Exfoliante natural los mejores y cómo hacer uno casero

Cuando se habla de “Exfoliación” es lógico pensar en verse bien, en que nuestra piel luzca sana y que al tacto resulte agradable para los demás. Y eso está bien, pero actualmente el cuidado de nuestra piel no solo debe responder a lo que se mencionó anteriormente, sino que la prioridad es la higiene para combatir la nueva amenaza del covid 19. Los precios de esos productos cosméticos nos obligan a revisar alternativas que están a nuestro alcance.

Exfoliante natural los mejores y cómo hacer uno casero

Exfoliantes

Son productos de orden cosmético cuya función consiste en limpiar y mantener la piel libre de impurezas a nivel profundo. Provee diversas ventajas tales como piel suave, limpia y rejuvenecida cuando se aplica con criterio. Comprende también la regeneración del tejido dérmico, manteniéndolo libre de células muertas facilitando que se renueve. Nuestra piel requiere de una limpieza profunda para que la circulación de la sangre fluya mejor y se obtiene con productos exfoliantes.

Beneficios de los productos exfoliantes

Beneficios de los productos exfoliantes

Estos beneficios pueden ser diferentes dependiendo de la clase de producto, si está destinado a los pies, al cuerpo en general o a la cara. En general nos beneficia de la siguiente manera: Con la eliminación de células muertas y facilita que el cuerpo se suavice luciendo saludable. Asimismo, permite que las células puedan renovarse.

Aprende a elaborar tu producto en casa, visitando el siguiente artículo; Exfoliante natural: los mejores y cómo hacer uno casero

Cuando se trata de los pies, promueve la eliminación de la rigidez en las plantas y la descamación producida al pasar el tiempo y que hace que surjan olores desagradables. Por otro lado, cuando masajeamos la piel al momento de aplicarlo se activa el flujo de sangre y los fluidos internos, ayudando a eliminar y remover suciedad y defectos como celulitis y otros tóxicos que se producen en el organismo.

Los exfoliadores atacan la celulitis reduciéndola gradualmente. Cuando se conjugan con cremas que reducen medidas se posibilita la eliminación de tejido adiposo que produce la celulitis. Cuando se retiran las células muertas, los exfoliadores dejan que los poros y las células nuevas se oxigenen para dar paso a la suavidad de la piel.

Igualmente, la exfoliación permite aclarar la cara. Hace que el tono de la piel regrese al color propio de la persona. Ella deja que los poros se destapen en la piel con acné, tratando en este tipo de caso la grasa en la piel que se encuentra expuesta a sufrir de esta dolencia. De igual manera, pone a tono la piel reseca cuando sufre la falta de fluidos propios; facilita la distribución de estos fluidos para que la piel se hidrate.

Clases de exfoliantes

Clases de exfoliantes

Hay cuatro tipos de ellos y actúan acorde a sus componentes y dependiendo de la clase de piel. Uno de ellos son los llamados mecánicos; consisten en mascaras que limpian y que no usan gránulos en exceso, según su composición, ellas presentarán firmeza variable. De los exfoliantes menos fuertes se puede observar que están integrados por sal marina mezclada con aceites, que resultan perfectos en partes amplias de nuestro cuerpo, tales como las piernas.

El siguiente exfoliante se denomina enzimático. Está en la clase de máscaras y cremas que carecen de gránulos, así que resulta de alta suavidad. Su función es hidratar la piel, lo que lo califica como la mejor para pieles delicadas. Está formado por ingredientes naturales donde se cuentan: la lechosa, el higo o la piña.

La clasificación de exfoliante que sigue es la de los químicos. Por lo general, estos con frecuencia son algo fuertes debido a los químicos existentes. Se recetan a los tejidos envejecidos y callosos, necesitados de algo con más pegada en función de retirar sus células muertas. Están compuestos por diferentes ácidos como lo son los frutales y los lácticos. Así como de cítricos y otros. La vitamina A está presente. Debes cuidarte del sol al usar este exfoliante.

