Cómo hacer una crema de aloe vera casera

Aunque existe cierta dificultad al momento de emular, ya sea por necesidad, preferencia o pura experimentación, diferentes productos comerciales, sobre todo aquellos que contienen químicos y conservantes variados, hay formas de producir implementos de belleza y salud, como cremas, lociones y removedores de maquillaje, de forma que podamos controlar los ingredientes que utilizamos, así como los aditivos y sus propiedades, sean o no benéficas.

Cómo hacer una crema de aloe vera casera

Esto significa, que si aprendemos a fabricar o producir una crema casera, podemos evitar no solo poner sobre la piel de nuestro cuerpo, en especial la delicada del rostro, productos que desconocemos y pueden tener efectos secundarios, sino que es posible ahorrar un poco de dinero. Esto último, considerando la calidad de los productos, se debe a que muchas veces los mejores cosméticos suelen ser bastante costosos, aunque realmente efectivos.

Si estás interesado en esto de las cremas caseras, es importante atender al hecho de que, para cualquier tipo de ungüento que necesites, existe un ingrediente maravilloso, que se ha ganado por mucho el apodo de planta milagrosa, gracias a su muy amplia cantidad de componentes. Hablamos del Aloe vera, también conocido como sábila; uno de los principales ingredientes naturales utilizados por expertos y fabricantes a la hora de producir diversas cremas.

Antes de continuar, te invitamos a consultar nuestro artículo sobre Aloe Vera para la cara: todos sus beneficios

¿Por qué usar aloe para hacer crema

¿Por qué usar aloe para hacer crema?

Aunque muchos ya conocemos esta planta y todos sus beneficios, existen razones de gran importancia por las que, no solo las personas en el hogar que disfrutan de ingredientes naturales, sino que fabricantes, investigadores y especialistas naturistas, escogen la también llamada sábila como componente esencial para producir cremas. Esto se debe a que la misma posee una composición ideal, con multitud de compuestos y maravillosas propiedades.

Composición multivitamínica

La llamada planta milagrosa, contiene una amplia variedad de vitaminas, entre las que destacan las vitaminas A, C y E, al igual que algunas de la serie B, como B2, B3, B9 y B12. Todas estas, potenciadas por el resto de los componentes, otorgan a la piel y el cabello una increíble nutrición, mientras complementan los procesos propios del organismo, ayudando así a aumentar la fortaleza celular del tejido y su salud y regeneración.

Propiedades para aprovechar

Junto a estas, encontramos diversos componentes que la planta produce, dentro de su propio organismo, al procesar el agua y los alimentos de la tierra que acumula en sus hojas. Estos tienen sus propias propiedades beneficiosas, como pueden ser los antioxidantes, rejuvenecedores y regeneradores celulares, que dan a nuestras células, valga la redundancia, salud y riqueza nutritiva, mientras amplían sus funciones y su tiempo de vida.

Otras de las propiedades por las que se utiliza este ingrediente al preparar cremas, son los poderosos astringentes y antinflamatorios, que ayudan a reducir marcas, estrías y cicatrices; al igual que los blanqueadores, que pueden reducir manchas en la piel. Junto a estas, encontramos otras propiedades como la descongestionante y la antiséptica, capaces de eliminar impurezas, grasa y suciedad de los poros, brindando a la piel belleza y suavidad.

Hidratación

Por último, cabe recalcar la importancia de la propiedad hidratante del aloe, obtenida por el mismo proceso de acumulación de agua de esta flora tipo suculenta, dando a la misma, como ingrediente, la capacidad de humectar la piel de forma visible. Este detalle es de gran importancia, pues la textura de la pulpa de aloe, junto con su gran concentración de líquido, facilita el proceso de producción de cualquier crema, mientras le da la capacidad de humectar el tejido.

Loción corporal hidratante

Loción corporal hidratante

Cuando hablamos de una crema corporal, la mejor opción es producirla con la textura de una loción, un poco más líquida que la forma cremosa habitual, lo que permite más facilidad a la hora de untarla por toda la piel, mientras mejora las posibilidades de ser absorbida. En caso de un producto hidratante, lo que se busca es una mezcla de ingredientes con la capacidad de humectar la piel, mientras forma una película sobre esta, para protegerla y cuidarla de las impurezas.

