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Cuidar de nuestra piel es algo fundamental, algo que debe movernos cada día y hacernos luchar por tener un rostro radiante.

Estoy segura que todos queréis obtener esos resultados, a lo mejor habéis visto anuncios en la tele o incluso a famosos y habéis pensado, ¿qué harán para tener la piel tan bonita y sedosa?

Parece como si hiciéramos esa pregunta para no obtener una respuesta, ya que pensamos que seguramente será algo inalcanzable. Sin embargo, la respuesta está más cerca de los que pensamos.

Mantener nuestra piel desmaquillada y limpia es la base principal para conseguirlo, es por donde debemos empezar. En este artículo vamos a hablar de si son o no son lo mismo y que diferencias hay entre estas dos acciones.

Primero, antes de empezar os voy a dejar por aquí un artículo donde se explican los mejores desmaquillantes del mercado: Mejores desmaquillantes.

¿Limpiar y desmaquillar es lo mismo?

El deseo de tener una piel radiante

Todo el mundo quiere levantarse una mañana y ver su piel a dejado atrás ese aspecto apagado, falto de hidratación, exceso de sebo, acné o cualquier otro signo de descuido y por lo tanto quieren verse llenos de luz, hidratación, con una piel de seda y que brille por sí sola.

Pero claro, eso es lo que queremos pero pensamos que es imposible, entonces siguen pasando los día y nunca damos el paso de intentar llegar a conseguir lo que realmente queremos.

No os preocupéis que nos ha pasado a todos, cuanto estás un poco perdido, tiras la toalla y dejas de hacer cualquier tratamiento porque has perdido todas las esperanzas.

Pero si yo os digo, que conseguir tener una piel cuidada y bonita está mucho más cerca de lo que pensamos, seguro que os animáis y estáis deseando descubrirlo.

Lo primero que os diré es que, la base principal para conseguirlo no es otro que el mero hecho de tener la piel completamente desmaquillada y limpia cada día de nuestra vida.

Los orígenes

En la antigüedad, las personas (sobre todo las mujeres, en aquellas épocas los hombre no eran muy partidarios de poner nada en su piel) ya realizaban limpiezas de la piel diarias, a la misma vez que ponían sus tratamientos de belleza, que no eran más que plantas, frutas, pigmentos, extractos y aceites, mezclados.

Poco a poco eso se fue expandiendo y se fue transmitiendo de generación en generación, hasta llegar a lo que nosotros recordamos, nuestras abuelas.

¿Cuántas veces habremos visto a nuestras abuelas en el baño, frente al espejo, poniendo agua, jabón, cremas, y demás cosméticos que con aquellas edades nosotros no entendíamos?

Nos quedábamos embobados viendo todo lo que hacían antes de irse a la cama, aunque por aquel entonces no lo entendíamos muy bien, y al preguntarles nos respondían «antes de ir a la cama, debemos tener la piel completamente limpia«.

Después nuestras madres, aunque aquí ya lo entendíamos un poquito más, nos lo explicaban y entonces llegó nuestro turno, hoy en día lo hacemos nosotros, pero sin embargo hay muchas personas que todavía no llegan a comprender la importancia que eso tiene y a veces lo dejan pasar por alto.

Importancia de cuidar la piel

Como os he dicho, es un aspecto fundamental, pero todavía hay muchas personas ajenas a la gran importancia que tiene el no irnos a la cama con el rostro lleno de maquillaje y suciedad, así que os hablaré un poco sobre ello.

La piel, como todos sabremos es el órgano más grande que tiene nuestro cuerpo y además es aquel que desarrolla una función especialmente fundamental para nuestro desarrollo.

Se encarga de proteger todo nuestro organismo, es decir, actúa como una barrera protectora frenando los impactos de cualquier factor exterior como puede ser los rayos del sol, la contaminación o aquellos cosméticos no adecuados para nuestra dermis.

