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¿Qué mascarilla facial necesito según mi tipo de piel?

¿Te has preguntado alguna vez, que es lo que usarán las personas que lucen un rostro de ensueño?

Si a pesar de todo, llevas a cabo una rutina de belleza con todos los productos necesarios, y aunque tengas una piel cuidada y sana, sigues notando que te falta algo para culminar con la faena.

Pues atentos, porque estoy más que segura que el producto estrella que os falta se trata de la mascarilla facial, ¡usarla una vez a la semana nos proporcionará esa dermis que tanto deseamos todos!

Pero hay que tener cuidado, ya que cada tipo de piel es un mundo, y por ende cada una necesita cuidados diferentes.

Aprovecho para dejar por aquí un enlace donde podéis encontrar específicamente las mejores elecciones: Mejores mascarillas faciales.

Mascarillas faciales

¿Qué es una mascarilla facial?

Seguro que lo has visto muchas veces, en las pelis o incluso en amigas, que se embadurnan la cara con un producto y la dejan un tiempo, pareciendo que llevan una mascara puesta, hasta que finalmente la quitan.

La mascarilla facial es un cosmético que se usa normalmente una vez a la semana, para complementar nuestra rutina habitual de belleza y además porque nos aportará cientos de nutrientes, que aunque esta se aplica en la superficie de la piel, los ingredientes penetran hasta el interior de la dermis, ayudando a los nutrientes a llegar hasta allí.

Pero, hay un aspecto al que tenemos que prestar atención especial, cada tipo de piel es totalmente diferente a otro, por este motivo debemos tener mucho cuidado a la hora de elegir nuestra mascarilla.

Para esto, lo primero que vamos a hacer es hablar de cada tipo de piel y las mascarillas ideales para cada uno.

¿Cuántos tipos de mascarillas existen y en que se diferencian?

Existen muchos tipos diferentes de mascarillas que vamos a poder elegir en función del que más nos guste (tanto su textura, olores, formatos, etc.). ¡Os lo explico todos para que no tengáis ninguna duda a la hora de ir a por las vuestras!

  • Peel off

Cuando llega la hora de aplicar la mascarilla peel off en el rostro, esta se va secando poco a poco, hasta crear una película rígida y fina. Se usa en muchas ocasiones para eliminar los puntos negros y las imperfecciones de este tipo. Al ser tan pegada y resistente, a la hora de quitarla, hace la función de exfoliar a fondo el rostro, de este modo retira los puntos negros desde la raíz interior, desobstruyendo los poros.

Si os interesa este tipo de mascarilla, en este artículo os cuento más sobre ella: Qué es una mascarilla peel off.

  • Polvo

Este tipo suele venir en polvo, para prepararlas, se trata de disolverla con agua justo antes de la aplicación en el rostro.

  • Crema

Este tipo de mascarillas suelen ser las más hidratantes, normalmente tienen la capacidad de calmar la piel a la misma vez que la hidrata, por eso se aconseja su uso en la noche.

  • Forma de piel

Se trata de un compuesto químico sintético o natural que se coloca en el rostro y cuando pase el tiempo y tengamos que retirarlo se quita con agua poco a poco.

  • Pasta

Normalmente es recomendado para la piel grasa, ya que es mucho más espeso y elimina todas las imperfecciones como los brillos de la piel.

  • Barro

Este es el conocido como arcilla, es genial para limpiar el rostro en profundidad a la misma vez que lo hidrata. Se aconseja para todo tipo de pieles, tiene un tacto más bien áspero, por lo que barre todas las impurezas de la dermis.

  • Exfoliantes

Estas mascarillas incluyen granulitos, que al roce con la dermis ayudan a eliminar toda la piel muerta y renovarla. Para esto tenemos que hacer un masaje una vez que tengamos la mascarilla aplicada, para conseguir que las partículas arrastren todos los residuos.