Para realizar esta presentación, lo primero que debemos hacer es retirar la pulpa blanda de las hojas de sábila, triturarla un poco, sin licuarla para no hacerla líquida. El resto de los ingredientes en este caso son esencia de aloe líquida, que puedes encontrar en comercios o hacerla en casa, así como aceite de almendras y aceites esenciales de tu preferencia, para darle un delicioso aroma, mientras se aprovechan los beneficios de estos en conjunto con la planta.

Para preparar, primero pon a hervir una taza de agua en una olla a fuego medio, agrega el gel resultante de la pulpa de la hoja y mezcla con una cuchara de madera; una vez sea una pasta homogénea, añade el resto de los ingredientes. La cantidad depende de la concentración y cantidad de loción que quieras hacer, por lo que recomendamos experimentar para encontrar la  calidad ideal para tu gusto.

Esta mezcla final, con todos los complementos añadidos, debe ponerse a enfriar de inmediato a temperatura ambiente una vez se han incorporado; tras lo cual, se debe refrigerar hasta que esté completamente fría. Ya que la temperatura de la misma sea apropiada, es necesario envasar, con ayuda de una cuchara de madera, en un frasco de vidrio con tapa hermética, previamente limpio y esterilizado, para que conserve todas sus propiedades.

Crema facial hidratante

Aunque cumple una función similar que la anterior, una crema hidratante para el rostro debe ser más delicada, con ingredientes ideales para la piel porosa del cutis, además de tener una consistencia y textura más sólida y cremosa, para ser esparcida con suavidad. En el caso de esta receta, usamos aceites densos en mayor proporción, junto a otros más suaves que, en menor cantidad, proporcionan a la crema una forma ideal para las pieles más secas.

Comenzamos con los ingredientes para realizar esta crema facial con propiedad hidratante, entre los que contamos 22g de pulpa de Aloe vera, 5g de Glicerina, 22g de Manteca de cacao y 5g de Cera de abeja pura. Estos semi sólidos y densos serán combinados con algo de líquido, unos 45ml de Agua destilada, para darles consistencia, junto a los aceites más suaves, que serían 22ml de Oliva, 11ml de Girasol y 11ml de Rosa de mosqueta para completar la mezcla.

Lo primero aquí es mezclar todos los aceites con la manteca de cacao, batiendo muy bien para formar una mezcla densa perfectamente homogénea y dejarlos a un lado. Luego, para la parte líquida, junta  aparte el resto de los ingredientes, excepto la cera de abeja, batiendo de igual forma para que la pulpa de sábila se vuelva gel y se mezcle con el agua y la glicerina; también puedes licuar antes esta última para que se incorpore mejor.

La cera se añade a este segundo vaso una vez estén bien mezclados los líquidos, batiendo de nuevo suavemente para que le otorgue algo más de densidad y firmeza. Para finalizar, coloca ambos vasos dentro de una olla con agua, para calentarlos a baño maría, sin dejar nunca hervir el agua para no perder las propiedades de la glicerina, mientras seguimos batiendo ambos por aparte con el fin de mantener la textura.

Una vez retires del fuego y dejes enfriar, antes de envasar la crema, puedes añadir ingredientes extra, preferiblemente en el vaso con la mezcla líquida, como puede ser vitamina e para mejorar la nutrición de la piel, aceites esenciales para otorgar un buen aroma o algún colorante para que se vea mejor. Por último, pasa ambas mezclas a un envase de vidrio con tapa hermética, batiendo de forma manual para incorporarlos sin que pierdan la consistencia final.

Si quieres aprender un poco más sobre las posibles  opciones para utilizar la sábila en tu piel, puede que quieras leer Aloe vera para el acné ¿Funciona?

Loción regenerativa (ideal para las manos)

Loción regenerativa (ideal para las manos)

En este caso, al igual que nuestra primera receta para un preparado corporal, nos encontramos con una presentación que por su utilidad final, es mejor dejar un poco más líquida, a modo de loción, para ayudar con el proceso de esparcirla por la piel. Sin embargo, a diferencia de una crema hidratante, esta mezcla regenerativa lleva ingredientes que ayudan al tejido maltratado a mantener la salud, por lo que es ideal en zonas como las manos, donde el trabajo deteriora la piel.

