mascarilla-facial-iluminadora

¿Cuántas veces has soñado con tener un rostro suave, liso e iluminado?

Pero te has resistido porque has pensado en el dineral que eso supondría, aunque tengo que deciros que esto no es cierto, ya que un producto no tiene que ser muy caro para que sea bueno, es más, son dos factores que normalmente no van de la mano.

Así que respira tranquila, porque en este articulo voy a hablarte de algo que te va a ayudar a lucir un rostro único y no te va a suponer ningún gasto, ya que vamos a usar ingredientes que tengamos por casa.

Aunque existe muchos tipos de mascarillas, cada una con un fin propio, por ejemplo, en este artículo os hablo de las mejores mascarillas en general que podéis encontrar en el mercado: Mejores mascarillas faciales.

Pero sin embargo, este que estáis leyendo ahora mismo, se lo he dedicado a las mascarillas iluminadoras, para poder lucir de una vez por todas ese rostro lleno de luz que tanto deseáis.

Mascarillas iluminadoras

Toda la vida cuidando de nuestra piel

Este hábito de cuidar nuestra dermis no es nuevo de nuestros tiempo, sino que viene aprendido desde hace cientos de años.

Es cierto que la belleza de hace cientos de años no tiene nada que ver con la de ahora, pero si hay algo igual, querían y cuidaban su piel, para mejorar su aspecto (igual que ahora).

Este movimiento empezó, sobre todo en Egipto, donde usaban muchas sustancias para crear cosméticos (entonces naturales), sobre todo plantas y extractos de estas.

¿Sabéis quién es Cleopatra?, pues ella fue muy conocida por sus cuidados de belleza y su afán de mejorar siempre su aspecto, se dice que hacía muy a menudo baños de leche para ofrecerle hidratación a su piel, además de la miel. (La hidratación siempre ha sido crucial para el buen funcionamiento de la dermis. Por aquí os dejo un enlace sobre las mascarillas hidratantes: ¿Cómo hacer una mascarilla facial hidratante?)

En esta época, se usaban los jabones naturales a base de plantas y los aromas que estas desprendían, inundaban todas las salas.

Además te sorprenderá saber, que desde esta época ya buscaban tener una piel blanca y suave, y para esto ya usaban mascarillas con rosa, jazmín, aceite de oliva, etc, que normalmente dejaban reposar en su rostro durante toda la noche.

Aunque cabe destacar que en Roma el máximo cuidado de belleza fueron los baños termales, donde además se relajaban, algo que también se ha puesto de moda en los días de hoy con spas o relajación en casa (sobre todo con el estrés de los últimos tiempos).

Por esto mismo aunque de manera innata, a veces sin darnos cuenta, todavía preferimos elegir y optar por la cosmética natural, más abajo os explicaré su importancia.

Historia de la cosmética

¿Qué es una mascarilla?

Antes de nada, os dejo este artículo muy recomendado para resolver todas las dudas sobre el uso de una mascarilla: Mascarilla: guía de uso.

Ahora que ya hemos visto que el origen de las mascarillas se remonta a nuestros antepasados, es hora de saber de qué trata exactamente este producto tan preciado.

Las mascarillas son un cosmético hecho a base de varios ingredientes, formando un tipo de pasta homogénea que se aplica sobre el rostro y se deja reposar durante un tiempo, normalmente unos veinte minutos y luego se aclara la cara con bastante agua.

Durante ese tiempo que ha estado reposando en la piel, nos ha ofrecido una enorme cantidad de nutrientes que han penetrado en la dermis, ayudando a mejorarla.

Existen muchos tipos de mascarilla, no todos son pastas como las que os he dicho antes, aunque son derivadas de esta, es decir, la mascarilla original por excelencia es una mezcla de ingredientes. No obstante, ya han derivado a otros muchos formatos.

Entonces, ¿cuántos tipos de mascarillas hay?

Tipos de mascarillas hay muchos, os voy a nombrar alguno de ellos, y os contaré un poco sobre ellas.

