La alimentación más adecuada para la piel atópica

Cuando sufrimos de un problema de salud, sea a nivel externo, en el caso de la piel, o interno, entre nuestros órganos o las en las células del organismo, todo lo que hacemos y dejamos de hacer puede afectar, en mayor o menor medida. Ya sea por interacciones directas, patogenia, factores externos o elementos diversos, cualquier reacción del cuerpo ante estos problemas de salud, puede causar tanto la mejoría de sus síntomas, como algún efecto negativo.

La alimentación más adecuada para la piel atópica

Tal es el caso de la alimentación, la parte más importante de la nutrición, pues requiere de un balance óptimo, entre muchos nutrientes existentes, como grasas, vitaminas, minerales, sales, azúcares, carbohidratos y proteínas, entre otros tantos que deberíamos conocer. Equilibrar estos nutrientes esenciales, lo que quiere decir, mantener una dieta ideal para la salud de nuestro cuerpo, puede hacer que las enfermedades que padecemos se vean alteradas.

En el caso de sufrir la tan odiada dermatitis atópica, ese trastorno de la piel que causa una gran cantidad de síntomas, cambios orgánicos y alteraciones, en las diferentes capas de este inmenso órgano, los alimentos e ingredientes que consumimos juegan un factor crucial, pues no solo están los que puedes ayudarnos, gracias a sus propiedades y componentes, a combatir la enfermedad, sino aquellos que, mediante su consumo, puedes acrecentar y complicar el padecimiento.

Además del asunto de la alimentación, es importante conocer cómo aliviar el problema con Los tratamientos más eficaces para la dermatitis atópica

La piel atópica

La piel atópica

Si vamos a hablar de la piel atópica, quizá nos estemos dirigiendo a personas que no conocen la enfermedad, ni sus síntomas o tratamientos, por lo que quizá puedan confundir su patogenia con algún otro trastorno que afecta este tejido. Dicha confusión puede ser peligrosa, ya que, al menos en el caso de la alimentación, algunos insumos recomendados para tratar un problema, pueden ser de alto riesgo si se padece de otras dolencias, aumentando o acrecentando estas.

Es por ello, que debemos conocer con más detalle, qué es y cómo se caracteriza este problema, así como las cualidades de su padecimiento, con el fin de elegir de manera correcta la dieta a seguir durante el tratamiento. Lo primero es decir que piel atópica es la forma común en la que se conoce un tipo de eccema; estos son trastornos del órgano superficial, conocidos científicamente como dermatitis, por lo que la manera correcta de llamarlo sería dermatitis atópica o DA.

Aparece generalmente durante la infancia, con interacciones orgánicas que puedes catalogarse como reacciones alérgicas, aunque los elementos de esta dolencia conllevan mucho más, como diferentes síntomas e intensidades. Sin embargo, este tipo de dermatitis se cuenta entre los más comunes, ya que no solo puede surgir asociado a diferentes patógenos, como bacterias, cándidas, virus y hongos, sino que puede ser ocasionada por la predisposición genética del paciente.

Su padecimiento causa la aparición de irritación crónica, enrojecimiento comezón, erupciones, sarpullidos y lesiones cutáneas, por lo que muchos especialistas suponen, tras la diversificación de los estudios y análisis clínicos, que se trata de una barrera cutánea porosa, que ocasiona la supuración del agua acumulada en distintas capas de la piel, resecando el tejido y causando eritemas y liquenificación al rascarse.

Con todo, la simpleza de la identificación de los síntomas y la patogenia tan común del trastorno, se trata de un proceso crónico, bastante difícil de tratar y que suele permanecer en el paciente durante años, exacerbando de manera periódica a causa de la disfunción de las barreras inmunitaria y epidérmica. Además, suele venir acompañada de otros problemas de salud, como el asma, las alergias alimentarias y la rinitis alérgica, conocida como fiebre del heno.

Síntomas principales

Síntomas principales

Como sabemos, aquello que caracteriza una enfermedad, la vuelve reconocible a simple vista, a pesar de no ser expertos o especialistas en salud, así como lo que los pacientes realmente sufren, son los síntomas diversos que se presentan durante su padecimiento. Estos suelen variar, dependiendo del problema que afecta nuestra salud, ocasionando que los tratamientos seas distintos, de acuerdo al problema, sus factores de riesgo y nivel de evolución.

