Cómo hacer un exfoliante corporal casero

El tejido dérmico de nuestro cuerpo, así como el del rostro, requiere con cierta frecuencia de un aseo intensivo que permita retirar la suciedad que se va acumulando. Si esto no se hace, ella lucirá débil y sin vida al pasar de los años. Es por esta razón que, se te sugiere usar algún producto que te permita exfoliar la piel de forma natural. Este proceso resulta imprescindible para renovar su apariencia y hacer que se mantenga limpia.

Cómo hacer un exfoliante corporal casero

¿Qué es la piel?

Es de hecho, el órgano del cuerpo que presenta mayor tamaño entre el resto de los demás órganos. Una de las principales razones de ser de la piel es proteger al cuerpo de agentes bacteriales, químicos y variaciones de la temperatura. También es el medio por el que percibimos al mundo a través del tacto.

Aseo del tejido dérmico

Aseo del tejido dérmico

Es evidente la exposición en la que se encuentra nuestra piel en comparación con los otros órganos. Es por ello que constituye una capa de protección contra aquellos factores agresivos. Por otro lado, el ambiente que nos rodea más allá de ensuciarnos, es capaz también de agredirnos, provocando una apariencia de desgaste. Es necesario asearla solo por razones higiénicas, especialmente si existe el riesgo de sufrir infecciones.

Aprende a hacer un exfoliante natural con el siguiente artículo; Exfoliante natural: los mejores y cómo hacer uno casero

Uno de los momentos más adecuados para limpiar nuestra piel es al ir a dormir, porque mientras transcurren las horas de sueño la piel se regenera. Es cuando más hay producción de colágeno y se hace la depuración. Si nos vamos a la cama sin limpiar la piel, la contaminación, cosméticos o maquillaje depositados, impedirán que la piel se oxigene, haciendo que el proceso de depurarse se vea disminuido.

Con una piel limpia dejamos que cualquier tratamiento que nos hagamos pueda ser efectivo, lo cual no sería posible si se aplica sobre una cubierta de sucio. La limpieza de la piel es sumamente importante para que los poros disminuyan su tamaño luego de verse agrandados por impurezas, grasa o células muertas, provocadas muchas veces por el polvo o los productos de belleza comerciales o industrializados.

Cuando una piel no está limpia transpirará con mayor frecuencia, lo que conducirá a que se deshidrate. Esa es una de las razones por la cual al dormirte con el maquillaje puesto o sin lavarte la cara, amaneces con la piel reseca. Es recomendable también hacer un lavado al levantarnos, ya que, durante las horas de sueño, con especial atención a la piel grasosa, se genera mayor número de lípidos que deben ser eliminados.

Exfoliantes

Exfoliantes

Los exfoliantes son productos que retiran las células muertas que se depositan en la parte visible del tejido dérmico, lo que no le deja hacer el proceso de respiración. En la piel, las células se reproducen, regeneran, y al morir se quedan sobre los poros, detonando la producción de grasa a niveles excesivos.

Al estar tapados los poros, de igual forma, no dejan que los componentes de productos de belleza hidraten, por ello el aseo de la piel en profundidad es imperante para disfrutar de un cutis saludable. Es posible hacer más rápido este proceso a través de una exfoliación, promoviendo que las células se regeneren y que el flujo de sangre sea eficiente. Cuando estos factores se dan, entonces podemos observar nuestra piel flexible y suave.

Ventajas de los exfoliantes corporales caseros

Ventajas de los exfoliantes corporales caseros

Estos resultan de gran utilidad para que las células se renueven, eliminan las células muertas depositadas, hacen la limpieza de los poros dejándolos libres de suciedad, rescatan la piel brillante y flexible, reducen cicatrices, combaten patógenos, los tejidos lucen hidratados, retrasa el envejecimiento y mucho más. Seguramente habrás escuchado que la cosmetología natural se encuentra en crecimiento y que no tienes que comprar productos industrializados.