  • Pasta

De la primera que os voy a hablar es de la más común y antigua, se trata de mezclar ingredientes, cada uno con sus propiedades, hasta crear una pasta que ponemos sobre el rostro y dejamos actuar durante un tiempo hasta finalmente retirarla con abundante agua.

  • Barro

Esta también se considera más bien antigua, ya que se usa desde hace muchos años, cuando se descubrió que el barro, o mejor dicho la arcilla (normalmente es lo que se usa) tienen muchas propiedades beneficiosas, su aplicación es igual a la anterior.

Por aquí os dejo toda la información sobre la técnica de la arcilla y las mejores que hay ahora mismo en el mercado: Mejores mascarillas con arcilla blanca. y ¿para qué sirve la mascarilla de arcilla blanca?.

  • Crema

Existen mascarillas en formato cremas, siendo mucho más suaves y ligeras de aplicar, sin necesidad de retirar luego.

  • Polvo

También puedes comprarla en polvo, donde vendrán todos los ingredientes juntos en forma de partículas para que luego puedas mezclarlos y disolverlos en casa.

  • Exfoliantes

Es parecida a la pasta pero con la diferencia de que esta contiene granulitos que al roce con la piel, limpia y arrastra todas las impurezas.

  • Peel off

A partir de ahora, las que os voy a poner son más novedosas, por ejemplo esta consiste en una película que se aplica en el rostro y al ser fina se seca, quedando impregnada en la piel, cuando pase el tiempo de espera estimado se retira tirando de ella hasta conseguir que se despegue con completo, de este modo es ideal para eliminar puntos negros.

Aquí tenéis un enlace donde encontraréis más información sobre esta técnica: ¿Qué es una mascarilla peel off? y las mejores del mercado: Mejores mascarillas peel off.

  • Velo

Este tipo de mascarilla viene como si fuera una mascara de «goma» que se coloca de forma correcta en la cara (prestando atención a los huecos de los ojos y boca) y se deja actuar durante 20-30 minutos, hasta que se retira.

  • Mascarillas en stick

Estas salieron para las personas que no tienen tanta paciencia o tanto tiempo, siendo la más fácil y ligera de aplicar, ya que viene en una barra que se aplica en la cara en forma de rolon y se deja secar, hasta retirarla.

  • Mascarillas LED

Estas no las vas a encontrar fácilmente, ya que además son caras y normalmente se encuentran en centros de estética, se trata de una máscara con luces led que inciden en nuestra dermis, mejorando cualquier imperfección que exista.

Esto es un resumen de algunas, para que os hagáis una idea de lo grande que es el mundo de las mascarillas.

En este artículo yo he optado con quedarme con la primera opción, las mascarillas en forma de pasta a base de ingredientes naturales. Para qué podáis hacerlas en casa de forma fácil y sencilla y veáis como poco a poco vuestra piel va cogiendo una luminosidad especial y única.

Tipos de mascarillas

Mascarilla iluminadora

Vuelvo a lo que os dije al principio de este artículo, ¿cuántas veces habréis soñado con tener un rostro iluminado y lleno de vida?

Estoy segura que muchas veces, y también estoy segura que muchos de vosotros habéis pensado que eso solo está al alcance de famosos y personas con bastante dinero, ya que ¿quién se va a poder costear tantos y tantos tratamientos de belleza?

Bien, pues vengo a deciros que es posible, es mucho más posible de lo que todos pensáis, ya que no vais a necesitar gastar prácticamente nada de dinero para llevar a cabo la creación del producto que os va a ayudar y que vais a hacer vosotros mismo.

A estas alturas ya sabéis qué os voy a hablar de la mascarilla, y aunque muchos de vosotros pensará que su aplicación no va a dar los resultados que tenéis en mente, ante esto solo os animo a que lo probéis, no vais a perder nada y podéis ganar mucho.

Importancia de la iluminación del rostro

¿Habéis escuchado alguna vez esa frase de «la cara es el espejo del alma»?

Y, ¿quién quiere tener un rostro sin luminosidad y apagado, como reflejo de nuestra alma?

Tener luz en la cara es importante para vernos bien, para vernos radiantes y con vida.