¿Quieres saber lo que es un exfoliante químico? te invitamos a leer el siguiente artículo; Exfoliante químico: qué es y las mejores opciones

La ultima clasificación que señalamos se llama Gommage. Es principalmente granuloso, para así arrancar las impurezas del tejido dérmico. Se reconoce por ser algo viscoso, lo que permite llevarse consigo la suciedad de la piel. Está compuesto por minerales de fricción que, al aplicar masajes, atrapan las células muertas para eliminarlas. Se recomienda humedecer la piel para poder colocarla.

Frecuencia de uso para los exfoliantes

Frecuencia de uso para los exfoliantes

Tienes la posibilidad de usar un exfoliante de baja graduación una vez a la semana. Se prefiere el aumento de la frecuencia de uno de baja graduación que usar uno de corte químico que después haya que reparar los daños. Claro está, que hay veces que usarlos es primordial y sus resultados son buenos. No corresponde al lavado e higiene diario, a menos que forme parte del tratamiento para cicatrizar o eliminar las manchas que el acné deja en la piel.

Es una buena idea exfoliarnos previamente cuando vayamos a broncearnos. Así, el bronceado hará de manera uniforme dejando a las células nuevas para producir melanina de mejor calidad y la piel se presentará libre de manchas. Es importante que sepas que, si usas un exfoliante químico, cabe la posibilidad de que se recupere en más tiempo del esperado. Para el caso de piel sensible se sugieren los peelings enzimáticos y si resultan muy suaves se puede incrementar las veces de aplicación.

En cuanto al exfoliante mecánico con gránulos, son los que se utilizan con más frecuencia. Su lado bueno es que eres tú quien controla si se aplica intensamente o no. Para eso colócalo en forma circular aplicando la presión deseada ajustándose a qué tan sensible sea tu piel. Son unos de los más eficientes y de más bajo riesgo.

Cómo debes aplicar los exfoliantes

¿Cómo debes aplicar los exfoliantes?

Ellos son aplicados masajeando en la superficie dibujando círculos, lo que promueve el flujo de sangre en el tejido dérmico del punto seleccionado. La idea es retirar las células muertas y dejar limpios los poros con suciedad. De hacerte una exfoliación de cuerpo entero, te sugerimos empezar en las piernas y brazos, luego ir masajeando hacia la zona pectoral favoreciendo así el flujo sanguíneo. Al final enjuaga utilizando mucha agua que no esté muy caliente.

Posteriormente, vamos a encontrar una piel que recibirá dócilmente cualquier tratamiento que se le haga. Para asegurar esto debes hidratar usando alguna crema. Igualmente, debido a que a que una baja cantidad de células ha sido retirada, es necesario ponerse un bloqueador y evitar la luz solar directa, para que así la piel no termine manchada.

Exfoliantes naturales

Exfoliantes naturales

Los exfoliantes cuentan como un factor de limpieza de la piel que es de suma importancia, especialmente las zonas más visibles como el rostro, las extremidades o puntos con rugosidad como codos, talones y rodillas. Pero hay que señalar que, si se excede en el uso, se podrían producir lesiones e irritaciones en nuestro tejido dérmico.

Actualmente se pueden encontrar muchos tipos de productos para exfoliar, aunque en su mayoría están compuestos por químicos, acompañados por otros ingredientes que pudiesen provocar alergias. Es por esto que presentamos a continuación algunas sugerencias para que puedas hacer en tu hogar un exfoliante de forma natural y sencilla.

Limón con bicarbonato

Limón con bicarbonato

Ideal para la piel de corte graso, sin olvidar que el aceite y la crema incrementarán la grasa en la piel. Para retirar el material graso se sugiere usar agentes cítricos para cortar su efecto. El exfoliante de limón con bicarbonato favorecerá en la misión de mostrar una piel con menos brillo y sana. Para su elaboración necesitas: bicarbonato (tres cucharadas) y jugo de limón.