  • Velo

Se trata de unas mascarillas en forma de celulosa llena de principios activos que se coloca en la cara y se deja reposar durante unos 15-30 minutos (según lo que ponga en el envase del producto) y luego solo basta con retirarla y hacer un masaje en el rostro con las yemas de nuestros dedos.

  • Mascarilla en stick

Este tipo es de los más nuevos en cuanto al mundo de las mascarillas, tienen una gran ventaja, y es que vienen en formato barra, ayudando y haciendo la aplicación del producto mucho más fácil y sencilla, sin necesidad de usar brochas o mancharnos los dedos.

  • Mascarillas Led

Este tipo de mascarilla es difícil de encontrar, lo más habitual es que estén en centros de estética.

Se trata de una mascara de plástico con luces led, que se pone en el rostro y las ondas van penetrando en la piel. Dependiendo de la luz de la mascara, se proporciona para diferentes tratamientos (azul: acné, verde: purificante, amarillo: irritaciones, morado: antiedad, etc)

  • Mascarillas burbuja

Se trata de mascarillas carbonatadas, que cuando la aplicas sobre el rostro, no paran de crear burbujitas sin necesidad de tocarla, para limpiar los poros a fondo.

Tipos de mascarillas

¿Qué tipo de mascarilla usar, según las características de mi piel?

Como ya hemos visto antes, todas las personas independientemente de su tipo de piel pueden usar mascarilla, pero con la única condición, elegir muy bien cual es la más ideal para su rostro.

Aparte de los tipos diferentes de dermis, hay pieles con características especiales, de este modo también hay que tenerlo en cuenta, por ejemplo:

  • Pieles muy secas:  Lo ideal es que usen una mascarilla hidratante, para poder combatir la secuencia de esta.
  • Pieles propensas al acné:  Deberán usar una mascarilla con propiedades purificantes y calmantes, que ayudarán a limpiar a fondo los poros del rostro.
  • Pieles irritadas:  Estos suelen verse más favorecidos usando una mascarilla que aporte hidratación y calma en la dermis.
  • Pieles envejecidas:  Se recomienda usar mascarillas con antioxidantes, para combatir los radicales libres que dañan las células, adelantando el envejecimiento.
  • Pieles con manchas:  Lo ideal son mascarillas con vitamina C, que ayudarán a la pigmentación de la dermis, favoreciendo la eliminación de las manchas producidas por el sol o por otras anomalías.

Características de la piel

Como hemos dicho, estas son las mascarillas que debemos buscar a la hora de elegir una, si padecemos alguna característica especial en nuestra piel, como las anteriormente mencionadas.

Ahora vamos a ver cuales son las ideales para cada tipo de piel, pero ¿tienes claro cuál es tu tipo de dermis?, ¡esto es lo primero!

Antes de nada, vamos a dar algunos puntos esenciales de cada tipo de piel para que podáis descubrir y tener claro cual es la vuestra.

¿Cómo averiguar mi tipo de piel?

Como ya os he dicho, lo más importante a la hora de elegir nuestra mascarilla (o cualquier otro cosmético) es saber como es nuestro rostro, ya que existen varios tipos, cada uno con sus necesidades.

Para saber ante qué tipo de piel estamos os voy a hablar un poco de cada una de ellas, ya verás que al final de la explicación no tienes ninguna duda de tu dermis.

  • Piel normal

Este rostro se caracteriza por su buen equilibrio, donde no puede producir grasa ni sequedad, pero ni mucho menos esto significa que no tengamos que cuidarlo, ya que la dermis va cambiando y si no lo cuidamos puede derivar en una piel grasa o seca.

  1. Dermis suave y sin poros visibles.
  2. Buena hidratación, sin alteraciones a diferentes temperaturas.
  3. Piel sin imperfecciones.
  • Piel seca

Se trata de una dermis que no es capaz de retener la humedad necesaria para el buen funcionamiento de esta. Curiosamente un alto porcentaje de las personas que padecen este tipo de piel, son mujeres.