Por esto mismo siempre estamos buscando productos que nos ayuden a tener un aspecto un poquito más alegre y joven. Así que para conseguirlo las mascarillas iluminadoras son ideales.

Existen cientos de ingredientes que al mezclarlos y crear nuestra propia mascarilla nos ofrece justo lo que buscamos, más abajo descubrirás las recetas que os traigo con ingredientes que ni os imagináis y que tenéis a diario en casa.

Además de ver las mascarillas iluminadoras, os voy a hablar de las zonas esenciales de la cara que tienen que estar llenas de luz para poder lucir el rostro que queremos.

Importancia de la iluminación del rostro

Zonas del rostro esenciales para la iluminación

Ahora os voy a dar unos trucos para saber las zonas donde más tenemos que incidir a la hora de iluminar el rostro.

Presta atención y ve comparando con las zonas de tu propio cutis, te vas a dar cuenta de la gran falta que te hace iluminar tu cara, ¡así que no lo pienses más y ponte manos a la obra!

  • Frente

En esta zona no debe iluminarse la frente en sí, lo ideal es hacerlo con el entrecejo, es decir entre la cejas y si queréis podéis llegar hasta la nariz.

Pero con cuidado, porque si tienes la frente muy amplia, es mejor no proporcionar luminosidad en esta zona.

  • Pómulos

Aplicar luminosidad por encima del hueso del pómulo nos ayudará a potenciar y avivar nuestra mirada, pero al igual que con la frente, si nuestra cara es redonda, lo mejor es no buscar la luminosidad aquí, ya que hará que se vea más ancha aún.

  • Nariz

Esta resulta una de las zonas del rostro más importantes a la cual tenemos que ofrecer luz, tenéis que hacerlo solo en el centro de la nariz (en la punta) o en los laterales si la tenéis fina y queréis que se vea más ancha.

  • Borde del labio superior 

Esta zona es esencial para conseguir unos labios más gruesos, pero recuerda, solo en la parte del labio de arriba.

  • Barbilla

Para ofrecer amplitud a la cara lo ideal es aportar luminosidad en el centro de la barbilla, al igual que los anteriores si tienes la cara ya demasiado ancha, no es recomendable.

  • Cejas

Esta zona si es recomendada para todos, para darle luz a los ojos y vida a tu mirada, necesitas ofrecer iluminación por encima de las cejas.

  • Ojos

Justo debajo de la ceja, en la curva que esta hace, debemos aportar luminosidad para levantar un poco la mirada.

Iluminación en zonas del rostro

¿Puedo usarla independientemente de mi tipo de piel?

El tipo de dermis que tengamos es lo más importante a la hora de elegir o fabricar un cosmético, ya que de ello dependerá los principios que nuestra piel necesita.

Existen varios tipos de piel, cada una con sus principales características, de este modo tienes que informarte muy bien antes de los ingredientes que te favorecerán y los que te estropearan aún más el rostro.

Entre estas pieles están:

  • Piel normal: Aparentemente sin ningún tipo de imperfecciones y un cutis suave.
  • Piel seca: Sensación de tirantez, descamaciones o incluso picor.
  • Piel grasa: Con abundante sebo, brillos, espinillas y puntos negros.
  • Piel mixta: Se conoce por la famosa zona T (frente, nariz y barbilla), siendo esta muy grasa mientras que el resto de la cara tiene una textura seca. Para este tipo de piel la mejor técnica es la del multimasking, se trata de mezclar mascarillas y usar más de una en el mismo momento. Cada una de ellas adecuadas para las diferentes zonas de nuestro rostro. Por aquí tenéis toda la información necesaria: Multimasking.

Os he resumido muy brevemente, las principales características de cada tipo de piel, para que podáis identificaros con alguna de ellas y descubrir cuál es la vuestra antes de empezar con las recetas.

En definitiva, sí, para cada tipo de piel existen infinidad de recetas para hacer mascarillas iluminadoras, ¡todos tenemos derecho a tener un rostro iluminado y lleno de vida!

Por aquí os dejo este artículo donde podéis encontrar más información según vuestra piel: ¿Qué mascarilla facial necesito según mi tipo de piel?.