Lo mejor de esta preparación es que, gracias a las propiedades hidratantes  del aloe, tiene la capacidad de humectar un poco la piel, si bien este no es el propósito final de la misma; además, combina esto con los astringentes de la planta, por lo que ayuda para reducir marcas y cicatrices. En este caso, nuestros ingredientes serán 90g de Aloe vera, 22g de Cera alba, 22g de Manteca de karité refinada, 45g de Aceite de almendras, 9 gotas de Vitamina E y 3 de Esencia aromática.

Para comenzar, mezcla en un vaso de vidrio el aceite, la cera, la manteca y la vitamina E, calentando un poco a baño maría o en el microondas, a baja temperatura para que los ingredientes se fundan e incorporen. Una vez ya fría la preparación, bate unos minutos con varillas eléctricas mientras agregas el aloe y la esencia para conseguir un resultado perfecto. Así, fácilmente, solo tienes que envasar en un tarro de vidrio para conservar.

Tratamiento para combatir las arrugas

Tratamiento para combatir las arrugas

En este caso, aunque son varias recetas por separado, es posible convertir en una rutina su uso individual, utilizándolas una tras otra, al colocar sobre el rostro, dejar actuar unos minutos y retirar antes de aplicar la siguiente, en el orden aquí establecido. La última, nuestra crema refrescante, se puede colocar y dejar secar toda la noche, para que actúe de forma ideal sobre el tejido, permitiéndote despertar con una sensación de limpieza y frescura.

Es un tratamiento completo para prevenir y reducir las arrugas, tonificando la piel y aprovechando los beneficios de rejuvenecimiento celular de nuestra planta, potenciado por el resto de los ingredientes. Esta mezcla, además de combatir las arrugas, hidrata y tensa la piel, lo que le otorga una regeneración al tacto, otorgando suavidad y juventud a tu rostro. Ten en cuenta que no necesitas utilizarlas todas juntas, por lo que puedes escoger para personalizar tu tratamiento.

Mascarilla nutritiva

Con solo dos componentes, que son 27gr de miel pura, preferiblemente artesanal, espesa y de calidad, junto a 45g de gel machacado de aloe vera, es posible nutrir la piel con una mascarilla efectiva para estimular la regeneración celular propia del tejido, ayudando a tensar un poco la piel alrededor de las zonas más afectadas por las arrugas, lo que permite una mejor absorción de otros componentes ideales para la eliminación de estas marcas de la edad.

Para utilizarla, simplemente combina estos dos, con una gotita de aceite aromático si eres de los que no gustan del olor de la sábila, batiendo de forma manual hasta incorporarlos bien. El resultado, será una pasta homogénea y un poco pegajosa, que debes colocar sobre toda la superficie del rostro, dejar actuar 20 minutos y luego retirar, lavando bien con agua tibia.

Anti arrugas y limpiadora facial

El siguiente, es un producto casero que, además de ayudar a combatir de manera eficaz las arrugas y marcas de cansancio en la delicada piel del cutis, es perfecto para limpiar profundamente los poros, liberando de impurezas, grasa y suciedad. Para esta mezcla, necesitarás 15ml de leche, una pizca de cúrcuma en polvo, 25g de miel de abejas, 5ml de agua de rosas y 15g de gel de aloe.

Al igual que el anterior, la idea es simplemente mezclar todos los componentes hasta formar una crema, en este caso de consistencia más líquida, que se colocará sobre la cara y el cuello, dejando actuar unos minutos antes de retirar y lavar con agua tibia. Sin embargo, no se recomienda su uso a diario, ya que la cúrcuma puede manchar la piel, por lo que es recomendable sustituir su uso de vez en cuando por la anterior mascarilla nutritiva.

Hidratante y anti arrugas para el rostro

A diferencia de la anterior, esta no lleva ingredientes que puedan afectar la piel, aunque tiene sus propias contraindicaciones, por lo que se puede utilizar de forma seguida, con el fin de humectar el rostro y ayudar con la eliminación de las molestas arrugas. Para ello, vamos a necesitar 16g de aceite de oliva extra virgen, 16g de gel de pulpa de aloe y la yema de un huevo, que otorgará, con sus propiedades, una mayor hidratación instantánea.

