Cómo aumentar los niveles de colágeno

El colágeno es una de las principales proteínas existentes en nuestro, esta se encarga entre muchas cosas del estado general de nuestros huesos y músculos, pero también de mantener la salud y buena apariencia de nuestro cabello, uñas y piel, por lo que cuando sus niveles comienzan a disminuir es un obvio motivo para que comience a surgir cierto grado de preocupación, esto sin importar si somos o no muy fanáticos de mantener una apariencia física ideal.

Y es que cuando el nivel de esta importante proteína comienza a bajar en nuestro cuerpo es cuando comienzan a surgir ciertos cambios físicos, como la aparición de las primeras arrugas y líneas de expresión, la fragilidad general del cabello, la pérdida de masa muscular e inclusive el aumento considerable de las probabilidades de padecer ciertas enfermedades como osteoporosis y diversos problemas arteriales.

Por esta razón, es que cada vez es más común que muchas personas se deciden por la opción de hacer todo lo posible por lograr aumentar los niveles de colágeno en su cuerpo o prevenir lo más posible la pérdida prematura del mismo. Pero, si eres de los que no saben cómo alcanzar este objetivo, no dejes de leer, ya que en este artículo te explicamos de forma detallada algunos de los tantos métodos existentes para hacerlo.

Si quieres conocer más a profundidad los distintos beneficios del colágeno te invitamos a leer nuestro tema dedicado a Todo sobre el colágeno para la piel.

En qué nos ayuda el colágeno

En términos generales, el colágeno, como lo hemos mencionado, es una de las proteínas más importantes que posee el cuerpo humano, esta tiene una enorme importancia médica que muchos desconocen o ignoran. Entre sus funciones resalta el encargase del estado de nuestros huesos, donde tiene la función de ayudar con su dureza y resistencia, también destaca su importancia en la apariencia y función muscular, donde juega un papel fundamental.

A parte, también tiene un alto nivel de influencia en el estado de nuestras arterias, vertebras, tendones, cartílago, encías, dientes, e incluso algunos de nuestros órganos internos, por lo que sin duda juega un papel bastante importante en la prevención y aparición de algunas enfermedades asociadas comúnmente a la edad tanto en hombres como en mujeres.

Pero además de brindar una gran cantidad de beneficios a la salud del cuerpo, es común que resalten aún más  las bondades estéticas que nos ofrece, y es que el colágeno no se ha vuelto tan popular en los últimos años en el área de la belleza en vano, sino que por la importancia que posee su presencia o ausencia en la apariencia de muchas zonas de nuestro cuerpo, donde resalta la piel, ya que en ella juega un papel fundamental.

Este importante papel tiene que ver con la firmeza, elasticidad, hidratación y densidad de este órgano, siendo la falta de colágeno la principal causa que se asocia a la aparición de arrugas y manchas, también de líneas de expresión, perdida de brillo e incluso para algunos teniendo mucho que ver en la formación de granos y espinillas.

Junto con esto, el colágeno nos ayuda a definir la firmeza y resistencia de las uñas y el cabello, en donde puede ayudar a aportar brillo, promover el rápido crecimiento, y prevenir su fragilidad o caída, beneficios que motivan a muchas mujeres jóvenes a consumir productos ricos en esta proteína a pesar de que no haya comenzado aún a disminuir la producción natural por su organismo ni presenten signos de deficiencia de la misma.

Cuándo comienza la pérdida de colágeno

Aunque la mayoría de las personas creer que el cuerpo comienza a dejar de producir colágeno aproximadamente a los 40 o 45 años, la realidad, que ha sido demostrada por diversos estudios científicos realizados por distintos entes alrededor del mundo es que la disminución de la producción de esta importante proteína comienza mucho antes de lo que se solía creer.

El momento exacto del inicio de la pérdida o de la disminución de producción de colágeno en el cuerpo depende de diversos factores y puede variar entre una persona u otra, pero de forma general se estima que es entre los 25 y los 30 años que se produce este cambio, aunque en niveles muy bajos para ser considerados factor determinante en el estado general de la piel, el cabello, las uñas o algún órgano que pueda causar alteraciones en sus funciones.

