertes, ya sea porque la inflamación y demás síntomas son de poca intensidad, por la delicadeza de la piel, las reacciones negativas a dicho medicamento o, en este caso, a que no pueden ser utilizadas en niños pequeños. Por ello, existen diferentes métodos médicos para desinflamar, como los antinflamatorios biológicos o diferentes fórmulas menos concentradas, que pueden sustituir a los ya mencionados.

Esteroides tópicos

La medicina a desarrollado el uso de esteroides, prácticamente de forma exclusiva para el combate de las dermatitis o los eccemas, que contienen antinflamatorios que controlan en gran medida los sarpullidos, brotes, erupciones y la hinchazón. Aunque a veces no se utiliza para ese fin, pues no es tan potente, se aplica en las zonas más enrojecidas, para disminuir la liquenificación y la supuración de líquidos.

Inhibidores de la calcineurina

Como su nombre lo indica, son medicamentos biológicos, capaces de inhibir la actividad de las células dependientes de la calcineurina, cumpliendo la función, al igual que los corticoides, de bloquear la producción de la citosina pro inflamatoria. Este, a diferencia del ya mencionado, no es un medicamento especializado para la DA, pero funciona de maravilla en los niños que no puedes utilizar los corticoides, sino las presentaciones comerciales como crisaborol y pimecrolimus.

Inmunomoduladores sistémicos

Otro suplente efectivo de los corticoides, aunque no es tan potente en la reducción de otros síntomas aparte de la inflamación, por lo que se debe combinar con esteroides tópicas, otros medicamentos o algún remedio casero eficaz. Al igual que los inhibidores, estos inmunomoduladores bloquean la actividad de las células T, consiguiendo los mismos resultados.

Métodos caseros para aliviar los síntomas en los niños

Métodos caseros para aliviar los síntomas en los niños

No diremos que los medicamentos no son efectivos, ni recomendarlos suplirlos totalmente por alguno de estos métodos, pues por alguna razón siguen siendo la metodología más eficaz en el tratamiento, regulación y control de la dermatitis atópica, así como el alivio y la reducción sistemática de cada uno de sus síntomas, de manera individual o el conjunto.

Sin embargo, siempre es buena cualquier ayuda que se pueda ofrecer a los niños, en especial en el caso de estas enfermedades de la piel, cuando los dolores por la inflamación, el ardor causado por la irritación o la comezón se vuelven insoportables. Además, en muchas ocasiones, por razones adversas y variadas, si no tenemos acceso a la medicina especializada y sus resultados, siempre es mejor tener a mano un plan B que evite la propagación y evolución del trastorno.

Ácido eicosapentaenoico o EPA

Tras procesar y separar el aceite Omega-3, se obtiene un componente esencial para la dieta, conocido como EPA por sus siglas, se trata de un concentrado consumible, que ayuda a los pacientes de diversas enfermedades con su multitud de propiedades beneficiosas para la salud. Aunque quizá es más óptima la ingesta de suplementos ricos en este compuesto, como el aceite de hígado de bacalao, se puede utilizar de forma pura, en dosis diarias de no más de 1000g.

Flor o aceite de caléndula

La caléndula es bien conocida en la medicina naturista, como ingredientes en cremas para defender la piel, como el protector solar, ya que la aplicación tópica de esta deja una capa que evita no solo la interacción con los rayos ultravioleta, sino que impide a las impurezas acceder a los poros. Se puede utilizar por sí misma, tras macerar, en aceites comerciales o para preparar un protector casero, con otros materiales de origen natural.

Gel de sábila o Aloe vera

Quizá la planta medicinal más famosa del mundo, el aloe vera posee una gran variedad de propiedades, como desinflamante, astringente, regenerador celular, antioxidante, limpiador y desinfectante, por lo que puede ser una gran herramienta. Se puede consumir para ayudar a la dieta a balancear los nutrientes, al igual que ser aplicado, para que todos sus componentes otorguen a la piel de los niños protección y salud, de forma independiente o como ingrediente de cremas caseras.

Para saber sobre una de las zonas más vulnerables ante este trastorno, te invitamos a leer Dermatitis atópica en manos: qué es y cómo tratarla

Consumo de alfalfa

Si de obtener la mayor cantidad de nutrientes alimenticios se trata, con el fin de suplir aquellos que podemos perder al evitar algunos alimentos, recomendados para evitar por sus efectos en la interacción con la dermatitis, el alfalfa es un poderoso aliado. Contiene fibra, minerales, vitaminas y ácidos grasos de baja concentración, por lo que es un ingrediente ideal para ensaladas; aunque no se puede consumir junto a anticoagulantes, pues pueden producir efectos negativos.

Aplicación de yogurt natural

Aunque se menciona el yogurt como un alimento recomendado, que ayuda a nutrir y suplir elementos como el calcio de los lácteos y algunas vitaminas, este también tiene una función maravillosa si se aplica sobre la piel. Se puede utilizar en baños controlados o simplemente frotarse sobre las zonas afectadas, ayudando a calmar el dolor de las inflamaciones y reducir la hinchazón, pero sobre todo, se usa para aliviar el picor causado por la dermatitis.