Tipo de pieles

Mascarillas iluminadoras naturales y caseras

Es cierto que las mascarillas las podemos encontrar en muchos lugares y tiendas de cosméticos, pero os aseguro que nada comparado con hacerlas en casa.

Lo primero de lo que vamos a hablar es de la cosmética natural, y todos los beneficios que nos ofrece, como por ejemplo, la sintonía de los ingredientes naturales (plantas, aceites, frutas, etc) con nuestra propia naturaleza.

Nada que ver con el daño que puede causar en nosotros las sustancias químicas, como irritaciones, alergias y otras muchas patologías.

Si además a la cosmética natural se le añade que lo hacemos nosotros en casa, los beneficios se incrementan en un 100%.

Cuando veáis las recetas no vais a poder resistiros a hacerlas cuanto antes, porque además de ser originales, van a resultar divertidas.

Y poco a poco vais a ir aprendiendo más sobre ingredientes que antes a lo mejor no teníais ni idea de todas las propiedades que pueden llegar a contener.

Además de esta forma nos aseguramos de que todos los ingredientes que van a formar nuestra mascarilla sean completamente naturales.

Ahora sí, ¡atentos a las recetas, que van a hacer que nuestro rostro se ilumine como nunca!

Antes de empezar os dejo por aquí un enlace donde se explican todos los detalles para empezar a hacer vuestras propias mascarillas: ¿Cómo hacer una mascarilla facial casera? y también os aconsejo que le echéis un vistazo a este otro: Mascarillas casera para la cara.

Recetas de mascarillas iluminadoras

Ya le ha llegado el turno a las deseadas recetas, os voy a hablar de alguna de ellas, pero no creáis que vais a tener que salir a comprar los ingredientes o incluso vais a tener que informaros sobre ellos porque no os suena su nombre.

Todo lo contrario, cuando veáis cuales son, vais a asombraros, ya que todas las recetas que os voy a dar, van a estar hechas de frutas o aceites, es decir, vamos a conseguir un cosmético que nos va a iluminar el rostro a base de frutas, aceites o plantas.

¡Si ya estáis atónitos, esperar a ver las recetas!

Son muy sencillas de hacer, y solo te van a llevar unos cuanto minutos, así que ¡manos a la obra!

Aunque os voy a explicar en cada receta como aplicarla de manera breve, os dejo por aquí este enlace donde se explica con todo detalle: Cómo aplicar correctamente una mascarilla facial.

Mascarilla de limón, huevo, miel y canela

El primer paso es hablaros de los ingredientes (aunque ya lo podéis ver en el titulo), para que lo tengáis todo preparado.

Ingredientes

  • 1 huevo
  • 5 o 6 gotas de zumo de limón
  • 1 cucharada de miel
  • 2 cucharadas de canela

Pasos para la preparación de la mascarilla

  1. Lo primero que vamos a hacer es separar la clara de la yema del huevo.
  2. Nos quedamos solamente con la clara y la batimos rápido y con bastante energía, hasta que se convierta en espuma.
  3. Ahora es el momento de añadir las gotas del limón.
  4. Una vez ya este la clara y el limón, es hora de añadir la cucharada de miel.
  5. Por último, vamos a añadir las cucharadas de canela.
  6. Mezclar todos los ingredientes, hasta que consigamos una pasta .

Una vez que esté lista

  • Cuando ya hayáis terminado con nuestra mascarilla, llega la hora de la aplicación, para esto, vais a ir administrando todo el producto en el rostro, con una brocha o con la yema de los dedos (como os sea más fácil).
  • Una vez que ya esté el rostro completamente cubierto, vais a dejarla actuar por al menos treinta minutos, durante este periodo vais a notar cómo vuestra piel va cogiendo un aspecto de tirantez.
  • Cuando hayan pasado los treinta minutos, vais a aclarar el rostro con abundante agua y os aseguro que al secar la piel y miraros al espejo, vais a notar diferencia, aunque para ver resultados más pronunciados debe pasar un poco más de tiempo.