Estos niveles de producción se mantienen disminuyendo muy lentamente por varios años desde este punto, y no es hasta la mediana edad que comenzamos a observar los signos visibles del bajo nivel de colágeno en el cuerpo. A esta edad es cuando la mayoría de las personas comienza a prestar real atención a ellos debido a la aparición de arrugas en el rostro, y se pregunta distintas maneras de aumentarlo o de frenar lo más posible su disminución.

Distintas formas de aumentar la producción de colágeno

Cuando comienzas a notar que tu piel, tu cabello o tus uñas dan señales de que los niveles de colágeno que poseen son insuficientes, es normal comenzar a indagar en diversas opciones para lograr aumentar la producción o la cantidad de colágeno que presentan, así buscar contrarrestar dichos cambios y evitar a toda costa que empeoren.

Pero, al comenzar a buscar, algunas personas caen en el erróneo pensamiento de que realmente no existe mucho que pueden hacer, y terminan por resignarse a ver como poco a poco su cuerpo comienza a dar más señales de falta de proteína. Cuando la realidad es que existe una inmensa cantidad de opciones en las que buscar para alcanzar la meta de obtener niveles lo más óptimos posibles de colágeno en el cuerpo.

Entre estas muchas opciones están algunas naturales y otras sintéticas o artificiales, por lo que indudablemente puedes encontrar una que se adapte a ti, tus intereses, tu bolsillo y necesidades, así que te invitamos a que te animes y pruebes alguna de ellas, ya que los beneficios que obtendrás valdrán mucho la pena.

Opciones naturales

Para comenzar, las alternativas naturales son de forma general la opción más económica, pero no por eso significa que sean poco efectivas, ya que poseen la capacidad de brindarte no solo la dosis adecuada de colágeno en tu cuerpo sino de promover que el mismo se encargue de generar una mayor producción de esta proteína, por lo que obtendrás beneficios no solo a corto sino que también a mediano y largo plazo.

En su mayoría estas opciones naturales van ligadas con tu alimentación e ingesta de nutrientes y tratan de incluir en tu dieta alimentos ricos en ciertas sustancias que promueven la absorción y producción del colágeno natural por tu organismo, lo que termina aumentando tu colágeno y mejorando en gran medida la apariencia de tu piel, cabello, uñas y el bienestar general de todo tu organismo.

Por esto es que la mayoría de los expertos consideran que las opciones naturales son la mejor alternativa, dejando en segundo lugar a los complementos, cremas y productos sintéticos. Pero en cuanto a esta primera opción la gama de posibilidades es un poco amplia, por lo que te mencionaremos de forma general algunos puntos que debes tener en cuenta.

Aumentar la cantidad de vitamina C que ingieres

La vitamina C y el colágeno van mu de la mano, esto porque para formarse, la proteína del colágeno requiere recibir un poco de ayuda de esta vitamina tan común en los cítricos y que normalmente solemos asociar más con las defensas del cuerpo a combatir los virus. La realidad es que sin la cantidad adecuada de vitamina C, el cuerpo produce un porcentaje mucho mejor de colágeno y este es de peor calidad.

Por esta razón es importante que incluyas en tu dienta una cantidad considerable de cítricos como la naranja y e limón, así como también batata, pimientos y demás alimentos ricos en esta vitamina. Y de ser posible eviten a toda costa el mal hábito del cigarrillo, ya que varios estudios han demostrado la capacidad que este tiene de destruir las reservas de vitamina C que poseas en tu cuerpo.

Dar mayor importancia a la vitamina E

Si pensamos en una vitamina que nos pueda ayudar a sacarle mayor provecho al colágeno presente en el cuerpo y aumentar así los niveles del mismo, la vitamina E es sin duda la respuesta correcta, y es que esta vitamina tiene la importante labor de prevenir la reticulación del colágeno, un punto esencial cuando pensamos en su absorción.