Aprovecha las propiedades del café con el siguiente artículo; Exfoliante de café: beneficios y cómo hacerlo

Tal vez no lo sepas, pero si buscas en tu cocina, con seguridad tendrás más de un ingrediente que favorecerá a tu piel. Hace tiempo, nuestros antepasados hacían sus propios productos al darse una vuelta por el terreno que poseían y recogían lo que tenían sembrado y lo mezclaban con algún otro.

Evidentemente sus propiedades no actuaban tan rápido como los cosméticos que hay actualmente en el mercado, sin embargo, eran opciones que no eran costosas. Los productos comerciales que usamos a menudo, tanto cremas como cosméticos, a veces pueden dañar la piel debido a que en general contienen tóxicos. Además, cuando se abusa del uso, pueden ser irritantes y producir escozor.

Recetas caseras exfoliadoras

Recetas caseras exfoliadoras

Si quieres aprovechar al máximo los efectos de los exfoliadores, necesitas hacer el proceso al menos de forma semanal. Esto para conseguir la hidratación deseada, además de limpiar la piel de células muertas y estimular su renovación. Este tratamiento activa el flujo sanguíneo y te ayuda a reducir la celulitis. Es más conveniente el uso de los exfoliantes mientras estás bañándote, así tu piel se encuentra mojada y no sufrirá de resequedad o irritación.

Aloe con flor de sauco

La esencia del aloe vera refresca y alivia bastante, con muchas vitaminas en su composición, proteínas, aminoácidos y enzimas. Esta formula conjuga la consistencia espesa y gelatinosa de la sábila con la de la flor mencionada, especialmente recomendada para desinflamar. Si mueles arroz y se lo agregas podrás dejar la piel suave y fresca.

Aguacate con miel

El aguacate contiene todos los beneficios propios de un exfoliador. Aquí vamos a usar también arroz triturado para que arranque las impurezas. Se puede usar también la arcilla que trabaja similar al arroz. La miel aportará la nota suavizante e hidratante. Para aromatizar le puedes añadir el aceite esencial de tu preferencia.

Entérate en que consiste el guante exfoliador con el siguiente artículo; Guante exfoliante: qué es, cómo utilizarlo y cómo elegir uno

Avena con caléndula

Usada desde tiempos antiguos, la avena se ha destacado por ser un calmante natural para la piel, ya que se vuelve adherente al combinarse con agua creando así una fórmula para piel sensible. La caléndula aporta la parte antiinflamatoria, antiséptica y cicatrizante entre otros beneficios que ofrece. Complementa con un aceite de lavanda o almendras y le darás una suave fragancia.

Exfoliante de manzanilla

Las plantas, al someterlas al vapor, ofrecen propiedades limpiadoras y purificantes para la piel. Prepara un té de manzanilla colocando agua en una olla que pondrás a hervir, donde agregarás flores de manzanilla. Luego de cinco minutos hirviendo, pondrás el té resultante en un contenedor que una vez en la ducha usaras para darte un baño. Ten cuidado con la temperatura; asegúrate de que no esté muy caliente al momento del baño.

Miel y naranja

Para este exfoliante debes mezclar los ingredientes principales con arroz triturado, que es el que hará la exfoliación en sí. También se agrega arcilla que se encarga de la absorción de la suciedad, la miel hidratará y suavizará la piel. Y para fortalecer su aroma se añadirá aceite esencial de geranio.

Azúcar como exfoliante natural

Para este fin se puede usar tanto azúcar regular como su presentación morena. Se cuentan con varias alternativas para la elaboración de este exfoliante; combina jugo de limón (1/2 limón) con azúcar (3 cucharadas) y aceite de oliva (3 cucharadas). Para otra presentación tenemos la mezcla de miel (3 cucharadas) con azúcar (media taza) y aceite de oliva (2 cucharadas). Puedes incluso complementar tu crema hidratante (3 cucharadas) con azúcar (2 cucharadas).