En este caso, cuando hablamos de la alimentación, algunos insumos pueden alterar no la enfermedad, sino directamente los síntomas que aquejan, por ejemplo, en el caso de algunas frutas que aumentan la inflamación. Por ello, conocer estos de forma individual, puedes ayudarnos a identificar de manera apropiada lo que debemos consumir, para apoyar la reducción de las molestias, al igual que esas comidas que necesitamos evitar, para no causar daño al organismo.

Ciclo de comezón o picazón

Aunque quizá no es el problema más vistoso, si podemos describirlo no solo como el más molesto para quienes padecen de DA, sino que es el causante principal de las exacerbaciones y la evolución del trastorno. Es por esto que se le llama ciclo al asunto de la comezón, ya que al rascarse la zona afectada, es posible lesionar la piel, causando otros daños al tejido, además, puede ocasionar aumento en la irritación y extender el área marcada por la estimulación sanguínea.

Si no se consigue aliviar, esta picazón es descrita, por la mayoría de los pacientes, como molesta y desesperante, ya que el hecho de rascarse no reduce la incómoda sensación, crea un estado de frustración continua. Toda la piel afectada por los eccemas de algún tipo de dermatitis, en especial la atópica, es propensa a sufrir de esta comezón, aunque en muchos casos, la frustración de la sensación, causa que se sienta el picor en puntos del tejido aún sanos.

Sarpullidos y erupciones

Como la mayoría de las patogenias que afectan al tejido superficial, se pueden encontrar diversas marcas físicas, en algunos casos muy visibles, como enrojecimiento, brotes, granos o diferentes tipos y niveles de sarpullidos, que pueden remarcar la piel afectada, haciendo más fácil su detección. Casi siempre se debe a reacciones como alergias, causadas por la intervención de los anticuerpos para defender la piel del patógeno que la ataca, en este caso, la dermatitis.

Existen algunas erupciones causadas por la retención de sustancias, como grasas o líquidos, que no puedes escapar de las capas del órgano superficial, debido a la obstrucción o inflamación de los poros congestionados. Por el contrario, otros brotes del mismo tipo puedes ser causados por los mismos poros capilares, ahora hinchados y dilatados, que no permiten la acumulación de la humedad, mientras dejan pasar las impurezas del exterior.

Irritación crónica e inflamaciones

Junto a las erupciones o brotes de sarpullido, aunque de forma independiente en algunos casos, pueden aparecer las inflamaciones tópicas, en muchas ocasiones debido, al igual que en el síntoma anterior, a reacciones de la piel causadas por la estimulación de diferentes factores, como los anticuerpos y el exceso de melanina, la retención de líquidos, la supuración, la dilatación u obstrucción de los poros o, de forma más común, la hinchazón causada por la dermatitis.

Cuando la inflamación no es tratada, suele alterar la estructura de la piel, debido a la tensión causada por el crecimiento y la presión del tejido, lo que causa la ruptura de las redes parciales que lo conforman, haciendo que surja la sensibilidad tópica y la irritación crónica. En este punto, la piel se vuelve delicada y el contacto doloroso, debido a que las barreras que la protegen se encuentran aisladas, por lo que las terminaciones nerviosas resultan vulnerables.

Si quieres saber cómo afecta este trastorno y sus síntomas a los menores, te recomendamos leer Piel atópica en niños: síntomas, causas y tratamiento

Liquenificación y supuración líquida

Para algunos especialistas, la liquenificación se trata del síntoma más grave de la dermatitis atópica, así como de cualquier trastorno que afecte la piel, pues supone una de las alteraciones más severas que puede sufrir este órgano. Se trata de un aumento sustancial en la masa del tejido, debido a la inflamación irregular y a la acumulación crónica de líquidos entre las capas, lo que causa la aparición de bolsas que separan estas entre sí.

Usualmente es una consecuencia de la obstrucción de los poros cuando ocurre la supuración, que es el brote de los líquidos corporales que aparecen como síntoma de la DA, aunque también se da el caso de la liberación de pus o materia de desecho del organismo cuando el área afectada sufre una infección. Si no se controla, dilatando y liberando los poros para que supuren en líquido de forma natural, o retirándolo con una intervención, puede ocasionar daños en la piel.

Causas de este trastorno

Causas de este trastorno

La sintomatología no es lo único que individualiza cada trastorno, ya que estos puedes aparecer por un motivo u otro, haciendo que las causas que lo ocasionan varíen en gran medida, por ejemplo, al consumir ciertos ingredientes que pueden causar reacciones adversas o efectos no deseados. No se trata de evitar que surja el contratiempo, pues los factores en este caso son difíciles de controlar, sin embargo, preveniros de las causas es prevenir la evolución del patógeno.