Eso sí, como todos los órganos, nuestra piel también tiene una necesidad, y es la de regenerarse, para así desprenderse de todas las células muertas y dar lugar a otras nuevas.

Este proceso tiene lugar en la noche, mientras nuestro cuerpo descansa y nuestra mente también, lo hace mediante los poros de nuestra piel, expulsa las células muertas por ellos, dejándolas en la superficie de la piel, por esto es muy importante lavar nuestra cara cada mañana.

Hasta aquí todo muy bien, el problema está cuando el día anterior hemos estados maquillados, o incluso sin maquillar, pero cuando ha llegado la noche no hemos limpiado nuestro rostro, ni desmaquillado si es que hiciera falta.

Por lo tanto, toda esa suciedad e impurezas obstruyen los poros del rostro y el proceso de regeneración es prácticamente imposible, dejando todas las células muertas dentro de nosotros y no pudiendo producir otras nuevas. Por todo esto es por lo que luego vienen los problemas, rostro apagado, sin hidratación, sin brillo, con exceso de sebo, acné, puntos negros, etc.

Importancia de limpiar y desmaquillar la piel¿Cómo debemos cuidar nuestra piel?

Os voy a hablar de los aspectos fundamentales a la hora de cuidar nuestro rostro, ya que después de ver la importancia que tiene mantener nuestra piel bien cuidada estoy segura que nadie duda que debe empezar cuanto antes.

El primer paso para cuidar nuestra piel no puede ser otro que el mero hecho de conocer nuestra piel, saber que es lo que necesita, en que momento y como. Ahora mismo os parecerá un mundo pero os aseguro que conocer vuestra piel es muy sencillo y además satisfactorio y reconfortante.

Lo que debéis hacer es sentaros frente a un espejo, analizar vuestra piel y descubrir todas sus peculiaridades, de manera tranquila y sin prisas. Os voy a hablar un poco sobre cada una de ellas, para que así podáis valorar cual es la vuestra.

El otro aspecto es mantener desmaquillada y limpia la piel, que es a lo que realmente le vamos a dedicar este artículo.

Conoce tu piel

Como os he dicho, voy a dedicar un apartado a conocer nuestra piel, porque sin saber esto, es imposible que podamos lograr un rostro sano y radiante. Así que ¡manos a la obra!

  • Piel grasa

La piel grasa es muy famosa por su peculiar apariencia, debido a su excesiva producción de sebo cuenta con imperfecciones, como el acné, los puntos negros, espinillas, textura untuosa, brillos, etc.

  • Piel seca

Podemos decir que la piel seca es justo la completa opuesta a la anterior, se caracteriza justo por lo contrario, su falta de hidratación, que da lugar a imperfecciones como descamaciones, picores, rojeces, etc.

  • Piel mixta

La piel mixta es la más peculiar y difícil de identificar, puesto que contiene características de las dos anteriores, a pesar de sus grande diferencias. Se divide por zonas y normalmente se trata de la zona T (frente, nariz y barbilla) por un lado con peculiaridades de la piel grasa y el resto del rostro por otro lado, con peculiaridades de la piel seca.

  • Piel normal

La piel normal es esa que todo el mundo desea tener, básicamente por su ausencia de imperfecciones, su maravilloso equilibrio, color rosado, textura sedosa y jugosa. Aún así no debemos caer en el error de pensar que no necesita cuidados.

  • Piel sensible

La piel sensible es la más complicada de todas, ya que es la que más problemas suele presentar, como por ejemplo, reacciones, irritaciones, alergias, enfermedades mayores, etc. Lo ideal es ponerse en contacto con un dermatólogo para ir controlando el aspecto de esta.

Estos son los cinco tipos de pieles que existen, como veis cada una muy diferente a las otras, por lo que cada una de ellas tienen necesidades diferentes. Si realizáis el paso que os comenté anteriormente (sentaros frente al espejo y analizar) vais  allegar a la conclusión sobre vuestro tipo de piel rápidamente.