La sal como exfoliante

En vez de azúcar también puedes usar la sal como exfoliante, mucho mejor cuando utilizas la versión gruesa. La sal te brindará una piel limpia, sin células muertas y con suavidad. Procede de la siguiente manera: combina un cuarto de taza de aceite de oliva con media taza de sal gruesa. Esta mezcla resulta en un hidratante de alto grado. En caso de que quieras aportarle algo más de aroma, añade aceite esencial de tu preferencia.

Café como exfoliador

Ideal para además de exfoliar, también para reducir la celulitis de algunos puntos del cuerpo. Se debe a que el flujo de sangre se ve estimulado por la cafeína y promueve que la piel retome su estado firme y terso. En su elaboración se combinan 2 tazas de café en polvo con media taza de azúcar y 3 cucharadas de aceite de almendras o de oliva.

Exfoliar con bicarbonato de sodio

Este se encuentra entre los exfoliantes más eficientes. Vamos a integrar 2 cucharadas de avena con algo de agua y 2 cucharadas del bicarbonato. La cantidad de agua dependerá de la consistencia deseada. También procura que la avena sea en harina. Con esta fórmula renovaremos la suavidad perdida.

Receta exfoliante para todo tipo de piel

La gran ventaja de este exfoliante es que puede ser empleado cuando lo consideres conveniente y para cualquier tipo de piel. Muy efectivo para las callosidades, haciendo que se vayan suavizando. Para hacerlo debes mezclar ¼ de taza de sal gruesa y otro ¼ de taza de aceite de oliva o si lo prefieres de coco.

Exfoliador para piel sensible

No quiere decir que no se puede usar en otro tipo de piel, solo que es más apropiado para las pieles sensibles o en puntos de mayor delicadeza. Se va a mezclar un cuarenta por ciento de sales de Epsom, un veinte por ciento de harina de arroz y un cuarenta por ciento de flores de lavanda. Si tu piel es de alta sensibilidad entonces se recomienda moler la sal de Epsom.

Exfoliante contra la celulitis

Usaremos un yogur como base del exfoliante. Le agregaremos 4 cucharadas de café molido, dos cucharadas de azúcar y algunos pétalos de flores de caléndula. Se mezclará todo para aplicarlo en las zonas donde se encuentre concentrada la celulitis como los glúteos o las piernas. Hay que dejarlo actuar por unos minutos y luego enjuaga con agua templada.

Aprende a usar una esponja exfoliante con este artículo; Esponja exfoliante: qué es, cómo utilizarla y cómo elegir una

Exfoliantes naturales para piel grasa

Las células muertas podrán ser eliminadas al usar cualquiera de los exfoliantes que te vamos a presentar, y a la vez van a servir para el tratamiento de pieles grasas. En general los exfoliantes requieren de componentes que sean granulados para conseguir el efecto exfoliador. Ellos serán combinados con otros componentes en estado líquido o cremoso, consiguiendo así un producto espeso, suficiente para que la fórmula exfoliante tenga cuerpo.

Para el primero vamos a usar una taza de azúcar, una bolsita de té verde, una cucharada de aceite de oliva y tres cucharadas de infusión de té verde. Conseguirás una consistencia ajustada a tu gusto cuando aumentes o reduzcas las cantidades de los ingredientes. Luego de mezclar los componentes mencionados, aplícalo al cuerpo masajeando suavemente. Después enjuaga con agua templada.

En esta otra receta aplastamos dos kiwis, le agregamos dos cucharadas de azúcar y dos cucharadas de aceite de almendras. Al igual que la receta anterior, colocaremos la mezcla en el cuerpo con suaves masajes, le permitimos unos minutos para que actúe y luego procedemos a retirar el exfoliante con una ducha tibia.

En el siguiente exfoliante le añadiremos varias cucharadas de aceite de jojoba a una taza de azúcar. Mezcla hasta conseguir una consistencia ideal para la aplicación. Si quieres le agregas una gota de aceite de árbol, aunque es recomendable revisar los posibles efectos adversos ya que, según el estado de tu piel, pudieses sufrir de irritación.