De nuevo, solo combina todos los ingredientes, con esencia aromática si gustas, coloca sobre la piel del rostro y cuello, deja actuar 20 minutos y enjuaga bien con agua tibia y jabón para eliminar el olor y sensación del huevo. Por la potencia de los compuestos de este último, no es recomendable usar más de dos veces por semana, por lo que puedes reemplazar esta mascarilla por otra, además, por su finalidad hidratante, no es necesario utilizarla casi a diario.

Tónico refrescante para las arrugas

Esta última, utiliza componentes ideales para otorgar frescura y nutrición a la piel, que deben ser absorbidos por la piel, así que es mejor aplicarla tras un tratamiento para limpiar los poros, como el mencionado antes. Es una especie de tónico, prácticamente líquido, con una consistencia capaz de reposar sobre la piel, preparado con solo 100g de aloe vera, 125ml de agua de rosas y una cápsula de vitamina E; cantidad suficiente para un envase para conservar.

A diferencia de los anteriores, no debes prepararla cada vez que la utilices, por lo que puedes guardar la mezcla en un envase con atomizador para regar sobre la piel durante la noche, sin necesidad de untar ni frotar. Sólo combina todos los ingredientes, licuando el gel de aloe para volverlo líquido, al igual que la vitamina, luego envasa el resultado, que puedes llevar contigo en un atomizador para utilizarlo siempre que quieras y refrescar tu piel.

No solo es capaz de combatir de manera efectiva las arrugas, además de darte una sensación de limpieza y frescura, sino que el aroma a rosas del agua otorga una sensación de limpieza y un perfume suave y delicioso sobre la piel. Sin embargo, es posible potenciar esto último con unas gotas de aceite de lavanda, naranja, esencia de coco o cualquier otro aromatizante de tu preferencia, para obtener un perfume suave con un rico aroma.

Astringente para las cicatrices y manchas

Astringente: para las cicatrices y manchas

Pata muchos, la capacidad astringente del aloe es una de sus mejores propiedades, pues es difícil de encontrarla en ingredientes naturales como esta planta, por lo que es menester aprovecharla siempre que se pueda. Esta crema tiene la capacidad de combatir el acné y las manchas negras que aparecen en el rostro, además de que es ideal para reducir marcas en la piel y cicatrices, devolviendo la textura correcta a esas zonas de la piel afectadas.

Para realizarla, necesitaremos, además de los 125ml de pulpa de aloe en gel, previamente machacados, unas 5 gotas de aceite de oliva extra virgen, 125ml de aceite de coco y 5 gotas de aceite de rosa de mosqueta. En este caso, el aceite de coco aporta vitamina E para nutrir y tersar la piel, además de colaborar en la curación de heridas secas, que provocan la aparición de cicatrices, así como un poderoso antioxidante y proteínas que contribuyen a la salud de la piel.

Una vez tengas la pulpa machacada de la hoja, mézclala batiendo muy bien a mano con el aceite de coco, hasta formar una pasta homogénea; para ello, es importante no licuar ni machacar demasiado el aloe, para que no quede una textura muy líquida. Seguido de esto, simplemente añade el resto de los ingredientes, batiendo con suavidad para incorporarlos bien sin arruinar la consistencia y textura obtenida de la crema.

A pesar de que no se utiliza calor para preparar esta receta, la vitamina E contenida en el aceite de coco ayuda a la conservación, por lo que puedes envasar el resultado en un tarro de vidrio que puedas cerrar herméticamente, para conservarlo en la nevera. Se recomienda aplicar esta base sobre las zonas afectadas, sin untar demasiado en el resto del tejido, todas las noches antes de ir a dormir, para que actúe durante estas horas, para luego lavar al despertar.

Crema para el sol

Crema para el sol

Para este producto casero, aprovecharemos las propiedades descongestionantes del aloe, junto a su capacidad de absorción lenta e hidratación, para combinarlos con los beneficios de protección de la caléndula y su fortaleza para combatir la irritación e inflamación, que posee también la sábila. Aunque no es una crema ideal para utilizar como bloqueador solar, su función principal es prevenir la irritación causada por el astro, mientras acelera la curación de las ya causadas.