En el caso de la dermatitis atópica, abreviada oficialmente como DA, los alimentos no son una causa probable que hacen la hacen surgir, por lo que no debemos preocuparnos en causar la aparición de esta a través de la dieta y el consumo. Sin embargo, es bien sabido que lo que comemos, puede alterar nuestro organismo, acrecentando la acción de los factores que atraen las enfermedades, por ello, conocer las causas del trastorno es tan importante para controlarlo.

Alergias de contacto

Dentro del cuadro genético individual, muchos de nosotros poseemos cierta propensión a sufrir reacciones adversas, llamadas alergias, que son el resultado de la interacción de nuestro cuerpo con ciertos elementos no aceptados. En el caso de la piel, es posible padecer estas reacciones al entrar en contacto con dichos objetos que la causan, como algunos químicos, materiales como níquel u otros metales, telas ásperas o ácidos artificiales, así como otros organismos.

Cuando dicha reacción afecta la estructura tópica de forma irregular, es posible que surjan diversas complicaciones, como es el caso de los eccemas o dermatitis, alteraciones internas u otras patogenias. Entre los ejemplos que se dieron anteriormente, al igual que en el caso del contacto con sudor, pelo y caspa animal, encontramos los causantes más comunes de DA.

Elementos ambientales

Las altas temperaturas son solo uno de los pocos factores, de identidad ambiental, que pueden afectar el órgano que cubre nuestro cuerpo, ya que existen casos de padecimientos atópicos ocasionados por polen, ácaros, insectos, materia en polvo del ambiente o humedad profunda del clima. Aunque muchos especialistas consideran que la aparición de DA en estos casos se debe a que los medios ambientales intervienen en otros, sin ser los causantes principales.

Alteraciones epidérmicas e inmunológicas

La piel de nuestro cuerpo se compone de una gran estructura, que contiene no solo capas de tejido, conjuntos de redes y células variadas, sino algunas barreras que actúan en la protección e intervención de la acción de otros elementos. Entre estas barreras, las llamadas inmunológica y epidérmica, puedes sufrir alteraciones por patógenos como bacterias, virus o enfermedades internas, que ocasionan en muchas oportunidades que surja la dermatitis.

Cambios en el organismo por factores externos

Cuando hablamos antes de factores ambientales o sustancias, materias o elementos que, mediante la interacción con el cuerpo, ocasionan la dermatitis atópica, dejamos por fuera otros medios que, aunque son muy comunes, también son causas probables al traer cambios al cuerpo, en especial cuando contamos con la propensión genética a sufrir estos problemas.

Uno de estos cambios puede deberse a la acción del agua en el cuerpo, ya que, aunque suene a ficción, el contacto exagerado y prolongado con este líquido vital puede causar resequedad, ya que la presión de la misma agua no permite la absorción tópica de esta. De igual forma, cambios drásticos de temperatura, climas muy secos o la fricción con diversas texturas, crean lesiones microscópicas que cumplen un papel en la aparición de la dermatitis.

La herencia genética

Tan simple e inevitable como lo describe el título, algunas personas somos susceptibles, por los genes que conforman nuestro organismo, heredados a través de las moléculas y los procesos generales del cuerpo, a parecer ciertas enfermedades. La DA se encuentra en la lista, muy larga y numerosa, de los diversos trastornos que pueden surgir, de manera espontánea y sin previo aviso, por el simple hecho de la predisposición y la herencia genética, sobre todo si varios de nuestros antepasados han padecido el problema.

Alimentos que debemos evitar durante el padecimiento

Alimentos que debemos evitar durante el padecimiento

Ahora que conocemos en detalle la enfermedad, sus causas y síntomas, al igual que otros factores de cuidado, como el hecho de ser tratable, aunque no exista una cura que elimine el problema de forma directa, es momento de entrar en uno de los procesos de cuidado más importantes, la alimentación. Como bien sabemos, las alteraciones orgánicas producidas por el consumo, no solo de alimentos sino de ingredientes, puedes cambiar nuestro trastorno.

En este punto, lo principal es realizar una lista corta pero detallada, de aquellos elementos que debemos evitar a toda costa, pues pueden ocasionar que la DA, o alguno de sus síntomas específicos, evolucionen o causen otros factores de riesgo, alterando así no solo el padecimiento, sino la efectividad de los tratamientos que debemos llevar a cabo para controlar el problema, reduciendo de este modo el peligro de exacerbar las molestias tópicas de los eccemas.