Pero de igual forma, cuando es consumida en cantidades correctas puede promover la formación de la proteína de colágeno en nuestro organismo, y utilizarla especialmente en la zona dérmica para logar que tu piel luzca joven y brillante, disminuir la apariencia de las arrugas y las manchas que ya tengas presentes en tu rostro. Pero también juega un papel muy importante en tu cabello, donde tiene el poder de brindarle fortaleza y brillo.

Tomar suficiente agua

Algo que muchos desconocen es la relación de la ingesta de agua y los niveles de colágeno en el cuerpo, y es que aunque no ha sido del todo probado hay quienes aseguran que si no consumes la cantidad adecuada de agua pura al día, el cuerpo recibe algunas consecuencias negativas, entre las que encontramos una producción un poco deficiente de colágeno.

Por esto es muy importante que si buscas aumentar tus niveles generales de colágeno des la debida importancia a este acto de beber agua, el cual muchas veces pasamos de largo prefiriendo bebidas gaseosas y jugos envasados, por la falsa creencia de que pueden brindarlos beneficios similares cuando la realidad es todo lo contrario.

Beber jugos con aloe vera

El uso más conocido del aloe vera se han direccionado hacia la cualidad de aplicarlo directamente sobre la piel, pero su consumo también trae grandes beneficios a la salud, y se puede disfrutar de forma simple o combinada con otras plantas, frutas o verduras para contrarrestar su amargo sabor que resulta desagradable para la mayoría de las personas.

El consumo por vía oral de esta conocida planta puede ayudar en gran medida a la producción de ácido hialurónico y de colágeno por el organismo, llegando en muchos casos a lograr duplicar los niveles presentes de ambos en el cuerpo, trayendo en poco tiempo los beneficios importantes que esto conlleva a la salud y a la apariencia.

Opciones artificiales o sintéticas

Estas opciones en su mayoría brindan niveles mucho más altos que los ofrecidos por las opciones naturales, y en algunos casos son específicos para un área o zona del cuerpo, pero con la desventaja que no aportan un camino para promover la producción de esta proteína por tu propio cuerpo por lo que al momento que dejes de consumirlas y si no llevas un estilo de vida saludable es muy probable que tu colágeno vuelva a disminuir.

Por otro lado, la mayoría de ellas son alternativas un poco costosas, que aunque brindan beneficios excelentes no son para nada considerables si no posees un alto poder adquisitivo. O también encontramos opciones más económicas pero de muy mala calidad, las cuales serán al final más un gasto que un beneficio observable.

Cremas y sérum

La alternativa por excelencia para conseguir hacerte con los beneficios del colágeno en alguna zona de tu cuerpo. Las cremas y sérum, principalmente las que contienen Retinol entre sus ingredientes son la opción favorita por quienes ya han comenzado a observar de forma más notoria los efectos negativos que trae la falta de esta proteína.

Estos, aunque suelen tener un precio bastante elevado ofrecen resultados en poco tiempo, y en algunos casos permanentes en cuanto a la desaparición de manchas, arrugas, acné o líneas de expresión se refiere, aunque como ya lo hemos mencionado, no promueven la formación de nuevo colágeno ni previenen el daño que puede causar a futuro el no llevar un estilo de vida adecuado.

Terapia de luz roja

En cuanto a alternativas no naturales o sintéticas de promover la generación de colágeno por el cuerpo esta es sin duda la mejor, y la puedes realizar desde la comodidad de tu casa, por lo que tampoco será una opción tan costosa como otras ofrecidas en spas o centros de belleza, donde te brindan alternativas diferentes pero que requieren ser aplicadas por un profesional en el área.

La terapia de luz roja o luz infrarroja consiste en combinar rayos infrarrojos para promover y estimular la circulación sanguínea, lo que termina por aumentar la cantidad de colágeno, promover su formación y mejorar su absorción por la piel, logrando resultados favorables en poco tiempo. Esto se hace a través de un aparato especial para terapias de luz infrarroja, que puedes conseguir fácilmente en algunos supermercados o tiendas de belleza.