Desmaquillar y limpiar la piel

Una vez que conocemos nuestro tipo de piel, es mucho más sencillo todo, ya que entonces tendremos claras sus necesidades y sabremos que productos son los adecuados y cuales no.

Pero sin embargo, antes de empezar a comprar cosméticos de cuidado de la piel, hay otro aspecto importantísimo, mantener la piel impoluta.

Imagina por un momento que no limpiamos nuestra piel, por pereza, por olvido o cualquier otra circunstancia, pero lo que si hacemos es poner en nuestro rostro cada día cientos de productos y cosméticos como cremas, sérums, maquillaje, etc. Día tras día, tan solo lavando nuestra cara con agua y eliminado el maquillaje «que se ve».

Lo único que conseguiremos es ir poniendo capas de cosméticos una encima de otras, obstruyendo la piel, dejándola sin transpiración y sin poder regenerarse, por lo que cualquier producto que pongamos no hará efecto y pensaremos «ese cosmético no funciona», cuando realmente no funciona porque no es capaz de penetrar bien la piel, a causa de toda esa suciedad.

Por lo tanto, de nada sirve usar cientos de cosméticos si no limpiamos y desmaquillamos correctamente nuestra piel.

Cuidar de la piel

¿Es lo mismo desmaquillar y limpiar la piel?

Ahora sí, hemos llegado al quid de la cuestión, os he estado hablando sobe desmaquillar y limpiar todo el tiempo, pero no os he aclarado si realmente es lo mismo o son dos procesos diferentes.

La realidad es que en nuestra vida diaria no vamos diciendo por ahí que vamos a desmaquillar y luego limpiar la piel, es más, si escuchamos a las personas, siempre dicen que van a lavar su cara, cuando la realidad es que la rutina no solo se limita a eso, sino que es mucho más.

Por lo tanto debemos decir, que son dos procesos completamente diferentes, pero sin embargo se complementan, si no hacemos bien uno, el otro no sirve de nada.

Desmaquillar es el acto de retirar de nuestro rostro el maquillaje, que no quiere decir que vayamos a limpiar la piel, quizá solo tenemos maquillado los ojos, pues e este caso, tan solo desmaquillaremos esa zona, sin ni siquiera tocar el resto del rostro.

Mientras que limpiar la piel, se realiza una vez que ya no hay maquillaje en el cutis y entonces lo pasamos por todo el rostro, para eliminar aquellas impurezas y suciedades que podemos encontrar.

Por esta razón debemos tener claro que desmaquillar y limpiar nuestro rostro no es lo mismo y por lo tanto, los productos desmaquillante y limpiadores tampoco lo son.

Ahora vamos a hablar sobre cada uno de ellos, para conocerlo todo y tener claro cuando hay que usar una y otro. Además luego veremos las principales diferencias.

Desmaquillante

Todos sabréis lo que es un desmaquillante, seguro que lo usáis cada día para eliminar todo el maquillaje que hayáis puesto en vuestro rostro.

Este paso no tiene porque ser fijo, me explico, si un día no nos hemos maquillado porque no hemos salido de casa, no hemos tenido ganas, tiempo, o cualquier motivo, no es necesario que realicemos esta rutina ese día, es decir, podemos saltarlo.

Otra cosa que debemos tener en cuenta es que, hay muchas formas de maquillarse, por ejemplo si un día hemos maquillado todo el rostro al completo pues debemos desmaquillar todo el rostro al completo, pero si por el contrario, ese día tan solo hemos salido con un labial puesto, debemos limitarnos a desmaquillar tan solo la zona de nuestros labios.

Tipos de productos para desmaquillar nuestro rostro hay muchos, cada uno especial para una piel, o una ocasión en concreto, si os interesa esta información os dejo por aquí un artículo donde se explica todo: Todos los productos con los que te puedes desmaquillar.

La elección de nuestro desmaquillante dependerá de nuestro tipo de piel y del tipo de maquillaje que usemos, por ejemplo cualquier desmaquillante no elimina aquellos maquillajes más resistentes o waterproof, por lo tanto todo eso hay que tenerlo en cuenta.