Al igual que todas las preparaciones caseras contenidas en este artículo, su elaboración es bastante sencilla, a la par que su método de conservación, por lo que no necesitas muchas cosas para realizarla. Sus ingredientes son 50g de pulpa de sábila, algunas flores de caléndula, aunque es posible usar directamente el aceite de esta flor; además de 25g de lecitina de soja, o 40ml del mismo en aceite, 80ml de agua destilada y una cápsula de vitamina E.

Para preparar este producto contra la irritación solar, tritura muy bien la pulpa de la planta y cuela el resultado, para obtener un líquido espeso bien concentrado sin necesidad de licuar. Pon a macerar las flores de caléndula en aceite de almendras a 70° C (solo en caso de no usar aceite de las mismas), para conseguir que queden resecas, mientras mezclas la lecitina de soja con el agua y agita con ímpetu para formar una emulsión espesa.

Añade esto al aceite donde has macerado las caléndulas, mientras aún está en fuego o, en caso de utilizar aceite de la flor, mezcla todo en un bol y ponlo a calentar para cocer un poco, mientras revuelves para crear una pasta homogénea. Una vez el resultado es el compuesto con la textura deseada, retira del fuego y deja enfriar hasta una temperatura templada.

Para finalizar, toma la mezcla y añade el aloe, batiendo con suavidad para incorporar, junto al contenido de la cápsula de vitamina E, el cual no solo ayudará a nutrir las zonas afectadas del tejido donde utilices la crema, sino que permitirá una mejor conservación del producto, envasado en vidrio, tapado de forma hermética y refrigerado siempre en la nevera, de donde saldrá solo al momento de utilizarla.

Si te está gustando este artículo, seguramente también puedes disfrutar nuestro tema especial dedicado a las Propiedades del aloe vera

Otras bases sencillas para un solo uso

Otras bases sencillas para un solo uso

Si bien las recetas que presentamos a continuación, difieren un poco del término de crema, son preparaciones con aloe ideales no solo para fines cosméticos, sino que son capaces de otorgar firmeza y salud a la piel, con recetas muy sencillas de realizar, con pocos componentes y sin necesidad de batidora ni calor para mezclar. La única desventaja de estas es que debes utilizarlas al momento de mezclarlas, pues no se conservarán tan bien como otras recetas.

Mascarilla exfoliante en crema

Aunque esta no es una crema como tal, ya que, como estas bases de un uso, no se puede conservar sino que se prepara, como ya hemos indicado para darle uso al momento, su función y utilidad va de la mano con el tema a tratar, además que su efectividad es innegable. Por estas y otras características, la mascarilla exfoliante es un instrumento a tener en cuenta, muy fácil de preparar y eficaz con la presencia del aloe vera.

Su preparación es simple, solo toma 15g de gel de aloe, que obtienes machacando la pulpa de la hoja y junta con 50g de azúcar morena y 16g de aceite de oliva extra virgen. Mezcla todos los ingredientes muy bien y utiliza la pasta resultante sobre tu rostro, dando suaves masajes circulares por toda la superficie, con el fin de potenciar la exfoliación de los diminutos granos de azúcar, con los beneficios del aloe y la consistencia del aceite. Lave bien la piel al finalizar.

Para mejorar la hidratación

Al igual que la fórmula anterior, hablamos de un producto de preparación fácil y rápida, que consta esta vez solo de dos ingredientes, ambos con la capacidad hidratante como factor principal para utilizarlos. Esta vez toma, en partes iguales, la cantidad a tu preferencia, de acuerdo al área donde la utilices, gel de aloe, machacado y colado perfectamente para asegurar la concentración, y jugo de pepino, licuado y colado igualmente.

Simplemente mezcla ambos ingredientes hasta obtener un resultado homogéneo, el cual, por su textura casi líquida, se aplicará sobre toda la superficie que quieras humectar con la ayuda de un pincel. Por la naturalidad de la mezcla, esta se puede almacenar y conservar unos días, sin embargo, se sufre la posibilidad de que se oxide, por lo que es mejor preparar la cantidad apropiada y utilizarla al momento.

Para reducir las manchas

La capacidad blanqueadora de la sábila, que permite eliminar manchas no deseadas de la piel, no es demasiado efectiva por sí misma, por lo que es necesario potenciarla con la incorporación de otro componente que, aunque no blanquee por fuerza, tenga la capacidad de mejorar esta propiedad de la planta. En este caso, utilizaremos leche líquida, que debe ser una cantidad igual a la mitad del aloe preparado.