Receta limón, huevo, miel y canela

Mascarilla de pepino

Vamos con los ingredientes que tenéis que tener preparados, ¡seguro que los tenéis en casa!

Ingredientes

  • Medio pepino
  • 1 yogur blanco natural

Pasos para la preparación

  1. Lo primero que vamos a hacer es pelar el medio pepino y triturarlo.
  2. Para triturarlo con más facilidad lo puedes cortar en trozos más pequeños.
  3. Una vez triturado, vamos a verterlo junto al yogur y vamos a remover.
  4. Finalmente tenemos que conseguir una mezcla de los dos ingredientes y ¡ya estará lista!

Aplicación

  • El último paso es aplicarla en nuestro rostro, así que vamos a ir cubriendo todo el rostro, con los dedos o una esponja.
  • Una vez que ya tengamos toda la cara cubierta con nuestra mascarilla, vamos a dejarla actuar por al menos quince minutos.
  • Cuando haya pasado este tiempo, vamos a lavar la piel con abundante agua y la vamos a secar con una toalla limpia.

Y ya podemos dar por finalizada la rutina de belleza de la mascarilla.

Ya sabéis que el pepino es un alimento muy abundante en agua, por lo que nos va a ofrecer una gran cantidad de hidratación, además de purificar todo el rostro.

Receta de pepino y yogur

Mascarilla de yogur y avena

¡Atentos a los ingredientes que seguro que los tienes todos en tu nevera!

Ingredientes

  • Medio vaso de agua caliente
  • Un tercio de una vaso de copos de avena
  • Dos cucharadas de miel
  • Dos cucharadas de yogur natural
  • Una clara de huevo

Pasos para la preparación

  1. Lo primero que vamos a hacer es verter los copos de avena en el agua caliente.
  2. Esperar algunos minutos (dos o tres), vas a notar como los copos de avena se hinchan de todo el agua.
  3. Después, vamos a añadir el yogur y la clara de huevo.
  4. Por último, removemos todo hasta conseguir una pasta.

Aplicación

  • Ahora llega la hora de aplicar nuestra querida mascarilla.
  • Con los dedos o con una brocha vamos a ir cubriendo todo la cara con una capa bastante gruesa.
  • Cuando ya esté todo completamente aplicado, vamos a dejar reposar por unos quince minutos.
  • Una vez se haya cumplido este tiempo, vamos a aclarar la piel con abundante agua.
  • ¡Y ya estaría todo el proceso terminado!

La avena tiene propiedades que nos ayudarán a suavizar y calmar el rostro mientras que el yogur nos va a hidratar y exfoliar la piel.

Receta yogur con avena

Mascarilla de huevo, miel y aceite de almendras

Esta receta puede ser que ya la hayas visto por algún lado, ya que es bastante común, porque además de iluminarnos el rostro, también nos va a ayudar a combatir las arrugas.

Ingredientes

  • Un huevo
  • Una cucharada de miel
  • Veinte gotas de aceite de almendras

Pasos para la preparación

  1. Lo primero que vamos a hacer es separar la clara de la yema del huevo y nos vamos a quedar con la primera.
  2. Una vez que ya tenemos la clara, vamos a remover con mucha energía y ganas hasta conseguir el punto de nieve (espuma blanca).
  3. Cuando ya la tengamos, vamos a añadir la cucharada de miel y vamos a remover.
  4. Y por último añadimos las veinte gotas del aceite de almendras y volvemos a mover todo hasta que este completamente mezclado.

Aplicación

  • Como último paso de nuestra fabricación, viene el aplicarlo en nuestro rostro, para esto vamos a usar (igual que en las anteriores), los dedos de las manos o una brocha especial, hasta cubrir todo el rostro.
  • Una vez que esto ya lo hayamos hecho, toca esperar a que la mascarilla haga su efecto al menos veinte minutos.
  • Cuando ya haya finalizado este tiempo, vamos a aclarar la piel con abundante agua.

Y, finalmente ¡ya habremos terminado con la iluminación semanal de nuestro cutis!

Receta de huevo, miel y aceite de almendras