Cualquier ingrediente al que seamos alérgicos

Cuando hablamos de la alimentación, este es por mucho el punto más importante, en cuanto a aquello que debemos evitar, no solo su padecemos de dermatitis atópica, sino en general. Ya que algunas personas sufren solo de alergias leves, suelen ignorar este hecho y seguir consumiendo aquello que las causa, sin embargo, como ya mencionamos antes, la DA integra en su patogenia una alteración en la sensibilidad hacia los alérgenos alimenticios.

En caso de alergias que producen comezón durante el padecimiento, es importante aprender algunos Consejos para calmar el picor en la piel atópica

Esto quiere decir que, de forma recíproca, la piel atópica puede causar que aquellas alergias leves se presenten como reacciones más agresivas, de igual forma que estas puedes exacerbar los brotes de síntomas del problema tópico. Por esta razón, al padecer el trastorno, es muy importante visitar un consultorio médico, para realizar una prueba de análisis alergénico, que nos permitirá detectar esos elementos culinarios que causan las reacciones negativas.

Lácteos de origen animal

Se ha comprobado, mediante una variedad de estudios, que hasta el 40% de los niños son propensos a sufrir reacciones debido a la proteína de la leche de vaca, cosa que, en niveles no tan elevados, puede ocurrir con otros lácteos del reino animal. Aunque no afecta directamente el padecimiento del trastorno, la leche, queso, yogurt y demás lácteos de esta proteína, son alergénicos potentes que pueden alterar los síntomas y exacerbarlos.

Ácidos

Ya que, dentro de la patogenia de los eccemas, quienes los padecen son propensos a las irritaciones crónicas, es importante evitar las comidas ricas en ácido, como las frutas cítricas (limón, mandarina, lima, toronja y demás), el vinagre, los tomates y los jugos procesados, así como otros ingredientes ricos en vitamina C de origen cítrico o conservantes que inducen a la acidez.

Esto se debe a que dichos componentes se consideran inflamatorios, ya que causan reacciones dispares y contracciones en el organismo, viajan por el torrente sanguíneo y llegan hasta la piel, donde agudizan las inflamaciones de las zonas afectadas por la DA. Sin embargo, el consumo de vitamina C es vital para el cuerpo, por lo que es necesario encontrar sustitutos, como suplementos o ingredientes que contengan bajas intensidades de este nutriente.

Grasas saturadas y transaturadas

Conocidas por aumentar los niveles de colesterol malo, causar obstrucciones en las redes orgánicas, como arterias, venas, el sistema exocrino, el torrente sanguíneo y demás, las grasas fuertes, en especial de origen animal, como las encontradas en la carne roja, la manteca, quesos grasos y aceites. También pueden estar presentes en insumos vegetales, sobre todo las llamadas transaturadas, como el aceite de girasol, la mantequilla, la nata y las cremas pasteleras.

Es importante encontrar productos para sustituir estos, ya que los alimentos grasos, así como aquellos que contienen ácidos grasos omega-6 y otros elementos saturados, se encuentran entre los peores proinflamatorios, que empeoran la dermatitis, evolucionan los síntomas, exacerban los brotes y extienden el área enferma, debido a la liquenificación y el aumento de la inflamación.

La sal y los condimentos

Siempre hemos escuchado los problemas que ocasiona el exceso de sal, diluyendo otros nutrientes, causando irritación, obstruyendo sistemas orgánicos y alterando los niveles de ph. Algunos condimentos, como la pimienta blanca y el picante, son los que más debemos evitar si padecemos de algún tipo de eccema, pues son capaces de alterar sus síntomas, aunque con poca intensidad, por lo que solo tenemos que asegurarnos de no exagerar en su consumo.

Productos ricos en histaminas

Aunque la histamina es una sustancia natural, una molécula que se encuentra ya integrada en nuestro cuerpo, muchos estudios a lo largo de décadas han demostrado que es, con su liberación durante las reacciones alérgicas, una de las causantes de las alteraciones físicas que podemos sufrir debido a estas, como pueden ser la tos, la mucosidad, la falta de respiración, las inflamaciones, la comezón y los diferentes brotes durante alergias de contacto.

Una vez entendemos esto, es fácil saber por qué se deben evitar los alimentos ricos en esta amina, ya que en este punto conoceremos las interacciones que juegan la afección de la dermatitis atópica con cualquier tipo de alergénico. Productos como las fresas, así como cualquier derivado de estas, en jugos o postres, mariscos, queso curado y pescados blancos, así como algunos moluscos y suplementos que contienen histamina deben ser evitados.