Suplementos de colágeno

Estos suplementos de colágeno los podemos encontrar en presentaciones de pastillas, polvos o en su versión líquida, son suplementos alimenticios o productos multivitamínicos que incluyen entre sus ingredientes principales el colágeno hidrolizado, el cual nos ayuda a aumentar muy rápidamente los niveles generales de esta proteína en todo el cuerpo mientras lo estemos consumiendo de forma bastante frecuente.

Son productos fáciles de consumir, por lo que son la alternativa perfecta si lo que buscas es una opción simple y rápida de conseguir tu objetivo de aumentar la cantidad de colágeno en tu cuerpo, ya que al ser una especie de medicamento o suplemento a la dieta puedes administrarlo al horario que desees y siguiendo unas indicaciones bastante simples para no exceder la dosis ideal.

Antes de continuar leyendo, quizá te interese conocer un poco más a profundidad en nuestro artículo sobre Qué es el colágeno hidrolizado y cuáles son sus beneficios

Principales causas de la pérdida de colágeno

Si buscas la manera de aumentar tus niveles de colágeno, por obvias razones te interesará saber los motivos que causan que comiences a perderlo, ya que de nada vale que realices todos y cada uno de los puntos descritos anteriormente si no tienes el debido cuidado para evitar perder todo el colágeno que has ido adquiriendo de forma natural o sintética.

En cuanto al colágeno se refiere, te podrás imaginar de forma acertada que la edad y el paso del tiempo es el primer motivo que causa que se reduzca la producción de colágeno por nuestro cuerpo, siendo que esta causa produce una disminución promedio del 1% anual en los primeros años desde su aparición, llegando a niveles más altos al alcanzar los 40 años aproximadamente.

Por esto, si eres una persona joven es muy poco probable que este sea el factor que determine la poca producción de colágeno por tu cuerpo, y es que aunque muchos lo desconozcan, existen otras formas de generar la disminución de los niveles de producción de esta proteína, los cuales pueden incluso acelerar la aparición de sus consecuencias, llegando a producir enfermedades como osteoartritis o la temida aparición de arrugas prematuras en la piel del rostro.

En esta lista factores encontramos algunos mucho menos peligrosos que otros, pero que aun así requieren que se les preste la debida atención si lo que estás buscando es mejorar la apariencia de tu piel o tu estado general de salud, razón por la cual es importante que los conozcas y busques evitarlos cambiando un poco tu estilo de vida o utilizando productos para aminorar sus efectos. Entre ellos podemos encontrar:

Una mala alimentación

Para algunos esto es un punto bastante obvio, pero que aun así merece ser mencionado en nuestra lista, debido a que todavía existen personas que creen que sus hábitos alimenticios no traen consecuencias inmediatas a su salud en general, o que las consecuencias de una mala alimentación son exclusivamente la probabilidad de padecer obesidad o problemas de salud a largo plazo.

En realidad los hábitos alimenticios determinan muchas cosas en nuestro cuerpo, por algo existe el dicho de “eres lo que comes”, y razón tiene, ya que si posees una dieta rica en grasas trans, azúcares y alimentos procesados, sumada a una deficiencia en aminoácidos, vitaminas y minerales lo más probable es que traiga como consecuencia una mala asimilación del colágeno o una disminución considerable de sus niveles en tu cuerpo.

Esto puede afectar de manera notoria el estado general de tu salud, la apariencia de tu piel se puede tornar grasosa, opaca o comenzar a padecer arrugas o acné en tu piel, tu cabello perderá su fuerza y muy probablemente comience a caerse con mucha mayor frecuencia, se torne quebradizo, deje de crecer y adquiera una apariencia bastante opaca, lo que terminará por dar la impresión de no estar bien cuidado.

Exposición solar excesiva

Este es un punto bastante conocido, y es que los rayos UV son enemigos de la piel, y es que la exposición prolongada e indiscriminada a la luz solar directa, especialmente durante las horas del mediodía y en los meses de verano produce daños serios a tu piel, que van mucho más allá de la simple resequedad y quemaduras de sol, que aunque no son las peores consecuencias no dejan de ser perjudiciales a largo plazo.