Para prepararlo debes mezclar los componentes formando una pasta que debe ser usada de inmediato. Para aplicarlo debes antes lavarte la cara con agua templada y jabón con PH neutro para que la piel esté preparada, y con la cara aún mojada, colócala cuidadosamente dibujando círculos.

Luego de quince minutos enjuágate con bastante agua templada para después ponerte algo de gel para refrescar. En caso de que tu piel sea sensible hay que ser cuidadoso ya que el componente cítrico combinado con el bicarbonato pudiese irritar. De ser así, suaviza la formula cambiando azúcar por el bicarbonato y emplea de igual manera.

Café y azúcar

Café y azúcar

El flujo de sangre se activa mediante la cafeína, evitando que se formen acumulaciones de grasa bajo el tejido dérmico. Por este motivo, el café resulta ideal para la elaboración de un exfoliante de cuerpo completo. Buscando la máxima efectividad de este producto, se puede hacer luego de tomar un baño de sauna, así la piel recibirá más fácilmente los componentes del exfoliante.

Conoce otro exfoliante de café visitando el siguiente artículo; Exfoliante de café: beneficios y cómo hacerlo

Para su elaboración necesitas: café molido (doscientos gramos), azúcar terciada (cinco cucharadas) y aceite corporal o crema hidratante. Para su preparación debes integrar los ingredientes en un tazón hasta que se forme una masa suave. Para aplicarlo debes hacerlo en la ducha para que sea más cómodo. Masajea haciendo círculos comenzando desde los brazos y piernas, finalizando en el pecho. Se debe dejar por veinte minutos y lo enjuagas con agua templada.

Miel

Miel

Muy recomendable para la piel reseca, ya que la miel facilita que la piel se suavice y recupere su brillo. Debido a sus maravillosas propiedades, no tendrás ninguna dificultad en obtenerla en diversos productos para belleza, de esta forma tienes oportunidad de aprovecharla. Solo necesitas dos cucharadas del producto, tres almendras trituradas y un poco de jugo de limón.

Como de costumbre, debes unir los ingredientes hasta conseguir una consistencia ideal para aplicar. Al momento de colocarlo no olvides los labios. El exfoliante debe permanecer aplicado por un período de quince minutos. Retira con agua templada y rematas con una crema hidratante de tu preferencia.

Clara de huevo

Clara de huevo

Cuando las impurezas y la grasa se depositan en los folículos, forman un efecto llamado puntos negros, que con el tiempo tapan los poros. Al adquirir firmeza, forman una apariencia poco agradable. Con este exfoliante en forma de máscara los eliminarás rápidamente. Hay muchos nutrientes en la clara de huevo que favorecen a la tersura de la piel, además de darle elasticidad.

Complementa tu información con este artículo sobre un accesorio exfoliante; Guante exfoliante: qué es, cómo utilizarlo y cómo elegir uno

Lo único que necesitas es un huevo para separarle la clara y servilletas o papel de baño. Para prepararlo bate la clara y ayudándote con un pincel lo esparces en el rostro, especialmente en las partes críticas como en la nariz, en los pómulos y en la frente. Es importante que antes de la aplicación tu cara haya sido lavada con agua templada, para que de esa manera los poros se abran.

Luego, encima del manto aplicado, se ponen las servilletas o el papel de baño en finas capas y vuelves a aplicar. Después de transcurrida media hora y que el producto se haya secado, quita el papel tirando de él. Posteriormente eliminas el remanente con agua templada y te pones alguna loción para que tu piel se hidrate.

Concha de naranja

Concha de naranja

Cuando la piel recibe la luz solar directa por tiempo prolongado combinada con el smog, tiende a adquirir una tonalidad oscura. De igual forma, el mismo efecto producen las células muertas que no han sido eliminadas, más que todo en los codos, rodillas y axilas. La cascara de naranja tiene propiedades antioxidantes que actúan en contra de los radicales libres para que la piel luzca fresca y sana.