El exceso de azúcar

Hablamos de los azúcares simples, como los edulcorantes, endulzantes y aquella producida a través de la caña de azúcar, cuyos niveles de glucosa son demasiado elevados para ser ingeridos durante una afección, ya que pueden ocasionar alteraciones metabólicas y otras enfermedades, sobre todo en sistemas vulnerables que ya recienten el combate contra la dermatitis.

Sin embargo, es necesario el consumo controlado de azúcar y glucosa, ya estos nutrientes cumplen su propia acción en el organismo, por lo que deben ser sustituidos por elementos naturales como frutas y endulzantes no sintetizados, que no eleven la producción de insulina como en el caso de la caña y la miel, pues esto puede ocasionar picos de inflamación en la piel afectada.

Harina blanca o integral

Este punto es un poco diferente, ya que no se trata del hecho de que estos productos sean malos mara el organismo, creando problemas en su interacción con la afección atópica, por lo que aún se puede ingerir sin riesgos. Sin embargo, cada alimento juega un papel importante en cierta acción o interacción con nuestro cuerpo, donde la potencia de la fibra de este tipo de harina se vuelve simplemente insuficiente, haciendo necesaria su sustitución.

En este caso, en papel de la fibra, de ralentizar la absorción de la glucosa a través del torrente sanguíneo, evitando así los picos de rápida sujeción, capaces de ocasionar problemas y enfermedades metabólicas, se vuelve importante para controlar ciertos síntomas de el trastorno en cuestión, por lo que es necesario el consumo de harinas ricas en fibra, como las de trigo sarraceno, mirra, maíz y espelta.

Muchas veces, las exacerbaciones ocurren en las manos por ser más vulnerables, por lo que es necesario aprender sobre Dermatitis atópica en manos: qué es y cómo tratarla

Ingredientes que ayudan a combatir sus síntomas

Ingredientes que ayudan a combatir sus síntomas

Como es de imaginarse, no solo existen alimentos que alteren, de forma negativa y riesgosa, los padecimientos de trastornos tópicos, como es el caso de la dermatitis y los diferentes eccemas, sino que también podemos fiarnos de algunos otros, diferentes en composición a los anteriores, que se encuentran entre las recomendaciones de especialistas, al igual que de los pacientes más experimentados, como ingredientes que pueden ayudar a conseguir un gran alivio.

Como en el caso anterior, aquí no vamos a presentarte un platillo completo, para cualquiera de las comidas del día, que debas consumir para reducir las inflamaciones, la comezón o la supuración de líquidos, pues de ello hablaremos más adelante. Ya que la creatividad en la cocina, así como la originalidad de quien prepara el plato, se presenta de manera individual, aquí presentamos algunos ingredientes que debes tener en cuenta, para agregar a tu lista de remedios culinarios.

La leche materna para los más pequeños

Aunque no todos podemos gozar de este ingrediente, sino solo un grupo muy selecto, se ha demostrado que durante los primeros meses de vida, tras el nacimiento, los bebés son propensos a adquirir ciertas afecciones y reacciones alérgicas, como la DA, por ejemplo, que es tan común que, durante estos meses más vulnerables, casi 1 de cada 10 pequeños, o sea, el 10% de la población, puede verse afectado por esta.

La leche de pecho cumple una gran serie de funciones, gracias a la inmensa cantidad de nutrientes, esenciales a tan corta edad, que ayudan al sistema inmunológico infantil a combatir los alérgenos antes de que puedan alterar el organismo. Además, por la amplia probabilidad, de hasta un 40%, de sufrir diversas reacciones alternas ante las proteínas de la leche animal, el reemplazar esta con la materna ayuda a evitar futuros inconvenientes con dicho ingrediente.

Frutas y verduras

Puesto que las grasas pueden ser un gran enemigo, la necesidad de un balance óptimo de nutrientes, que no contengan componentes adversos, como cítricos o histamina, nos lleva a entender que las legumbres, frutas, vegetales, hortalizas y verduras, sean los ingredientes privilegiados. No estamos diciendo que debemos volvernos veganos, sino que debemos combinar la ingesta de estos con las carnes magras, pollo, pescado y otras proteínas.