Cuando recibes excesiva luz solar en tu piel se produce la destrucción de las fibras de la proteína del colágeno y también de la elastina, trayendo consigo problemas como flacidez, arrugas, manchas de sol, piel flácida, perdida de la elasticidad y resequedad. A largo plazo los problemas son mucho peores, ya que aumenta la probabilidad de padecer cáncer de piel y otros problemas cutáneos que pueden ser evitados siguiendo las precauciones adecuadas.

Para comenzar, te aconsejamos evitar salir muy seguido durante las hora con mayor luz solar, las cuales son entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde, estas horas pueden variar un poco durante el verano y el invierno dependiendo de tu ubicación, por lo que te aconsejamos consultar los datos propios de tu zona. También, de ser necesario exponerte utilizar un protector solar que sea adecuado para tu tipo de piel y que posea un porcentaje de protección de al menos el 50%.

Enfermedades y problemas de salud

Otro factor, mucho menos común pero que también puede afectar es el padecer cierto tipo de enfermedades, que incluyen entre sus síntomas la alteración de los niveles de proteína en el cuerpo o la disminución sea leve o considerable de su producción. Este punto, si bien no es algo que puedas evitar con facilidad si es necesario mencionarlo al igual que los anteriores, porque de existir puede ser  factor esencial para alterar tus niveles generales de colágeno.

Entre las diversas enfermedades y problemas patológicos que pueden generarte esta alteración y pérdida temprana de la proteína del colágeno encontramos el lupus, que causa que tu sistema inmunitario afecte tu tejido sano; la dermatomitosis, que causa inflamación o irritación en la piel, la artritis psoriásica y artritis rematoidea, ambas enfermedades arteriales; y la Espondilitis anquilosante que es una patología de artritis crónica que afecta los huesos.

Si padeces alguna de estas enfermedades, es normal que tus niveles de colágeno se vean afectados, pero estas no son las únicas existentes, por lo que si notas que presentas signos que te hacen pensar que puedes tener algún problema como los mencionados o que sientas que tu cuerpo no está trabajando correctamente te aconsejamos consultar a tu médico de confianza, que te ayudará a determinar si realmente existe un problema relacionado al colágeno en tu cuerpo.

¿Te está gustando este tema? Te invitamos a leer nuestro artículo titulado Descubre los beneficios del colágeno marino

Otros factores que generan pérdidas de colágeno

Aunque los antes mencionados son los más comunes e importantes, hay que saber que no son los únicos factores que pueden generarte disminución en tus niveles generales de colágeno o provocar la aceleración de la pérdida de su producción natural por tu organismo. Hay otros, que aunque son un poco menos comunes de igual manera el daño que provocan a largo plazo los hace en algunos casos incluso más peligrosos que los ya descritos.

Hay que mencionar que como es bien sabido, todas las personas somos diferentes, por eso en todos los factores que describiremos a continuación, al igual que en los explicados en el punto anterior el nivel de daño puede variar entre un individuo y otro, por lo que no debes sorprenderte si aplicas en alguno de ellos y no has notado efecto alguno, o si por el contrario uno de ellos se aplica en tu caso con poca frecuencia y aun así has notado los efectos mencionados.

Consumo de cigarrillos y tabaco

Algo que todos saben y que se ha repetido innumerables veces a lo largo de varios años es que el consumo de tabaco causa graves daños a la salud, que aunque en su mayoría son a mediano y largo plazo también trae varias consecuencias perceptibles en un periodo de tiempo mucho menor y que se agrava según sea el nivel de consumo de esta sustancia, siendo que a mayor consumo peores son los daños y resultan más complicados de reparar.

Entre tantos daños que causa esta adictiva sustancia y que muchas personas desconocen, se encuentra la destrucción del colágeno del cuerpo y la aceleración de los signos visibles del envejecimiento cutáneo. Está comprobado que el consumo excesivo de tabaco puede en muy poco tiempo generar una pérdida de la elasticidad de la piel, dar la apariencia de resequedad, promover la aparición de manchas y acelerar el proceso de disminución del colágeno.