Para el exfoliante necesitas la concha de dos naranjas y apenas 0.15 litros de leche. Pon a secar las conchas a la luz del sol, después licuarlas hasta producir una especie de polvo. En un tazón mezcla ese polvo con la leche, al estar cremosa estará preparada para la aplicación. Para ello debes lavar la piel primero antes de ponerte la crema. Al secar se puede eliminar con un enjuagado abundante de agua, y si quieres más efectividad puedes hacerlo todos los días.

Leche y avena

Leche y avena

En este caso la leche debe estar en polvo, dos cucharadas combinadas con harina de avena y una pequeña cucharada de maicena. Se va a verter agua a medida que se remueve hasta que presente una consistencia pastosa. Luego de unos minutos de reposo te puedes aplicar el producto masajeando el cuello y la cara. Enjuágate con agua para retirar la pasta.

Linaza y miel

Linaza y miel

Con éste, los codos y las rodillas lucirán atractivas y tersas. Para obtenerlo debes integrar una taza de miel con medio vaso de agua templada. Añade la linaza (25 gramos) y remueve para conseguir la consistencia pastosa. Una vez la tengas lista, refrigera la mezcla por varias horas. Para aplicar hazlo untando tus rodillas y codos, dejando que actúe por varios minutos y enjuagas con agua.

Para el cuerpo entero

Para el cuerpo entero

La gran ventaja de este exfoliante es que puede servir a cualquier clase de piel y cada vez que quieras. Muy efectivo en las callosidades, suavizándolas. Para la elaboración debes conseguir sal marina y aceite de oliva o coco (1/4 de taza). Integra todo muy bien y aplica en el cuerpo previamente húmedo. Evita frotar, en vez de eso haz masajes. Para retirarlo usa agua templada, así como en los otros exfoliantes.

Para que aprendas a usar una esponja exfoliante, visita el siguiente artículo; Esponja exfoliante: qué es, cómo utilizarla y cómo elegir una

Exfoliante de chocolate

Exfoliante de chocolate

Con este producto podrás pulir con suavidad tu tejido dérmico. La presencia de azúcar provocará que tu piel se torne más lisa y que el cacao con aceite le dé nueva vida. Vamos a usar media taza de azúcar, un cuarto de taza de aceite de canola, y cacao en polvo (dos cucharadas). Lo vamos a mezclar muy bien y lo pondremos tapado en un contenedor. Al momento de tomar el baño, mojamos la piel y masajeamos. Te enjuagas normalmente.

Aceite con azúcar

Aceite con azúcar

Con un poco de investigación podremos concluir que el azúcar resulta ser el producto más popular entre los exfoliantes hechos en casa. Una de las causas es que se puede combinar con muchos otros componentes beneficiosos. En este caso lo haremos con el aceite de oliva, uniendo 2 cucharadas de este más 3 de azúcar. Se pone en la cara permitiendo su acción entre diez y quince minutos. Enjuaga con bastante agua tibia.

Avena y miel

Avena y miel

Uno de los famosos en el mundo de los exfoliantes naturales es la avena con miel. Es necesario al momento de elaborarla agregarle clara de huevo y tan solo 1 cucharada de yogur. Lo mezclamos con una cuchara de miel y ½ taza de avena. Para integrarlo todo mejor es conveniente usar una batidora y luego a la cara. Si lo deseas puedes usar almendras en vez de avena.

Fresas y yogur

Fresas y yogur

Las semillitas de esta fruta trabajan de maravilla en la tarea exfoliadora de un producto hecho en casa. Consigue la mascarilla al reducir las fresas con 1 yogur virgen. Lávate la cara previamente, aplícala con masajes delicados, que repose por diez minutos y enjuaga con agua que no necesariamente debe estar tibia.

Para que amplíes tus conocimientos sobre tipos de exfoliantes, te recomendamos el siguiente artículo; Exfoliante enzimático: qué es y las mejores opciones

Agua y arroz

Agua y arroz

En la elaboración de este exfoliante usaremos 2 cucharadas de arroz crudo, aceite de coco (1 cucharada) y agua (2 cucharadas también). Lo primero es reducir el arroz triturándolo, para luego unirlo al resto de los ingredientes. Se coloca en la cara y luego de varios minutos vamos a retirarlo con agua templada.