Aquí nos aseguraremos de crear una mezcla cremosa al combinar ambos productos, utilizando cristales de sábila o pulpa cortada en trozos pequeños, machacándolo en un mol con la leche ya incorporada para que el resultado sea el ideal. Para utilizar, toma una bolita de algodón y húndela en la preparación, para luego frotarla sobre la zona afectada, dejando que la piel absorba el producto y que actúe durante toda la noche.

Reductora de estrías

Otra forma de aprovechar la propiedad astringente de nuestra planta, junto a otros componentes ideales para este fin, es utilizarla para combatir las estrías formadas a partir de la ruptura de las fibras de elastina y colágeno de la piel. Para esto, utilizaremos gel de aloe y pulpa de aguacate en partes iguales, junto con un poco de aceite de oliva, mezcla que, aunque no hará desaparecer las estrías, hidratará y nutrirá la zona afectada para reducirlas y disimularlas.

Al igual que la mayoría de las recetas de este artículo, simplemente mezcla de forma homogénea, hasta formar una pasta cremosa que se debe aplicar sobre las estrías de cualquier parte del cuerpo, dejando actuar durante 40 minutos antes de lavar con agua tibia. Cabe destacar que esta fórmula se puede utilizar sin miedo a efectos secundarios, por lo que su aplicación puede ser de manera prolongada.

Crema nutritiva (para la piel y el cabello)

Crema nutritiva (para la piel y el cabello)

Esta receta es muy parecida a la mascarilla nutritiva de la que hablamos anteriormente, sin embargo, se realiza de forma distinta, para darle la posibilidad de conservarla, con una textura acorde a una crema que se puede utilizar días después de su preparación. Aunque es posible utilizarla como la mascarilla, esta preparación se realiza de manera diferente, un poco más compleja, para darle una finalidad diferente y mayor campo de acción.

Hablamos de una crema nutritiva, ideal para utilizarla en cualquier zona de la piel y la base del cabello, para nutrir el cuero cabelludo, dando fortaleza a las raíces de los mismos y limpiando los folículos capilares, para darles mayor resistencia. Los ingredientes son realmente simples, gel de pulpa de sábila y miel de abeja pura, densa y de calidad, ambos a partes iguales, además de una cápsula de vitamina E y un diente de ajo por cada 2 cucharadas soperas del gel.

Primero, machaca bien el ajo, preferiblemente en una procesadora de alimentos, para que quede lo más fino posible, mézclalo con la miel de abeja, revuelve bien para integrarlos y ponlos a cocinar a baño maría hasta que espese, sin dejar hervir el agua. Durante la cocción, añade la sábila, machacada levemente o cortada el cristales pequeños, sin licuar o reducir demasiado, con el fin de que se integre de forma natural en la mezcla.

Una vez todo se convierta en una pasta homogénea y cremosa, retira del fuego y deja enfriar a temperatura ambiente, para luego agregar el contenido de la o las cápsulas de vitamina E, de acuerdo a la cantidad de crema preparada. En este punto, puedes añadir esencias o aceites aromáticos, revolver bien para incorporar todo y pasar a un envase de vidrio con tapa hermética para mantenerla dentro de la nevera, sacándola solo al momento de usarla.

Preparados en crema para el cabello

Preparados en crema para el cabello

Al igual que la piel del rostro y el resto del cuerpo, nuestro cabello, en especial las raíces y el cuero cabelludo, merecen un cuidado particular, que se puede dar utilizando diversas cremas caseras preparadas con la planta milagrosa, cuyas propiedades y beneficios van perfectamente acorde a las necesidades de esta zona del organismo. Por ello, presentamos ahora una serie de recetas fáciles y bases de aplicación inmediata para nuestro cabello.

Estas tienen mucho en común con las bases sencillas de las que hablamos anteriormente, pues son cremas que, aunque poseen muy pocos ingredientes, cada uno cumple una función realmente específica, que se debe tener en cuenta de acuerdo a las necesidades de nuestro cabello. Por ello es necesario conocer la función y aplicación de cada una, para que puedas utilizarlas como la crema nutritiva de la que hablamos antes.