Este proceso, que se da de manera natural, si es acompañado por el mal hábito del tabaquismo desde temprana edad, causa que comience mucho antes de los 25 años, que es el momento en que normalmente lo haría, pudiendo en ciertos casos llegar a ser un cambio irreparable, imposible de solventar aunque la persona decida dejar el cigarrillo y adoptar un estilo de vida mucho más sano.

Por esta razón, y las posibles y tan conocidas consecuencias a largo plazo como cáncer de pulmón, de garganta, pérdida de la dentadura y muchas otras es que los médicos y expertos en el área aconsejan evitar a toda costa crear el hábito de fumar, y que de hacerlo procurar que sea en la menor cantidad posible e igual hacer lo posible por dejarlo lo más pronto posible o sustituirlo por productos mucho menos dañinos y adictivos.

Malos hábitos de sueño

El estar demasiado tiempo trabajando, realizando diversas actividades, viendo series, películas, revisando el celular o realizando diversas labores sean deberes o de entretenimiento suele hacer que no logremos poseer los hábitos de sueños correctos para nuestra edad o que durmamos una cantidad menor de horas que las que debemos descansar cada día.

Es necesario que una persona adulta duerma por lo menos 8 horas al día, de preferencia y si nuestro horario de trabajo no es un impedimento es importante hacer lo posible porque estas 8 horas sean durante la noche y de forma seguida, y es que muchas veces solemos olvidar la gran importancia que esto acarrea en nuestra salud general, incluyendo nuestro estado de ánimo, la apariencia general de nuestro cuerpo y la salud de nuestro organismo.

Si una persona no cumple con este tiempo puede traer a corto plazo ciertas consecuencias, entra la que se encuentra la afectación de la composición del colágeno y de las hormonas en el organismo y también la disminución de su producción, lo que termina por generar el envejecimiento prematuro por la pérdida de la elasticidad de la piel.

Estrés

Otro factor, que al igual que la falta de sueño termina por generar la disminución de la producción de colágeno es el estrés. Este para muchos es un tema bastante conocido, ya que muchos expertos aconsejan evitar lo más posible o a toda costa las situaciones que nos hagan padecer un nivel de estrés elevado, ya que muchos estudios han comprobado las consecuencias negativas que esto acarrea a la salud.

Los altos niveles de estrés, además de acelerar el proceso de envejecimiento pueden generar problemas en el corazón, dolores de cabeza constantes e incluso que nuestro cabello comience a caer con más frecuencia, lo que puede terminar convirtiéndose en un problema más serio de lo que parece.

Por esta razón si posees un trabajo o estilo de vida que te empuja a situaciones que ameritan un alto nivel de estrés es sumamente importante que dediques un tiempo a realizar ejercicio físico o cualquier tipo de actividad de tu interés a modo de hobby para que logres reducir lo más posible estos inevitables niveles  de estrés en tu día a día, y así evitar de manera satisfactoria las consecuencias negativas que este trae a tu salud.

Polución

Aunque ya hemos mencionado que la exposición excesiva al sol es el principal enemigo del colágeno en tu piel, resulta que este no es el único, la exposición a altos niveles de polución, la cual es tan frecuente en las grandes ciudades también puede afectar la producción de colágeno en tu cuerpo y terminar por acelerar la aparición de las consecuencias negativas de la falta de esta proteína.

La polución que observamos en la gran mayoría de las ciudades en todo el mundo tiene la capacidad de tapar los poros de tu piel, impidiendo que esta respire de forma correcta, ocasionando resequedad y una apariencia opaca, este humo o polución también afecta la generación de colágeno en la piel, alterando su estructura y causando que la disminución de sus niveles comience antes de lo esperado.