  1. Piel áspera y con escamas.
  2. Dermis opaca, con irritaciones en algunas zonas.
  3. Suele ser mucho más propensas a las arrugas adelantadas.
  4. Picor en algunas zonas de la cara.
  • Piel grasa

A veces este tipo de dermis se da en edades determinadas, provocado por las alteraciones y cambios hormonales, por esto es por lo que aparece el acné en la adolescencia.

No obstante, también hay personas en la edad adulta con predisposición a la piel grasa.

Cuando tenemos este tipo de dermis, el pelo también se ve perjudicado, y es cuando decimos que tenemos el pelo graso.

  1. Gran cantidad de granitos, puntos negros, etc.
  2. Rostro muy brillante, incluso después de lavar nuestra cara.
  3. Poros muy dilatados y obstruidos por la grasa.
  4. Textura irregular de la piel.
  • Piel mixta

Este tipo de dermis es el más común, en ella destaca la famosa zona T, donde el frente, nariz y barbilla son zonas mucho más grasas que las demás zonas de la cara.

  1. Zona T más brillante que lo demás.
  2. Mejillas y el resto del rostro, se encuentran con un aspecto seco.
  3. Poros dilatados.
  • Piel sensible

Este es el tipo de piel más difícil de detectar y cuidar, ya que pueden presentar anomalías y reacciones ante cualquier producto o temperatura.

  1. Irritación, picor, calor, etc, en algunas zonas del rostro a la hora de aplicar un cosmético o con los cambios de temperatura (mucho frío o mucho calor)
  2. Heridas en el rostro sin saber el origen.

Normalmente, las personas con este tipo de dermis, tienen que acudir alguna vez a un dermatólogo, para que les explique bien como deben cuidarla y los cuidados que deben tener.

Tipo de piel

¿Cómo tiene que ser la mascarilla para mi tipo de piel?

Ahora que ya sabes cual es tu tipo de dermis, puedes ir a tiro hecho hasta ella para ver como debe estar compuesta y que debe aportar la mascarilla que vayas a elegir.

Para saberlo, voy a poner por puntos los activos ideales para cada uno.

  • Piel seca

¿Qué debemos buscar en la mascarilla si nuestra dermis es seca?

Ya sabemos las características de este tipo de piel, para mejorar lo ideal es que nuestro cosmético nos hidrate en profundidad el rostro, para evitar las rojeces de algunas zonas.

Una sustancia muy recomendable para estos aspectos, es el ácido hialurónico, que ofrece a la dermis un aspecto ¡mucho más nutrido y vivo!

  • Piel grasa

¿Qué debe contener nuestra mascarilla ideal?

Lo primero que debemos saber, es que este tipo de piel necesita una limpieza profunda antes de aplicar cualquier producto, ya que lo principal es desobstruir los poros.

Una sustancia genial para tratar este tipo de dermis es la arcilla verde, que nos ayude a eliminar los brillos de la cara y purificar los poros. ¡Con esto diremos adiós a la grasa del rostro!

  • Piel mixta

Como ya hemos hablado más arriba, este tipo de piel es el más difícil de cuidar, ya que tenemos características de las dos anteriores, para esto no solo nos va a bastar con usar una mascarilla, este modo lo ideal es mezclar dos tipos, uno para la zona T (más grasa) y otro para el resto del rostro (zona más seca).

Para esto, lo recomendable es usar la técnica del multimasking, una combinación de mascarillas con activos diferentes.

Aquí tenéis toda la información sobre esta técnica: Multimasking.

  • Piel normal

Para este tipo de piel que no suele tener ningún tipo de anomalía ni imperfecciones (aunque es difícil, ya que es la menos común, debido a la contaminación, estrés, etc. que nos rodean en estos años)

Para mantenerla siempre sana y que nunca empeore, lo ideal es cuidarla con una mascarilla hidratante que aporte humedad y frescura al rostro.

Mascarillas según la piel

Ya tengo mi mascarilla ideal, ¿cómo empiezo a aplicarla?