Limpiador

El limpiador a diferencia del desmaquillante, debe tener su momento fijo en el día, y debemos usarlo diariamente, ya que se encargará de eliminar todas las impurezas, suciedad y basurilla que se ha ido acumulando durante el transcurso del día en nuestro rostro y nos permitirá irnos a la cama con la piel impoluta.

Lo normal es, si estamos maquillados, primero usar el desmaquillante y cuando veamos que no tenemos más maquillaje en el rostro, usamos el limpiador.

Es imprescindible que hagamos uso del limpiador todos los días, ya que sino nunca conseguiremos el rostro que queremos.

Tipos de limpiadores también hay muchos, cada uno de ellos diseñados de manera diferentes, con características diferentes y para satisfacer necesidades diferentes. Por lo tanto de nuevo debemos tener muy claro cual es nuestro tipo de piel y cuales son nuestras necesidades para así poder conseguir el ideal para nosotros.

La doble limpieza

Cuando usamos los dos productos en una sola rutina recibe el nombre de doble limpieza, por el simple hecho de que estamos «limpiando» dos veces la piel, es decir, es una limpieza mucho más profunda y profesional.

Esta tendencia nació en los países como no podía ser de otra manera en los países asiáticos, ya sabéis que son pioneros en cuanto al mundo de la belleza y la cosmética.

La técnica simplemente se basa en el uso primario de un desmaquillante, para retirar todo el maquillaje y acto seguido el uso de un limpiador para culminar la limpieza y retirar toda la suciedad.

Para conseguir resultados más sorprendentes aún, los expertos recomiendan que se realice dos veces al día, en la mañana y en la noche, así conseguiremos un rostro mucho más limpio que si tan solo usáramos uno de los productos.

Por lo tanto los resultados serán más notables, y cada vez estaremos más cerca de conseguir ese estado de la piel que tanto deseamos.

Doble limpieza

Desmaquillante casero, ¿es buena idea?

Ahora que hemos hablado un poco sobre cada uno de los productos y muchas personas tienen la duda de si será buena ideal hacer un desmaquillante casero, voy a hacer un inciso justo antes de ver las grandes diferencia y los usos de cada uno de los dos productos anteriores y os voy a hablar un poco sobre los desmaquillantes caseros.

La cosmética casera ha sufrió un enorme declive con la aparición de fabricas e industrias, como las grandes empresas de cosméticos, sin embargo de nuevo está teniendo un gran auge. ¿Será porque las personas se han dado cuenta de que tiene cientos de beneficios?

Lo cierto es que, cada vez son más las personas que al descubrir un producto, desean poder hacerlo en casa y por supuesto que este sea efectivo. Este es el motivo por el que muchas personas se preguntan sobre si será buena idea hacer un desmaquillante casero o si por el contrario no será del todo efectivo.

Hay muchas sustancias naturales que en su estado original ya sirven como desmaquillantes, como por ejemplo el aceite de coco, os dejo toda su información por aquí: Aceite de coco como desmaquillante.

Os diré que sí, que un desmaquillante casero es una idea genial y que no tiene porque ser en ningún caso menos efectivo que el que estamos acostumbrados a comprar. Por lo tanto me encantaría y se que a vosotros también, dejaros por aquí un artículo donde encontraréis todo lo necesario, información y recetas para que podáis hacer vuestro querido desmaquillante en casa: ¿Cómo hacer un desmaquillante casero?

Terminado este inciso, que espero que os haya gustado y os sea de gran ayuda, vamos a seguir hablando sobre las diferencias entre un desmaquillante y un limpiador.

Diferencias entre desmaquillante y limpiador

Ahora que ya sabemos que son cada uno de ellos y aunque nos hagamos una idea de cuales son sus diferencias, vamos a verlas de forma clara, por si se os escapa alguna.