Crema acondicionadora casera

Una mezcla ideal de dos partes de gel de aloe vera, junto a una parte de aceite de coco y una cápsula de vitamina E (cuyas cantidades van de acuerdo a cuánto producto desees utilizar, de acuerdo al largo del cabello). Una vez mezclados perfectamente, se combinan todas las propiedades ya conocidas de la planta milagrosa, junto a las mencionadas anteriormente del aceite de coco (véase el “Astringente: para las cicatrices y manchas”).

La forma ideal de utilizar este producto, como cualquier acondicionador, es colocarlo sobre el cabello tras lavar bien con nuestro champú de preferencia, para luego retirarlo lavando con abundante agua, tras dejarlo actuar por al menos 10 minutos. Este concentrado es, para muchos, la crema casera de aloe más útil para el cabello, pues sus componentes darán al mismo, diferentes beneficios que mejoran su salud y belleza.

Crema para combatir la caspa y daños en el cabello

Aunque suena a cuento, existe una mezcla cremosa que puedes realizar en casa, que te permite no solo combatir la caspa capilar (siempre que no sea un problema muy profundo), además de ayudar a controlar y reducir los daños causados al cabello por el uso prolongado de la plancha o el secador, así como la acción del sol. Hablamos de un producto combinando 50gr de gel de sábila, junto a 5ml de aceite de argán y dos gotas de aceite de árbol del té.

El árbol del té ayuda a reducir la picazón del cuero cabelludo y las escamas de caspa, mientras que el argán, además de hacer esto mismo, es un hidratante que protege el cabello de los daños antes mencionados. Para utilizar, mezcla hasta obtener una crema con la textura ideal, extiende por el cuero cabelludo masajeando con los dedos, así como por el resto del cabello. Deja reposar mínimo 30 minutos antes de lavar bien con agua y un champú suave.

Fortalecedor de proteínas

Una crema con ingredientes realmente naturales, que puedes conseguir en casa y conservar refrigerada, es la combinación de aloe y huevo; un contenido que combina todas las propiedades maravillosas de aloe y sus beneficios para el cabello, junto a la nutrición proteínica de este alimento. Sin embargo, aun añadiendo vitamina E, cabe destacar que esta crema no se puede guardar por mucho tiempo, ya que tomará un mal olor luego de una semana.

Para prepararla, mezcla muy bien 60g de gel de sábila y un huevo, con el contenido de un cápsula de vitamina E, no solo para mejorar la conservación, sino para nutrir aún más el cabello gracias a los beneficios de esta. El resultado será una especie de mascarilla que se extiende por el cabello, se deja actuar por media hora y se retira con abundante agua, para luego lavar el pelo con champú, repitiendo el proceso hasta 3 veces por semana y no más.

Exfoliante capilar

Quizá una de las opciones menos comunes y conocidas por el público, es posible crear una crema eficaz con la pulpa de nuestra planta, al combinarla con arcilla verde, lo que, además de ser útil en muchos sentidos, permite qué, gracias a su concentración de componentes que no se descomponen, se pueda conservar sin refrigerar, como una crema capilar para la exfoliación, por hasta varias semanas.

Esta mezcla se usa directamente sobre el cuero cabelludo, para masajear y exfoliar los folículos capilares, lo que mejora la salud de los mismos y contribuye ventajas en el crecimiento sano y efectivo del cabello. Para realizarlo, solo combina 90g de gel de sábila, con 10g de arcilla verde y una cucharada de aceite de oliva; aplica en el cuero cabelludo y masajea con los dedos por hasta media hora, antes de retirar lavando con agua y champú.

¿Te ha gustado este artículo? Puedes continuar aprendiendo más sobre este tema en el siguiente link: ¿Funciona el Aloe Vera para eliminar las arrugas y reafirmar la piel?

Como esta receta, existen una gran cantidad de mezclas muy útiles para la salud, no solo del cabello, sino de toda la piel del cuerpo, que resultan en efectivas cremas caseras con aloe vera como ingrediente base y principal, que se verá potenciado por cualquier otro que desees agregar a la combinación. El fin de esto es enseñar la gran cantidad de opciones de cremas, cuyas propiedades conjuntas se pueden aprovechar en un sinfín de formas efectivas.