Café con aceite de rosa mosqueta

Café con aceite de rosa mosqueta

De los mejores ingredientes para eliminar tóxicos se encuentra el café, que también tiene propiedades desinflamatorias y suavizantes. Del aceite mencionado podemos decir que hidrata profundamente y reduce las superficies irregulares como cuando la piel está en proceso de cicatrización. La forma de hacerlo es con café molido (una cuchara), combinado con el aceite (media cuchara). Colócalo con suaves masajes y después lo retiras con agua corriente.

Bicarbonato de sodio y yogur

Bicarbonato de sodio y yogur

La combinación de estos productos funciona a la perfección para retirar las células muertas, impurezas y el tratamiento de las pieles manchadas. Con esto se logra tonificar uniformemente a la piel, dándole una sensación agradable al tacto. Mezcla una pequeña cucharada de bicarbonato de sodio con una de yogur, cubre tu cara con ella y sácala después de un minuto.

Aguacate y azúcar

Aguacate y azúcar

Lo ideal para contrarrestar la piel seca, para darle nutrición y para tener el rostro terso. Si hablamos de tratamientos de belleza, este exfoliante debe ser incluido en tu arsenal mensual. Toma medio aguacate y redúcelo para añadirle una cuchara de azúcar. Vamos a obtener la consistencia pastosa al revolver bien. Masajea la cara en círculos con el producto, deja actuar por diez minutos y retira con agua templada.

Exfoliantes químicos contra los naturales

Exfoliantes químicos contra los naturales

En la actualidad hay una gran diversidad de productos naturales destinados a efectos medicinales o cosméticos. Al referirnos a los exfoliantes a veces nos preguntamos si es mejor usar uno natural o uno químico. Ahora es un hecho de que los componentes naturales son los más demandados en el mercado, ante los que son producidos industrialmente, y eso responde a varias razones.

Nuestro entorno social comienza a caer en cuenta de que la mayoría (por no decir todos) de los cosméticos producidos en masa son corrosivos para la piel debido a que contienen agentes que resultan contraindicados. Cuando se usan exfoliantes hechos en casa cumplen su función de manera profunda sin que ello signifique que las células de la piel se vean alteradas.

Conoce otro accesorio interesante en la exfoliación, leyendo el siguiente artículo; Cepillo exfoliante: qué es, cómo utilizarlo y cómo elegir uno

Muchos de los exfoliantes comerciales están compuestos de diversos químicos que son desaconsejables para el uso en el tejido dérmico, basándose en los resultados negativos para la salud. De forma que, en vez de limpiar, la dermis retiene remanentes químicos que pudiesen permanecer allí por largo tiempo.

Al usar el exfoliante químico, dejamos a su paso minúsculas heridas en la piel que son imposibles de observar en condiciones normales, produciendo irritación y lesionando la piel. El implemento de los exfoliadores naturales reduce los riesgos de dañarnos, hace que el manto natural que nos protege se vea fortalecido. También, los productos naturales no afectan el PH que posee la piel disminuyendo la posibilidad de lesionarnos.

Consideraciones finales

Consideraciones finales

Se evidenció que en la comodidad de nuestro hogar somos capaces de reunir una buena cantidad de ingredientes que, de no tener alguno de ellos, no supondría ninguna dificultad hacer un recorrido en el mercado o tiendas naturistas para conseguir lo necesario en la elaboración de un buen exfoliante.

Deberías considerar lanzarte a la aventura de buscar el que mejor se adapte a tu piel, ya que no todas las pieles son iguales ni todas responden de la misma forma. Sin embargo, es recomendable que, de no sentirte seguro de los resultados, visites al dermatólogo para que sea él quien te sugiera usar o no algún componente natural. Una vez en casa, comienza tu proyecto de piel sana y atractiva, combinando y experimentando al natural.