La primera gran diferencia, el desmaquillante es un producto que tan solo realiza una función y es la que su propio nombre indica, se encarga exclusivamente de retirar el maquillaje, como el rimel, sombras de ojos, labial, etc, pero es completamente incapaz de realizar una limpieza profunda del rostro.

Sin embargo, y a diferencia del desmaquillante, el limpiador es el encargado de limpiar la suciedad que hay en el rostro, sin la necesidad de que sea capaz de retirar el maquillaje, es más la gran mayoría de los limpiadores no son capaces de retirar el maquillaje más resistente o waterproof.

Por lo tanto la diferencia está muy clara, y con esto seguro que nos ha quedado mucho más claro el hecho de que no son lo mismo, sino que cada uno de ellos tiene su función y aunque muy complementarios, son diferentes.

Si lo usamos los dos a la vez en una misma rutina, podemos decir que lo que realizamos en realidad es una doble limpieza de nuestro rostro, mucho más profunda y profesional.

Ahora vamos a ver como debemos usar cada uno de ellos, para terminar de comprender la función de ambos y entonces finalizaremos con el artículo.

Diferencias

Pasos para usar de forma correcta cada uno de ellos

Como hemos visto, el último apartado de este artículo y con el que culminaremos toda la información sobre estos dos grandes productos es con los pasos para aplicarlos en la piel.

Partiendo de la base de que estos procesos son fundamentales para nuestro buen funcionamiento de la piel, y para conseguir ese rostro radiante, tenemos que mentalizarnos y dejar la pereza atrás, de que estas rutinas no nos llevarán más de cinco minutos y que es lo que debemos hacer por nuestra dermis.

Dicho esto, vamos a ver los pasos correctos de aplicación de cada uno de ellos:

Desmaquillante

Con este producto quiero abriros una excepción y es que, aunque os voy a contar los principales pasos, os recomiendo que le echéis un vistazo a este artículo, ya que lo dedico extensamente a esto y por lo tanto se explica con todo detalle: Pasos para desmaquillar el rostro completamente.

  1. Paso uno: Lo primero que vamos a hacer es elegir el desmaquillante ideal para nuestra piel. Muchas veces es necesario hacer uso de dos, uno para la zona delicada del contorno de ojos y otro para el resto del rostro, todo dependerá de como sea el producto.
  2. Paso dos: Antes de desmaquillar, vamos a humedecer el rostro para ablandar el maquillaje y que salga con más facilidad.
  3. Paso tres: Lo primero que debemos desmaquillar es la zona de los ojos, donde más tiempo echaremos y donde más debemos pararnos. Empapamos el disco de algodón y lo posamos sobre el párpado, dejamos actuar un poco y lo movemos hasta retirarlo.
  4. Paso cuatro: Es el turno de nuestro rostro, empapamos de nuevo un disco de algodón y vamos haciendo movimiento circulares desde el interior hasta el exterior. No olvidemos incluir el cuello.

Estos son los pasos principales, aunque os aconsejo informaros más detalladamente en el artículo que os he dejamos un poco más arriba.

Limpiador

Con este producto vamos a culminar la limpieza del rostro, por lo que es muy importante hacerlo bien, vamos a ver cuales son sus pasos:

  1. Paso uno: Ponemos unas gotas del limpiador en nuestras manos, frotamos una con la otra para calentarlo y prepararlo.
  2. Paso dos: Ponemos las manos en el rostro y vamos realizando movimientos circulares desde abajo hacía arriba, para favorecer la penetración y la circulación sanguínea. No debemos olvidar ninguna zona del rostro.
  3. Paso tres: Aclaramos el rostro con agua templada, para retirar el limpiador y toda la suciedad e impurezas que este ha ido arrastrando.

De nuevo estos son los pasos que tenemos que realizar para hacer una buena rutina de limpieza facial, como veis son muy sencillos y rápidos de hacer.

Así que ha llegado el momento de empezar a cuidar de nuestra piel cuanto antes.