Desmodium

Aunque quizá no suene tan familiar, esta planta es utilizada típicamente en la medicina naturista de la zona ecuatorial, pues posee potentes propiedades depurativas, antioxidantes, desintoxicantes y limpiadoras, por lo que es perfecta para depurar el cuerpo de agentes adversos y ayudar a regular la dieta. Aunque quizá su sabor no es muy agradable para los niños, se puede utilizar en comidas como aderezo o para preparar infusiones, con dosis máximas de 500g al día.

Bardana y fumaria

Tienen una función parecida a la del desmodium, aunque un poco menos potente; sin embargo, se recomienda para depurar y limpiar de forma más sistemática, como en el caso de la limpieza de la sangre, los riñones y el hígado. Además, estas dos plantas son mucho más comunes que la anterior, por lo que es más fácil obtenerlas en herbolarios, farmacias naturistas o invernaderos, para ser consumidas en infusiones con dosis de entre 500 y 1000 gramos cada día.

Cúrcuma sin procesar

Si entras a una tienda de alimentos y preguntas, siempre y cuando el vendedor sea de confianza, por el mejor ingrediente natural para desinflamar el organismo, cuya acción va desde los órganos internos hasta los tejidos más superficiales, seguramente te recomendarán la cúrcuma. Esta raíz, utilizada para dar sabor y color a la comida, aparte de ser un poderoso colorante, posee propiedades increíbles, por lo que no debemos dudar a la hora de utilizarlo, para condimentar cualquier platillo que preparamos a nuestros hijos.

Pepino y aguacate

Aunque son muchos los ingredientes frescos que podemos recomendar para su consumo, estos dos brillan por sus propiedades esenciales, además de por su utilidad, ya que esta vez hablamos de la aplicación que podemos dar con ellos a nuestra piel. Primero el pepino, un gran hidratante, capaz de absorber y liberar una increíble cantidad de agua, humecta  y protege el tejido; mientras tanto, el aguacate, con sus propiedades astringentes, ayuda a reducir y aliviar los sarpullidos mientras controla la supuración de líquidos.

Aceite de borraja

Por último, este útil aceite producido de las semillas de la borraja, ricas en un ácido tipo gamma linolénico, o GLA por sus siglas en inglés, es una sustancia utilizada desde hace siglos para reducir inflamación u erupción cutánea. Se puede encontrar como ingrediente en diferentes cremas, o utilizarse puro para aplicar sobre la piel; aunque cabe destacar que, después de refinar, se puede consumir, por lo que se recomienda la ingesta de cápsulas de aceite de borraja de 500mg, una vez al día para los niños.

Cuidados especiales para controlar la DA

Cuidados especiales para controlar la DA

Por supuesto, se puede decir de forma sustancias que la dermatitis causa una debilidad en la piel, por lo que debemos cuidar a los pacientes, en especial si son niños, de formas específicas, para controlar todos los síntomas, aliviar las afecciones y hacer más ameno el tránsito entre las exacerbaciones, evitando la evolución y la aparición de nuevos brotes, reduciendo la molesta sensación de comezón y, en fin, manteniendo un estilo de vida saludable.

En el día a día

Lo más importante para controlar una enfermedad, es sin duda conocer la causa que llevó al paciente a padecerla, ya que puede ser un factor dominante durante los cuidados, pues debe evitarse a toda costa la interacción con dicho factor. Por ejemplo, para mantenernos alejados de los ácaros, tan malignos para el organismo, debemos tener una rutina de lavado de sábanas, cobijas, almohadas y cubrecamas, así como sacudir y airear los colchones.

Es imprescindible evitar el contacto con materiales ásperos, químicos, ácidos, grasa, suciedad, impurezas, polvo y metales de aleación, que pueden causar lesiones en la piel delicada afectada por la enfermedad, dando oportunidad a la aparición de los síntomas. Por ello, se recomienda cubrir siempre el área cuando el paciente sale de casa, así como vestir solo telas suaves y agradables que protejan el tejido.

Sobre la alimentación

Al igual que con todas las enfermedades, la piel atópica se ve afectada por la alimentación que llevamos, o mejor dicho, aquellos que la padecen pueden alterar la afección, agravando los síntomas o ayudando a aliviarlos, según lo que consuman. Hay que hacer énfasis en evitar a toda costa alimentos a los que sabemos que los niños son alérgicos, así como aquellos con altos grados de histaminas, proteínas animales y ácidos cítricos.

Otros que se deben evitar son las grasas trans y grasas saturadas, así como el exceso de azúcar, sal, condimentos y harinas blancas. A diferencia de estos, algunos otros ingredientes puedes ayudar a combatir el trastorno, en especial aquellos que contienen gran cantidad de Omega-3. Otros recomendados son las fibras, frutas y verduras, le he hidrolizada, el yogurt, pescado azul, la avena, los frutos secos y las semillas.

Para una mayor información sobre este punto, te invitamos a leer sobre La alimentación más adecuada para la piel atópica

La protección de la piel

Es menester seguir las recomendaciones del médico a quien llevamos a consultar, en especial si es pediatra especialista, acerca del uso de los ungüentos y las cremas, así como diferentes métodos para mantener sana la piel. Siempre podemos recurrir a los ingredientes caseros, como los mencionados anteriormente, pero una de las recomendaciones más importantes es mantener la hidratación con cremas humeantes y el uso del protector solar en el exterior.