Para cuidar nuestro rostro no solo basta con usar sérums y cremas hidratantes, además de eso debemos usar una mascarilla que nos aporte un extra de nutrición a la piel.

Estas se usan a la misma vez que la exfoliación, es decir, una vez a la semana, de este modo nos aseguramos de mantener la dermis en un estado impoluto.

Pero para esto tenemos que saber cuándo y cómo vamos a aplicarla, ya que debemos hacerlo de forma correcta para la obtención de los resultados que estamos buscando.

¿Cuándo hay que aplicarla?

No debemos confundir la mascarilla con cualquier otro producto de uso diario, a diferencia de estos, debemos usarla (según las necesidades de nuestra piel) una vez a la semana o cada quince días.

Lo ideal es dejarlas actuar durante quince o veinte minutos, llegando incluso a treinta minutos el tiempo de reposo de la mascarilla. Mientras tanto podemos usar este momento para relajarnos.

Yo personalmente, basándome en las recomendaciones de los expertos, os aconsejo el momento ideal para aplicar vuestras mascarillas y que puedan comenzar a notificar cambios, en la noche.

Principalmente por dos razones:

  •  Por un lado, porque es el momento donde más tranquilos estamos, y podemos permitirnos el lujo de darnos un cuidado más exhaustivo de la piel, a la misma vez que relajamos todo nuestro cuerpo.
  • Y por otro lado, porque es el momento del descanso y es cuando nuestra piel se renueva, absorbiendo de manera más correcta todas las propiedades de la mascarilla.

A la hora de la aplicación, podemos hacer otras cosas mientras esperamos el tiempo de actuación, pero con mucho cuidado de no excedernos con este período, ya que puede secar nuestra piel o hacernos daño.

Rápidamente aplicar la mascarilla

¿Cómo la aplico?

Lo primero, es realizar nuestra rutina de belleza de todos los días, sin ningún cambio, pero antes de finalizarla, como último paso vamos a aplicar nuestra mascarilla. Voy a proponeros una rutina de belleza desde principio hasta fin.

Rutina de belleza

  1. El primer paso siempre es lavar nuestro rostro, si estamos maquillados usaremos un desmaquillante en toallitas o líquido, como una leche o agua micelar.
  2. Acto seguido, seguimos con la limpieza, para eliminar los restos del desmaquillante, vamos a lavar nuestra cara con abundante agua y un jabón suave.
  3. Ahora vamos a exfoliar el rostro, para eliminar todas las impurezas adheridas a la piel y de este modo nos aseguramos de que la mascarilla pueda penetrar mejor en nuestra dermis.
  4. Ahora le toca el turno a nuestra mascarilla, según como sea vamos a ir siguiendo las instrucciones del envase donde venga y la vamos a colocar en la cara, con cuidado y evitando el contorno de los ojos y labios. Podemos aplicarla con la brocha especial de mascarillas o con la yema de los dedos, a no ser que sea tipo velo que la aplicación aún es más fácil, ya que la ponemos sobre el rostro tal y como viene.
  5. Dejamos que la mascarilla actúe al menos 15-20 minutos como ya hemos dicho antes, de todas formas en la caja vendrá cuanto tiempo debe estar la nuestra en concreto.
  6. Cuando llegue la hora de quitarla, vamos a usar agua y vamos a ir retirándola con los dedos de las manos haciendo pequeños masajes circulares hasta retirarla por completo.
  7. Cuando ya hayamos eliminado toda la mascarilla,vamos a secar el rostro, pero para ello vamos a usar una toalla suave y vamos a ir dando toques, ya que nuestra dermis estará más sensible de lo habitual y si frotamos podemos hacernos daño.
  8. Una vez finalizado nuestro proceso de aplicación de la mascarilla, podemos seguir con los siguientes productos.
  9. Aplicamos un tónico para equilibrar el pH de la dermis.
  10. El sérum dependiendo de para que lo queramos, es uno de los cosméticos más populares, ya que tiene muchas propiedades y beneficios para nuestra piel.
  11. La crema hidratante, es muy importante para hidratar la piel, después de la exfoliación y la mascarilla.
  12. Y por último un protector solar para mantener nuestro cutis protegido de los rayos del sol (si la rutina la llevas a cabo en la noche, no tienes por que usarlo)

Si queréis más información antes de poneros manos a la obra con vuestra mascarilla, os aconsejo que le echéis un vistazo a este artículo: Cómo aplicar correctamente una mascarilla facial.