Leche hidrolizada

Si no estamos familiarizados con el proceso, la leche hidrolizada es un lácteo refinado, al que se le han retirado parte de las grasas, proteínas y concentraciones orgánicas, haciendo de esta una sustancia más amigable para el organismo. Diseñada justamente para aquellos pacientes, como los que sufren de afecciones de DA u otros muchos trastornos, que les crean la necesidad de evitar la proteína de la leche animal, ayudando a sustituir este ingrediente de forma saludable.

Frutos secos y semillas

Se cuentan entre los alimentos más cargados de nutrientes vitaminas variadas, ácidos grasos, proteína vegetal, aceites esenciales no saturados, minerales y otros necesarios no solo para el consumo diario, sino excelentes para ayudar en el combate de trastornos de todo tipo. Sin embargo, como las almendras, nueces, maní o cacahuete, al igual que semillas como calabaza y girasol, contienen una gran cantidad de alergénicos.

Esto quiere decir que, antes de comenzar a ingerirlos de manera regular, es necesario realizar una prueba de análisis de alergia, para detectar si, como consumidores, los pacientes son propensos a las reacciones adversas contra estos ingredientes. Entre los nutrientes más propicios que contienen, se cuentan selenio, magnesio, Omega-3, vitamina E y zinc, todos ampliamente recomendados para ayudar a aliviar los síntomas de los eccemas.

Pescado azul o graso

La proteína más sana, según algunos especialistas, es la de los pescados grasos, llamados también azules por el color externo de su piel, como en el caso del salmón, el atún, la sardina, jurel y muchas otras especies. La recomendación se debe no solo a que ayudan a ajustar los niveles de proteínas, mientras aportan diversos nutrientes vitales, sino a la cantidad de Omega-3 que poseen, un ácido graso que funcionan como protección inmunológica del organismo.

Avena y Yogurt

SI no consumimos harinas, o las fibras obtenidas de las dietas no son suficientes, una de las recomendaciones más populares son la ingesta de avena y yogurt natural, de origen vegetal, así como el germen de trigo. No solo ricos en fibras y otros nutrientes, sino que aportan un nivel óptimo de vitamina D, vital en gran medida para aliviar afecciones tópicas.

Alimentos ricos en bacterias probióticas

Puede ser que la palabra bacteria nos da de que pensar, pero no es extraño encontrar estos organismos habitando en nuestros alimentos, en especial si contienen propiedades y componentes beneficiosos, como los probióticos, que ayudan a controlar la digestión de otros elementos. Se encuentran en insumos como lácteos fermentados, kefir, helados y yogurt, siempre y cuando sean de origen vegetal o hidrolizados.

Contraindicaciones de acuerdo a los medicamentos consumidos

Contraindicaciones de acuerdo a los medicamentos consumidos

Si existen complicaciones al consumir diversos insumos, como las posibles reacciones alérgicas causadas por sus componentes, o las interacciones de un ingrediente con otro, como en el caso del corte de la leche al añadir jugo de limón, debemos pensar que también hay contraindicaciones al juntar ciertos alimentos con diferentes elementos variados, como los medicamentos utilizados para el tratamiento de problemas de dermatitis o eccemas.

De igual forma, pueden existir factores de riesgo al consumir, de forma irresponsable, ingredientes a los que poseemos predisposición para las reacciones alérgicas, o estos que debemos evitar pues, como ya hemos mencionado, uno de los problemas de la DA es la aparición conjunta de este tipo de alergias alimentarias. Sin embargo, ya que de conocer a qué somos alérgicos, debemos tratarlo de manera individual, vamos a centrar en qué no debemos combinar con ciertos medicamentos contra la DA y sus síntomas.

Este punto puede resultar demasiado tedioso de explicar, por lo que la idea es resumirlo en consejos esenciales, que ningún paciente, al igual que aquellos con amigos o familiares que padecen de dermatitis, a los que esperan apoyar, se debería saltar. El más importante es siempre consultar a un especialista, ya que la DA carece de una cura definitiva, por lo que este podrá hacer la recomendación propicia sobre los medicamentos para controlar los síntomas.

Para conocer mejor estos medicamentos, así como muchos otros naturales, te recomendamos leer sobre Remedios para la piel atópica

Corticoides, esteroides tópicas, emolientes, antinflamatorios y antihistamínicos, son solo algunos de los posibles medicamentos que la medicina especializada utiliza para tratar la DA, cada uno con sus propias contraindicaciones. Asegúrate, antes de llevarlos a tu cuerpo, sea de forma tópica o a través del consumo, que has leído esta parte de las instrucciones del mismo, donde aparecerán plasmados qué alimentos debemos evitar durante el uso del remedio.