Para evitarlo es muy importante mantener tu piel limpia y humectada. Para hacerlo es importante que justo al llegar a casa te dediques un momento a lavar muy bien tu rostro con un jabón neutro o especial para tu cara, seguido de una debida humectación, y que antes de salir y aplicar maquillaje untes en tu piel una capa de crema humectante, que te servirá como barrera protectora para disminuir los efectos negativos de la polución en tu piel.

Diferentes formas de evitar la pérdida de colágeno

Una vez que ya conoces alguno de los factores que pueden generar la pérdida de colágeno, evitarlos puede ser en algunos casos una cosa simple y bastante obvia, como por ejemplo evitar fumar, exponerse lo menos posible al sol y llevar una buena alimentación. Pero además de las formas más predecibles existen otras más que puedes intentar realizar para conseguir tu objetivo de evitar lo más posible la disminución innecesaria de esta proteína en tu cuerpo.

Realizar ejercicio moderado

Cuando acompañas una alimentación balanceada, en la que incluyas todos los aminoácidos, las vitaminas y los minerales necesarios para tu cuerpo junto con una cantidad moderada de ejercicio el resultado es simplemente fantástico, al punto de ser considerado por alguno como el único secreto para llevar una vida larga y mantener una apariencia juvenil y atlética por muchos más años.

Aunque muchos consideren que es necesario realizar largas rutinas de ejercicio donde le exijas a tu cuerpo más de lo que puede ofrecer, en realidad basta con realizar actividades moderadas pero de forma frecuente. Es suficiente con realizar ejercicio como trotar o el deporte de tu preferencia por al menos 30 minutos al día, y si realizas rutinas de ejercicio más exigentes o asistes al gimnasio basta con que sea 3 veces por semana.

Lo más importante en este caso no es el tiempo, la cantidad de músculos ni la dedicación sino es evitar a toda costa llevar un estilo de vida sedentario, ni mucho menos alimentarse exclusivamente de la llamada comida chatarra ya que son estos los puntos que pueden terminar generando la pérdida de colágeno que estamos buscando a toda costa evitar

Llevar una dieta baja en azúcar y harinas

Aunque sea algo que puedes considerar ya englobado en el punto anterior, resulta muy necesario hacer énfasis en la necesidad de reducir el consumo de harina y azúcar específicamente, esto por el daño puntual que estos alimentos causan a tu salud general, pero más especialmente a la producción y el estado del colágeno en tu cuerpo.

Es que una dieta rica en estos ingredientes, en la que a diario consumas altos niveles de los mismos puede en muy poco tiempo aumentar los niveles de glucosa en tu sangre, un problema importante aunque no poseas ninguna enfermedad asociada a ello. El aumento de los niveles de azúcar trae como consecuencia que esta se adhiera o enganche a las proteínas de tu cuerpo, entre las que incluye el colágeno.

Al adherirse causa que dichas proteínas se vuelvan rígidas mediante un proceso que se llama glicación. Esta rigidez trae como consecuencia que el cuerpo baje poco a poco la producción de la proteína del colágeno y que la misma pierda la capacidad que posee de mantener tu piel sana y hermosa. Por ende, comenzarás a notar como surgen pequeñas manchas, acné, líneas de expresión y arrugas prematuras.

Si ya presentas este problema, debes saber que es bastante sencillo de solucionar, simplemente deberás, como te lo hemos indicado cambiar tus hábitos alimenticios, y no necesariamente eliminar de tu dieta las azúcares y harinas pero si disminuir su consumo lo más posible, hasta alcanzar a una cantidad adecuada para tu sexo, tamaño y peso.

Si te gustó este artículo, puedes seguirte informando sobre el colágeno en el siguiente link: Alimentos ricos en colágeno.

Ya conoces las mejores formas de aumentar los niveles de colágeno en tu cuerpo y lograr evitar que este disminuya antes de tiempo, pero saberlo no es suficiente, te recordamos que es importante que pongas en práctica lo antes posible los cambios que consideres necesarios en tu vida para lograr alcanzar los niveles óptimos de esta proteína en tu piel, porque indudablemente es una decisión que tu cuerpo agradecerá a largo plazo.