Rutina de mascarilla

Consigue un momento de relax

Seguro que alguna vez has visto en las pelis como los actores transforman su baño en un spa mientras se van aplicando la mascarilla en el rostro.

Pues tengo que decirte, que esto no solo es posible en las pelis, todos estamos al alcance de poder crear nuestro propio spa sin tan siquiera salir de casa. Os voy a explicar como.

Lo que queremos conseguir con este ratito de relax, es desconectar de todo lo demás y olvidarnos de la existencia del mundo. Solo pensar en nosotros mismos y en nuestra paz interior.

De este modo veremos como nos sentiremos mejor con nosotros mismos y los resultados de nuestros productos serán mucho más favorables.

Pasos para crear nuestro propio spa en casa

Relajar sin salir de casa es más fácil de lo que imaginas, puedes estar sola, con amigas o con tu pareja, como mejor te sientas.

Crear el ambiente

  1. Lo primero es dejar el cuarto a oscuras e iluminarlo con la luz de algunas velas aromáticas, que nos ofrecerá una luz tenue y un olor agradable para la relajación.
  2. Llenar la habitación de aromas, además de las velas, lo ideal es usar varitas de olores o aceites, preferiblemente olores florales o frutales, que simulen a la perfección a un autentico spa.
  3. No te olvides de la música zen, o alguna música que te relaje (pueden ser sonidos de la naturaleza). Lo ideal es usar un hilo de música que dure bastante, para no tener que estar cambiándola y perder la concentración en la relajación.

Tenlo todo preparado

  1. No te olvides de nada, ten al alcance todos los productos y cosméticos que vayas a necesitar.
  2. Si no vas a estar solo, prepárate bien con la otra persona para no interrumpiros durante la relajación, tened preparado lo que cada uno vaya a usar.
  3. Si vas a usar recetas caseras de mascarillas, revisa antes que todo esté en orden y listo para aplicar.
  4. Si estas acompañado y vais a haceros masajes, tened todos los aceites, chocolates, cremas, etc que vayáis a usar, al igual que las toallas para luego secaros.
  5. En definitiva, que lo tengas todo a mano para no interrumpir en ningún caso tu momento de relax.

Os aseguro que cuando terminéis vuestra rutina de relax, vais a estar deseando hacer la próxima, os vais a sentir mucho más renovados, relajados y con cero estrés.

La relajación de nuestro cuerpo y mente ayuda a mantenernos sanos, lo que se va a reflejar en una piel mucho más joven y en calma.

Relajación

¿Puedo hacer una mascarilla en casa?

Esta pregunta es muy común, ya que hay muchas personas que prefieren hacer los cosméticos casero.

La cosmética casera es una opción ideal, ya que nos aseguramos de que todos los ingredientes que vamos a usar sean naturales, es decir que no tengan químicos que nos puedan dañar la piel o irritar y además resulta una experiencia guay y divertida.

Así que la respuesta es sí, puedes hacer la mascarilla en casa, pero con una condición, prestar especial atención a los ingredientes que vayas a usar, ya que aunque sean naturales, algunos son más recomendados que otros para cada tipo de piel, es decir, con cuidado y eligiendo correctamente los ingredientes según nuestra dermis.

Si estáis interesados en hacer vuestra propia mascarilla en casa, os dejo por aquí un enlace donde os he compartido varias recetas: Cómo hacer una mascarilla facial casera.