El siguiente exfoliante para piel grasosa consiste en cuatro cucharadas de azúcar mezcladas con el jugo de un limón y algunas cucharadas de aceite de almendras. Se debe resaltar que el limón es un componente que puede irritar y manchar la piel al exponerlo al sol, por lo que debes ponerte este exfoliante hecho en casa durante la noche.

Es importante observar que elaborar un exfoliante en casa con productos naturales no te protege de sufrir irritaciones o inflamaciones por alergias. Lo ideal sería aplicar el exfoliante en una pequeña zona del cuerpo para ver como interactúa con tu piel. Por otro lado, recibir la luz del sol justo después de aplicarlo, podría mancharte. Otro punto importante es no usar exfoliantes sobre una piel lesionada.

Exfoliantes naturales para piel reseca

Esta clase de piel es de las que necesitan de mayores cuidados, debido a que tienen que estar hidratadas constantemente en función de estar sana y lucir bien. Revisaremos algunas opciones para hacer en casa, de exfoliantes que harán la tarea de hidratar el tejido dérmico. Cuando tenemos piel seca, ella luce sin color y tenue. Afortunadamente disponemos de muchos productos caseros destinados a corregir esos efectos.

Si quieres saber lo que es un exfoliante enzimático, te recomendamos leer el siguiente artículo; Exfoliante enzimático: qué es y las mejores opciones

Con el tiempo, luego de probar muchos productos, te darás cuenta que tanto el azúcar como el café lideran la preferencia en el tema de los exfoliantes. Para iniciar, mezcla un cuarto de taza de café en polvo, un cuarto de taza de azúcar, dos cucharadas de aceite de almendras y tres píldoras de vitamina E. Previo a la aplicación debes bañarte como lo haces normalmente y luego de enjuagarte te colocas el exfoliante. Lo dejas diez minutos y lo retiras con agua templada. Se recomienda este proceso cada 4 días.

Hay un exfoliante a base de sales de baño de lavanda que se elabora con 1 taza de sal en grano, ½ taza de aceite de oliva y 1 cucharada de esencia de lavanda. Después de mezclar debes aplicar en la piel previamente lavada. Masajea por unos minutos dibujando círculos sobre la piel. No olvides que de tener una lesión no debes aplicarte exfoliante alguno. Enjuaga con agua templada y te pones tu crema hidratante. Se sugiere aplicar este exfoliante con frecuencia semanal.

Para finalizar con los exfoliantes de piel seca vamos a usar ½ taza de aceite de coco mezclada con ½ taza de azúcar. Revolvemos los ingredientes hasta que tengamos una crema de consistencia pastosa. La podemos colocar en un contenedor de vidrio tapado. Báñate, y luego de enjuagarte te colocas el exfoliante masajeando suavemente. Retíralo con abundante agua templada.

¿Cómo hacerle la exfoliación a la piel?

Una vez que dimos un paseo por los diferentes tipos de productos disponibles para hacer nuestro exfoliador en casa, nos toca aprender la forma más adecuada de aplicarlo. Hay que tomar en cuenta que exfoliar es un tratamiento magnífico e imprescindible, ideal para cualquier tipo de tejido dérmico, empleando los ingredientes apropiados. Para comenzar tu exfoliación, sin saber con certeza de que manera hacerlo, tienes que leer con atención las siguientes indicaciones:

Cuando uses un exfoliante natural hecho en casa es preferible hacerlo con grano grueso para el cuerpo, en contraste con la cara, ya que la piel en esa zona presenta más delicadeza. De los exfoliantes señalados con anterioridad cualquiera te puede servir ya que están compuestos de sustancias de grano grueso. Siempre, previo a la exfoliación, es conveniente darse un baño para que la piel esté húmeda, de esa forma el exfoliante se extenderá mejor sin lastimarte.

Para sacar mayor provecho, pon algo del exfoliante seleccionado en tu mano y masajea el cuerpo en círculos de forma ascendente y suave. De esta forma retirarás las células muertas y promoverás el flujo de sangre. No se requiere aplicar mucha fuerza, el exfoliante natural hecho en casa funcionará solo, tampoco es necesario frotar con rudeza. Al transcurrir aproximadamente un minuto masajeando, vas a enjuagar el producto usando bastante agua.

¿Qué es un exfoliante químico? En este artículo lo averiguaras; Exfoliante químico: qué es y las mejores opciones

Procura no hacer exfoliación en partes delicadas del cuerpo, tales como la región del escote o los senos. Para esas zonas es preferible usar el exfoliante especial para la cara, ya que los componentes son de grano más fino y no lastimará la dermis. Evita exfoliarte más de una vez semanalmente, ya que siendo verdad que es muy agradable, podría causarte algún daño o irritación.

De haberte hecho un peeling, podrías irritar y lastimar tu piel si la exfolias demasiado. Tampoco se recomienda exfoliarte si sufres alguna dolencia dérmica o de haber llevado mucho sol. En estos casos se sugiere esperar a que la piel recobre su normalidad antes de aplicar cualquier tratamiento exfoliante.

La crema hidratante será tu mejor amiga luego de usar cualquier exfoliante corporal hecho en casa. Tu piel la recibirá de forma acelerada y responderá mejor a sus nutrientes. Por otro lado, no es obligado dejar el exfoliante por mucho tiempo, por lo tanto, lo eliminas al terminar. Cuando lo que quieres es un tratamiento más intensivo, usa un guante exfoliador al momento de hacerlo.

Para tal fin se sugiere ampliamente los guantes compuestos por fibra de bambú, ya que no tiene químicos o agentes tóxicos. Este accesorio le da a la piel mayor limpieza y suavidad. Te sentirás como si hubieses tenido a un profesional haciéndote un peeling corporal. Como si hubieses salido del spa.

Sugerencias interesantes

Sugerencias interesantes

Los exfoliantes que no necesitan ser usados de inmediato pueden ser un gran regalo cuando se envasan en recipientes llamativos. Al momento de entregarlo asegúrate de informar a la persona receptora sobre sus ingredientes y la frecuencia ideal para ser usado. Es primordial que previamente averigües el tipo de piel y si sufre de alguna alergia.

Otro accesorio que puede serte útil, aquí en el siguiente artículo; Cepillo exfoliante: qué es, cómo utilizarlo y cómo elegir uno

Hay que tomar en cuenta la estación del año en la que te encuentres. Si es verano, la exfoliación del cuerpo cada semana te brindará una piel bronceada con más paridad. Si es invierno, se recomienda bajar esa frecuencia, así la piel mantendrá el manto protector natural que cubrirá del frio. Si eres de las personas que usan esponja al bañarse, trata de frotar con cuidado; de querer una exfoliación mas profunda es mejor dejarlo mas tiempo que frotar con fuerza.

Para medir la frecuencia de exfoliación hay que prestar atención a ciertos factores. Hay personas con distintos tipos de piel como: grasosa, seca o normal. Para la piel grasa se recomienda una frecuencia de 2 por semana, mientras las de piel seca o regular lo deberían hacer solo una. Como norma básica, 2 veces en una semana debería bastar para que la piel esté fresca y se regenere correctamente. En el caso de la piel sensible, deben emplearse ingredientes suaves y espaciar la frecuencia a 2 veces al mes.

Consideraciones finales

Consideraciones finales

No se debe subestimar el cuidado del cuerpo. A veces no le prestamos la atención necesaria y es importante tomar las medidas propias del mantenimiento corporal. En el caso que nos ocupa, la piel, que separa el mundo externo de nuestro organismo. De ocuparnos de nuestro cuerpo a veces no resulta una tarea fácil debido a que los productos del mercado nos podrían hacer daño. Con el arsenal de recetas estudiadas ahora tienes la opción de elaborar tu propio exfoliante en casa. ¡Haz tu mezcla y diviértete cuidando tu piel!